lunes 30 de marzo de 2009

¿SE DEBEN DE SOCIALIZAR UNICAMENTE LAS PERDIDAS O TAMBIEN LAS GANANCIAS QUE LAS HAN GENERADO?.

El desarrollo económico que se ha producido en España durante las ultimas décadas, motivado por la enorme avaricia de las clases dirigentes, creando voluminosas burbujas en numerosas actividades económicas para enriquecer a unos pocos y endeudar a muchos ciudadanos, incrementando excesivamente la deuda de los entes financieros, de empresas y del país, se toma la primera victima del Sistema Financiero Español , Caja Castilla la Mancha.

La economía española evidentemente no esta en la champions liga, ni el Sistema Financiero es suficientemente solidó como para poder soportar las presiones que genera la actual coyuntura económica, excesiva deuda a corto plazo y elevada morosidad, pero a pesar de ello en España , como ocurre con otros muchos temas nadie asume responsabilidades, nadie asume que se ejecutaron políticas equivocadas, económicas, urbanísticas, migratorias, de control y regulación del sistema financiero, etc., etc., etc., nadie admite haberse equivocado, todos dicen haber hecho lo que había que hacer y acuden para disculparse a la disculpa de la década: Ocurre igual en todo el mundo , es consecuencia de la crisis financiero-económica global que se esta produciendo.

Hace poco el Parlamento Europeo ha vuelto a criticar el desarrollo urbanístico que se ha producido en España a pesar de ello los dirigentes políticos no asumen responsabilidades, algo lógico por otro lado, pues dicho desarrollo ha permitido su enriquecimiento, el de sus familias, amigos y sastres, y por lo tanto nadie admite que el desarrollo urbanístico excesivamente especulativo que ha sido permitido y favorecido por aquellos que gobernaban las distintas administraciones , central , autonómica y municipal, ha sido muy negativo para España, para el interés común de todos los ciudadanos españoles.

La sociedad española esta empezando a sufrir las consecuencias de una economía con grandes defectos, tres de ellos muy claros. En primer lugar hay un exceso de tejido burgués, muchas empresas pequeñas y medianas que han surgido durante la época de auge económico en un ambiente de elevado derroche no son viables, no tienen en la actual coyuntura económica espacio. Un segundo defecto es la enorme avaricia de muchos empresarios , algo sobre lo que huelga todo tipo de comentario y el tercero es que muchos empresarios españoles, por no decir todos, conciben la gestión empresarial como la de un equipo de fútbol, buscando siempre los niveles mas elevados de competitividad ignorando que la empresa debe tener un doble función, económica, sastifacer las necesidades de las personas produciendo y suministrando bienes y prestando servicios con el fin de obtener beneficios, pero también otra social, crear trabajo para contribuir a la distribución de la riqueza, favoreciendo la integración social de los ciudadanos y su autorrealización como personas.

Muchos empresarios españoles, no todos , no son todavía conscientes de que estamos en crisis, de que estamos en un periodo de desaceleración económica y que por muy buena que sea la gestión empresarial no pueden seguir obteniendo los mismos beneficios que en el pasado, proponiendo aumentar la competitividad disminuyendo costes , bajando los salarios o reduciendo la cotización a la seguridad social, cuando es evidente e incuestionable que lo que deben de reducir son los beneficios y sobre todo modificar los objetivos de la gestión de muchas empresas no dirigiéndola tanto a incrementar la obsesiva competitividad sino mas a realizar actividades económicas encaminadas a proporcionar a los ciudadanos aquello que necesiten a costes viables y precios asequibles.

Es incuestionable que la economía española requiere dos cosas, en primer lugar lo que se denomina destrucción constructiva encaminada a dimensionar adecuadamente muchos sectores económicos , disminuyendo sobre todo el excesivo tejido económico burgués y en segundo lugar que el Gobierno Español haga comprender a los actuales gestores empresariales españoles que deben percatarse de cual es la actual realidad económica y asumirla ignorando datos históricos, pues los beneficios que pueden y sobre todo deben obtener ahora son mucho mas bajos.

La flexibilización del mercado laboral tan reivindicada por muchos empresarios pienso que debe ser en la actual coyuntura económica enfocada por el empresario y permitida por el Gobierno únicamente como un mecanismo de defensa para actualizar su plantilla en dos casos , si su negocio esta sobredimensionado o si se han equivocado en la selección del personal , contratando a trabajadores por alguna razón no idóneos y ello repercute negativamente de forma clara e irremediable en la productividad y viabilidad del negocio, empresarial o de otro tipo, pero nunca como un vicio al que recurrir con el fin tan dañino de incrementar la competitividad mediante plantillas siempre mas jóvenes , recién formadas y que carezcan de antigüedad en la empresa. Debemos de recordar que cuando una persona llega a empresario de forma automática sufre la deformación profesional de la perdida de su sensibilidad social , y ello hace que si en vez de un beneficio de 100 puede obtener 1000 lo hará, como ya ha ocurrido en España con la actividad de la construcción, sin importarle ni los costes y ni las repercusiones sociales: El trabajador es un elemento mas de la empresa cuyo costo el empresario querrá reducir al minimito posible.

Además de que nadie asuma responsabilidades de lo que esta ocurriendo en España se habla mucho, adoptando políticas y principios ideológicos similares a los ejecutados en otros países, de socializar las perdidas, interviniendo, nacionalizando, comprando eso que se ha denominado activos tóxicos, subvencionando, etc., mi pregunta para los expertos económicos y dirigentes políticos es la de que:¿No seria mucho mas beneficiosos y justo socializar también las ganancias de aquellos que enriqueciéndose han provocado perdidas y excesivo endeudamiento?.