viernes 14 de octubre de 2011

CAMBIO TOTAL, PERO ¿ QUE CAMBIO?.

Las agencias de calificación internacionales siguen rebajando la calificación de la solvencia de España. La que decían que era la octava potencia económica del mundo, con gente que engrosaba la lista Forbes de los cien más ricos del mundo, ahora tiene un elevado porcentaje de pobreza y un porcentaje de paro insoportable socialmente e inasumible como país, pues entre otras cosas repercute de forma negativa en el gasto público, en la recaudación fiscal y en el consumo. En este ambiente la clase política española sigue sumergida en su particular nube de opulencia, avaricia y corrupción.

Las familias de los dirigentes políticos no solo no se ven afectadas por la crisis sino que se están enriqueciendo gracias a ella, algo fácilmente constatable analizando su patrimonio y su nivel de vida. La avaricia lleva a muchos políticos a defender ideas, políticas que lo que único que hacen es dañar la economía doméstica, destruyendo empleo y generando más paro y pobreza, políticas como la de favorecer las importaciones o las inversiones en el extranjero, algo esto último que es de Perogrullo que contribuye a provocar a corto plazo la descapitalización tanto de la banca como del país. A pesar de las numerosas detenciones de dirigentes políticos que se están produciendo en los últimos años estos siguen sin escarmentar, el dinero fácil de la corrupción y el pensar que el puesto que ocupan les hace intocables logran dominar su voluntad haciéndoles caer en situaciones vergonzosas, indignas e impropias de personas que ocupan puestos importantes en la estructura del Estado.

El último caso llamativo de corrupción lo tenemos en Galicia, en una Galicia en completo declive en la que la gestión política ha logrado arruinar la banca pública, las Cajas de Ahorros y parte de la privada como el Banco Pastor. El presidente de la Junta de Galicia, Núñez Feijoo, y el ministro de Fomento, José Blanco, ambos gallegos, mantenían estrechas relaciones, todavía por aclarar, con un imputado en la Operación Campeón, José Dorribo. A ninguno de los dos, gallegos, a pesar de mantener asiduas relaciones con miembros del CNI, del que pueden obtener amplia información sobre cualquier persona , se les ocurrió pedir la carpeta de este personaje , ni siquiera preguntaron a sus colaboradores más estrechos a que se dedicaba esta persona , lo mínimo cuando se recibe a alguien en un despacho público o se reúne uno con él en un sitio tan romántico como una gasolinera, y es que los gobernantes españoles, carentes de principios , como se demostró a través de la boda de la hija del ex presidente Aznar y la operación Gürtel, acostumbran a recoger dinero sin importarles su procedencia, es decir del crimen organizado internacional, y luego si esta se descubre alegan ignorancia.

En este ambiente el electorado español el próximo 20N será sometido a una complicada prueba para evaluar su inteligencia, votar por el PSOE, liderado por Alfredo Pérez Rubalcaba o votar por Mariano Rajoy. Durante ocho años el PSOE ha apoyado al Gobierno del presidente Rodríguez Zapatero, cuya gestión está siendo calificada tanto a nivel nacional como internacional como nefasta. En ocho años solo ha tomado dos medidas acertadas. La primera limitar a través de la Constitución el déficit y el gasto público. La segunda, teniendo en cuenta que el ministerio de Defensa está en quiebra, pactar con el Gobierno de los Estados Unidos el despliegue de unidades militares en Cádiz. Y tal vez una tercera, lograr que la organización terrorista ETA deje la lucha armada a cambio de una amnistía total para los miembros de esa organización que se encuentran prisioneros en cárceles españoles y francesas. Por tanto votar por el PSOE es votar por una nefasta continuidad. Es votar por una continuidad de color rosa con unas políticas que están provocando que los ministros tengan que reunirse en gasolineras , que están provocando destrucción de empleo, incremento de la pobreza y el paro, incremento de la inseguridad ciudadana y de la conflictividad social, etc.

La otra opción posible , la de votar por el Partido Popular , representa votar por el rodillo de los recortes diseñado por ese partido para oprimir a los sectores más débiles de la sociedad, funcionaros, trabajadores por cuenta ajena, y pensionistas y favorecer así a las capas burguesas de la sociedad , a esas capas burguesas que con su avaricia, ignorando el viejo dicho de que “la avaricia rompe el saco”, han generado la situación actual de la encomia española, peor que la de Grecia si tenemos en cuenta el índice de pobreza y el porcentaje de paro. Un Partido Popular cuyo líder Mariano Rajoy, curiosamente proveniente de ese galleguismo en declive, por el momento no conocemos con quien se reúne ni donde ,por el momento solo ha propuesto una idea que considero acertada , la de eliminar políticos, la de reducir el número de diputados, pues es la única forma de conseguir que el sistema político español no siga evolucionando a la italiana , con la creación de nuevos pequeños partidos, carentes de ideología propia, únicamente motivados por los intereses de aquellos que los lideran , partidos que son meras escisiones de los dos partidos mayoritarios, PP y PSOE.

Por tanto una dura prueba se le presenta al electorado español el próximo 20N. Una prueba cuyo resultado será trascendental para España, será de elevada importancia para la vida de muchas personas. Es evidente que amplios sectores de electores pertenecientes a la clase trabajadora, como ocurrió en las ultimas elecciones autonómicas de Cataluña, van a castigar al PSOE con su voto, lo que no se sabe es si se abstendrán o contribuirán a fortalecer el rodillo del Partido Popular, el rodillo de la arrogante y avariciosa burguesía española. Personalmente creo que la abstención es la mejor opción pues ello contribuye a debilitar en gran medida la legitimidad de aquellos que emanan de las urnas, según los expertos la legitimidad del rodillo de recortes del PP.

Para terminar como la victoria del Partido Popular, como la victoria del rodillo burgués es ya evidente, sus líderes ya actúan y deciden como nuevos vencedores, y como la economía es lo que importa en estos momentos a la gran mayoría de los ciudadanos, un breve apunte. Según mi opinión en la económica española hay en estos momentos conceptos positivos como el de control, concentración y planificación. Control del gasto público, es decir que se gaste con racionalidad en lo que se debe, en aquello que es urgente y prioritario. Concentración empresarial, se debe reducir el tejido burgués, muchas pequeñas y medianas empresas son inviables en la actual coyuntura económica y se deben de unir para crear grandes empresas que si pueden ser, bien gestionadas, competitivas. Planificación , la economía española necesita una mínima planificación realizada acorde con el sistema educativo.Una planificación que evite la sobreexplotación de sectores económicos , y permita formar en tiempo adecuado a los profesionales que el mercado laboral demanda. Conceptos que es necesario fortalecer e impulsar.

De igual forma hay conceptos que imperan en estos momentos en la economía española que son totalmente negativos, como el de externalizar, subcontratar, importar en vez de producir, etc. Externalizar e importar no hacen otra cosa que destruir empleo e incrementar el paro, y subcontratar a la larga no representa otra cosa que aumentar de una forma u otra los costes de producción , algo que se suele compensar reduciendo el único coste posible , la mano de obra. Conceptos que es necesario debilitar y eliminar.