viernes 4 de noviembre de 2011

LO UNICO QUE ESPAÑA NECESITA ES MAS TRABAJO.

Mientras el equipo del candidato del PSOE a la presidencia del Gobierno de España, Pérez Rubalcaba, daba a conocer sus cualidades teatrales elaborando la obra Plataforma Ojala, la economía española mandaba al paro a 140.000 personas más. Que España tenga 5.000.000 de parados no es una injusticia, como dice el ministro de Fomento, José Blanco, sino una desgracia y un drama para muchos ciudadanos. Lo que realmente es una injusticia es que el Gobierno del presidente Rodríguez Zapatero, a partir del 2004, teniendo España alrededor de un 8% de paro, adoptara una política de puertas abiertas a la inmigración, ahora para muchos de esos millones de inmigrantes que desde entonces han entrado en España no hay trabajo. La mano de obra inmigrante que decían hace unos años que era imprescindible para el desarrollo de la economía española se ha convertido en un problema al ser un factor que incrementa la inseguridad ciudadana y aumenta el gasto en políticas sociales.

Muchos dirigentes políticos españoles , no solo del PSOE, sino también del partido de la oposición, del Partido Popular , así lo trasmiten en sus discursos , ya empiezan a hablar de que el elevado porcentaje de paro, la falta de suficientes puestos de trabajo, es algo estructural propio del modelo productivo español, irremediable a corto plazo, responsabilizando del mismo a los mercados y a las políticas de la UE, a esa misma UE que el 96 dio a España millones de euros para cohesión e infraestructuras, afirmando a la vez que no hay solución para la crisis.

Hoy en los desayunos de TVE la directora de la campaña electoral del PSOE, Elena Valenciano, ha dicho algunas cosas que no tienen desperdicio y demuestran el grado de sinvergüencería, irresponsabilidad e incompetencia de una gran mayoría de los dirigentes políticos españoles. Entre otras cosas ha atacado a los dirigentes de la UE considerando que habían llevado a Grecia al borde del abismo, a la vez que afirmaba que para la situación de la economía española, según ella también provocada por la UE, no había solución , y que eran necesarias cosas como un directorio mundial y un Plan Marshall, es decir considera que la única solución para que salga de la crisis España es que alguien de dinero a España a cambio de nada o a cambio únicamente de acuerdos comerciales, como ocurrió en el 96 con los fondos provenientes de la UE.

Para más inri mientras Elena Valenciano atacaba a los dirigentes de la UE considerando que habían llevado a Grecia al borde del abismo, responsabilizándolos también de la situación de la economía española, el asunto de la afición del Ministro José Blanco de reunirse en gasolineras llegaba al Tribunal Supremo, dejando claro que es lo que necesita España , que no es otra cosa que nuevos gobernantes , nuevos líderes políticos, personas con suficiente capacidad intelectual y con los adecuados principios y valores.

Es evidente que a la clase política española no les está afectando la crisis y por tanto consideran el hecho de que haya 5 millones de parados un problema menor con el que la sociedad española puede vivir, el problema es que un paro tan elevado tiene a su vez consecuencias negativas para el país, reduce la actividad económica provocando más destrucción de empleo y la reducción de los ingresos vía impuestos del Estado , y a su vez provoca inestabilidad política y social e incremento de la inseguridad ciudadana. Cada día son más el número de casas vacías ocupadas por personas que carecen de recursos económicos, algo que a corto plazo se convertirá en un problema grave para la sociedad española. Quiero con ello decir que la existencia de 5 millones de parados, además de los dramas personales que suponga, también es un problema grave para el país. Un problema al que los gobernantes, los dirigentes políticos deberían darle una solución rápida aunque sus familias no se vean afectadas, pues el fenómeno del empobrecimiento de una sociedad , de una país, es como la erosión, o se frena y se eliminan sus causas o continua, continua destruyendo empleo, desestabilizando, incrementando la inseguridad ciudadana y deteriorando la convivencia. O el Gobierno Español logra reducir el número de parados a porcentajes soportables por la sociedad o indiscutiblemente la conflictividad social le obligara a doblar el número de efectivos policiales.

Para solucionar un problema lo primero de todo es conocer cuáles son sus causas. Personalmente creo que además de la sobreexplotación y el sobredimensionamiento que se ha producido en concretos sectores económicos, como el de la construcción, hay además dos claras causas de la situación que sufre la economía española y el mercado laboral y que provocan que haya tanto paro. Primera, España ha asumido una enorme deuda, tanto privada como pública con el exterior, pero el país está descapitalizado, ello es debido a que vía inversiones o importaciones el dinero ha salido fuera del país. La segunda es una muy desigual distribución de la riqueza debida sobre todo a que los salarios han sido en el pasado y siguen siendo hoy muy bajos, lo que provoca que los ciudadanos solo pueda consumir si disponen de crédito, algo que lógicamente tiene un límite. En contra de lo que algunos sectores empresariales suelen defender la baja competitividad de la economía española no es debida a que la clase trabajadora tenga altos salarios, sino a que las empresas obtienen muchos beneficios y a que existe una diferencia de salarios muy grande, es decir, para entendernos, cobran mucho los pocos que están arriba y poco los muchos que están abajo.

Es evidente que la situación de la economía española no se soluciona con cosas como la Plataforma Ojala, la cual busca, en palabras de sus organizadores, que gobierne España una gente que afirma no saber cómo sacar a España de la situación en la que se encuentra. También está claro que en la actual coyuntura económica muy pocos empresarios van a invertir en crear empleo, más allá del que necesiten para los miembros de sus familias. Tampoco a corto plazo es previsible que inversores extranjeros decidan crear empleo en España. Por ello creo que la sociedad española debería exigir al Gobierno que salga de las urnas el próximo 20N que influya sobre el mercado laboral de una forma más activa adoptando medidas que puedan dar resultado a muy corto plazo y cuya efectividad, importante esto último, pueda ser medida.

Cito tres medidas que considero positivas. Primera, presionar fiscalmente a aquellas personas que se han enriquecido en la época de auge económico para que muevan el dinero invirtiendo en crear empleo dentro de España, resalto lo de dentro de España, pues muchos de ellos están dirigiendo ahora sus inversiones al exterior. Bonificando a la vez, por ejemplo fiscalmente, a aquellos empresarios que creen nuevos puestos de trabajo. Segunda, seguir la teoría de Keynes y utilizar recursos del Estado para crear empleo ampliando empresas capitalistas o creándolas. Y tercera, sino no hay suficiente trabajo para todos habrá que reducir la jornada laboral de los trabajadores con el fin de que el trabajo que antes lo hacía una persona ahora lo hagan dos, suponiendo ello una reducción mínima en el salario del trabajador para que así no se vea afectado su poder adquisitivo, algo esto último que ya en la primera mitad de la década de los 90, antes del periodo de bonanza, propusieron algunos expertos en economía.