martes 20 de diciembre de 2011

EL ESTADO NO ES EL PROBLEMA.

El Debate de Investidura del presidente Mariano Rajoy ha sido uno más de los muchos que se celebran en el Congreso de los Diputados. Con discursos realizados con gran elocuencia, llenos de bonitas palabras y buenas intenciones, discursos que percibo van acompañados de un cierto tufillo a pactos ocultos que no se dan a conocer a la opinión pública. Tufillo que me lleva a recordar el histórico Pacto del Pardo , acordado entre Cánovas y Sagasta para dar vida al proyecto político denominado turnismo, mediante el cual decidían secretamente cuando se debía producir alternancia entre sus partidos.

Lo siento no me gusta dicho tufillo, pues considero la falta de transparencia en la política, a la larga, muy mala, muy negativa para el correcto funcionamiento del Sistema Democrático. De igual forma, lo siento, no me gusta el evidente y constatado pacto que hay entre el Gobierno de España y Amaiur y las fracciones de ETA que se integran en esa organización, pacto consecuencia de acuerdos alcanzados durante la época del ex presidente José María Aznar.

Es indiscutible que en España ha resurgido una forma tiránica, despótica, fascista, poco democrática de gobernar. La cultura del todo vale para lograr objetivos unido al auge económico que vivió España a partir del 96 ha permitido, el dinero todo lo compra, que en España se cerraran pactos inimaginables entre el Gobierno de España y sectores de la sociedad vasca encaminados a lograr determinados objetivos. Pero a pesar de ello los humildes ciudadanos españoles, aquellos que realmente lo son, y no solo los que lo aparentan con su forma de vestir, no deben tener miedo. No estamos en el 36, en estos momentos todos los países tienen Ejércitos, y muchos países tiene en España desplegadas redes de espionaje e incluso policía bajo el paraguas de la Interpol. España se puede convertir de un día para otro en un Irak o una Libia si la elite que gobierna y lidera la sociedad española, si el Gobierno de España, toma determinadas decisiones.

Dicho tufillo ha impedido por ejemplo que en el debate de investidura ningún grupo político haya hecho referencia a que en España se torture y se cometan flagrantes violaciones de los derechos humanos, algo que considero muy importante pues no es propio de una democracia. Porque si, en España se tortura. Contando con la complicidad de personas que ejercen la medicina, no merecen que les denomine médicos, se realizan prácticas médicas encaminadas a, de forma sutil, causar dolor físico y trastornos psicológicos a personas a las que sectores de la elite de la sociedad española desean oprimir y someter.

Entrando ya a analizar los discursos debo de decir que me ha gustado mucho el discurso del presidente Mariano Rajoy, sobre todo la habilidad con la que le ha dado una patada en los cataplines al anterior Gobierno al decir que va , en una situación económica peor , a recuperar el poder adquisitivo de las pensiones. Pero a pesar de ello no me inspira confianza el nuevo presidente del Gobierno, todo lo contrario, numerosos indicios, no solo el del tufillo de los pactos secretos, me hacen sentir una enorme desconfianza , preocupación y el lógico temor a pesar de que estoy seguro de lo anteriormente dicho, no estamos en el 36, todos los países tienen Ejercito. Además al presidente Mariano Rajoy le debería quedar claro que la reacción va a ser la misma, las consecuencias van a ser las mismas, se cometan los abusos en una sola aproximación o en aproximaciones sucesivas.

El discurso del presidente Mariano Rajoy ha sido un discurso cuyas raíces debemos de situarlas en lo más profundo de la ortodoxia liberal, y que se resume con la siguiente frase: El problema es el Estado, la causa de todos los problemas está en el Estado. El Estado, administración central, autonómica y municipal, es demasiado grande. El estado gasta demasiado. Y en el Estado hay demasiadas leyes y normas. Lo que se traducirá a largo plazo en recortes. Esas raíces liberales le han llevado a centrar su discurso casi únicamente en la economía, ignorando que la economía no es un compartimento estanco. El primer objetivo en España no debe ser crear empleo sino crear el adecuado ambiente de justicia y seguridad, sin dicho ambiente de justicia y seguridad no habrá reactivación económica y por tanto creación de empleo. Además, como bien dijo el líder de CiU, Duran i Lleida la crisis económica tiene también un origen moral e ideológico, tiene su origen en la dificultad para distinguir entre el bien y el mal. Es por tanto también necesaria una regeneración moral e ideológica de la sociedad española encaminada a provocar cambios de actitudes y desechar como buena la cultura del todo vale

Si a nivel Europeo hay un mercado único es completamente ilógico que a nivel nacional haya más de un mercado. Pero el problema que tiene España y que dificulta que lleguen nuevos inversores no es la existencia de excesiva regulación sino el uso que se hace de esas leyes. La utilización de las leyes para imponer a los inversores la selección de personal, lo que se traduce en algo así como Vd. puede invertir en el país, puede abrir una empresa pero yo le voy a decir quién puede trabajar en ella, eso sí que impide que en España se pueda crear empleo. No solo España sino también Europa tienen un gran problema con el principio de subsidiariedad, pues permite y favorece que se cometan abusos y excesos de toda índole. Por ejemplo, la burbuja del sector de la construcción es debida a una mala y excesiva aplicación de ese principio realizándose planes urbanísticos en los municipios carentes de racionalidad, innecesarios y para los que el país carecía de dinero, provocando un excesivo endeudamiento privado.

El problema no son eso que denominan los mercados, el problema no es la dictadura de los mercados, el desarrollo logrado por España es gracias a esos mismos mercados, es gracias al dinero, inversiones que han venido a España desde el 82, y sobre todo a partir del 96. La causa de los problemas que padece la sociedad española está en las decisiones que toma la elite de la sociedad española, está en las decisiones, políticas, medidas que adoptan aquellos que gobiernan y lideran España.

No nos engañemos, aquellos que ya tenemos una cierta edad sabemos que el Sistema Bancario español nunca había funcionado mejor, nunca había habido tanto dinero y con intereses tan bajos. En la economía española ha dejado de fluir el crédito como hace unos años principalmente por dos razones, excesivo endeudamiento y alta morosidad, morosidad de entes públicos, morosidad de empresas que no pagan y refinancian o renegocian continuamente sus deudas, y de particulares que se han endeudado excesivamente y muchas veces sin necesidad para comprar una vivienda cuyo precio estaba fuera de sus posibilidades.

Un exceso de raíces liberales llevan al nuevo presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, a apostar por lo que él denomina emprendedores para reactivar la economía, y crear empleo, algo que debo de decir que me parece una enorme equivocacion . Las economías fuertes de Europa son aquellas que apuestan por un modelo productivo basado en grandes empresas y no en PYMES y autónomos. Las pequeñas y medianas empresas y eso que denominan autónomos debe ser el último recurso laboral de la economía de un país. España necesita concentración empresarial, y adecuada planificación empresarial, laboral y educativa encaminada a crear grandes empresas competitivas y viables.

Algunos expertos dicen que la economía española se sostiene gracias a la internacionalización de grandes empresas españolas, pero claro no sabemos que hubiera pasado si todo ese dinero se hubiera empleado adecuadamente en generar actividad económica dentro de España. España necesita que se recuperen las voluminosas inversiones que los empresarios españoles han hecho en el exterior gracias al enriquecimiento obtenido en España especulando en la época de auge económico 96-2004 o endeudándose, sino cada día la economía ira a peor incrementándose los problemas de financiación pública y privada y el paro.