domingo, 24 de febrero de 2013

CLARA CONSPIRACIÓN FELIPISTA PARA QUE ABDIQUE EL REY.¿PARA QUE?.

La señorita danesa Corina zu Sayn-Wittgenstein, conocida entre otras cosas por tener una fundación que se dedica según Interpol al blanqueo de dinero del crimen organizado internacional , en una entrevista publicada hoy por el periódico El Mundo , para justificar unos extraños mails que le había enviado el Duque de Palma , Iñaki Undargarin, dice textualmente: "Sólo traté de encontrarle un trabajo digno a Iñaki",  "Sólo traté de ayudarle a encontrar tal como me pidió un empleo compatible con su posición". Indiscutiblemente la sociedad española tiene un problema con la Casa Real.

España tiene un problema. La elevada deuda pública, el elevado déficit, el todavía elevado endeudamiento privado, el paro, el asunto de la inmigración, los abusos policiales, judiciales y médicos que se producen en España, las violaciones a los derechos humanos, etc., son pequeñeces al lado de escándalo  de corrupción, extrañas amistades y evidentes conspiraciones para que el Rey abdique en el príncipe Felipe, que afectan a una de las más importantes instituciones del Estado Español, la Monarquía de los Borbones. España tiene un problema grave y es el  asunto de la Casa Real de los Borbones.
Por mucho que en contra se diga, el concepto de Monarquía no es compatible con el de democracia. Algunas democracias occidentales, grandes democracias de histórico y reconocido prestigio por cómo funcionan han sabido adaptar ambos conceptos, como es el caso del Reino Unido. Otros países, también grandes democracias, en los que también existen casas reales,  como Francia, Alemania, Italia, han preferido optar  por un régimen republicano. En España todo aquel que no quiera negar o manipular el pasado sabe que la Monarquía es un mal menor. Cuando en España ha habido un régimen distinto al monárquico el país siempre ha estado peor. Ha habido mayor inestabilidad política,  mayor conflictividad social y mayor privación de libertades y derechos, y como consecuencia la economía también ha ido peor.

Cuando más avanza el asunto de Iñaki Urdangarin más basura surge. Independientemente de que fuera legal o no lo que hacía, lo que está perfectamente claro es que esta persona se dirigía a entes públicos gobernados por monárquicos a cobrar de forma paralela a la hacienda del Estado, impuestos, si, así de duro y claro, impuestos. Ofreciendo unos servicios que la gran mayoría de las veces no prestaba a unos irracionales, ilógicos e injustificables costes. Es evidente que algunos plebeyos españoles, pertenecientes a la Casa Real o con intimas relaciones con la misma, son partidarios de comportamientos de sus miembros propios de otra época de la historia de España. Son partidarios de que gente como Urdangarin puedan acudir a entes públicos a robar con total impunidad.
Yo comprendo que un Duque tiene elevados gastos, entre otras cosas, debido al estatus que ocupa en la sociedad se ve obligado a llevar un nivel de vida muy elevado. Lo que no comprendo es porque el Duque de Palma opto por hacer lo que hizo y  que ahora se está haciendo público, en vez de que la Casa Real española le buscara un cargo en una empresa como el que  le han dado en el 2010 en Telefónica Internacional, cargo por el que tiene un sueldo de 1,5 millones de euros, además de unos derechos en especie valorados en 1,2 millones más. Lógicamente, supone una tomadura de pelo a todos los españoles que una persona que cobra en este momento lo que cobra, (1.500.000 de euros), disfrutando del mayor nivel de seguridad que proporciona el Estado, viaje en turista, ¿A quién quieren engañar?

La petición publica del líder del PSC, Pere Navarro, y las posteriores declaraciones que al respecto se han producido en diferentes ámbitos de la sociedad española, políticos, sociales y periodísticos, deja claro, sin lugar a dudas, que hay ya una conspiración para que el Rey Juan Carlos I, abdique  en su hijo el príncipe Felipe. Quiero con ello decir que el príncipe Felipe, y los monárquicos que podríamos calificar como felipistas, están conspirando para hacerse con la Jefatura del Estado, antes de tiempo, de forma forzada y acelerada. Están cerrando pactos, buscando acuerdos, haciendo promesas para logar el apoyo de grupos  de poder económico, político, poderes facticos, etc., para provocar que el Rey abdique y coger el poder cuantos antes, algo muy grave que lleva a España a otras épocas del pasado.
¿Por qué tanta prisa para que el príncipe Felipe coja el poder de la Casa Real? ¿Quiénes esperan jugar un papel más relevante dentro de esa institución en el futuro? ¿La familia real  a la que pertenece la Reina Sofía, y que hoy reina en Dinamarca y Noruega?, ¿Acaso las familias de  plebeyos que han entrado a través de matrimonios, como los Ortiz, los Urdangarin?, ¿ Qué cambios esperan que se produzcan? Por ejemplo, a que se debe que Pere Navarro, el PSC,  quiera que el príncipe Felipe coja la Jefatura del Estado, y lidere lo que él denomina una segunda transición, y no lo haga la actual Casa Real. ¿Que ha ofrecido el príncipe Felipe a gente como el?, ¿a qué acuerdos han llegado?.

No nos llamemos a engaño, responsabilizar al Rey únicamente de abusos y posibles ilegalidades que se hayan ordenado o cometido desde La Zarzuela no es justo ni contribuye a evitarlos. Las conspiraciones nunca traen nada bueno, la que busca la abdicación del Rey menos todavía. Cambiar al Rey por su hijo el príncipe Felipe de forma rápida y forzada puede que beneficie a algunos sectores de la sociedad española pero poco va a aportar al interés general, a la estabilidad de España y a un mejor y más  legal comportamiento de la Casa Real de los Borbones.
Según mi humilde opinión, de simple ciudadano, el Gobierno debería ya tomar cartas en el asunto, tratarlo en el Parlamento y buscar el necesario y suficiente consenso con las fuerzas políticas y otros poderes, como los militares, para adoptar medidas encaminadas a solucionar lo antes posible el problema de la Casa Real. Cito las dos que considero, según mi humilde opinión, insisto en lo de humilde, más urgentes e importantes. Primera, Iñaki Urdangarin debería salir ya de la Casa Real, y pasar a ser un ciudadano más dejando  de disfrutar del privilegio  de recibir seguridad  a cargo del Estado. Segunda, reforma del Título II de la  Constitución Española, lo antes posible para reducir las competencias institucionales de los Borbones. EL Gobierno debe hacer comprender a la Casa Real de los Borbones que  debe renunciar al privilegio  antidemocrático  que supone tener el mando supremo de las Fuerzas Armadas, competencia que debe recaer en el presidente del Gobierno democráticamente elegido.

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