martes, 19 de febrero de 2013

UNA RAZÓN MÁS PARA NO CONSUMIR CINE ESPAÑOL.

La entrega de los Premios Goya 2013 me ha recordado ese  típico restaurante en el que teniendo una cocina pésima el servicio todavía es peor dándole así a los clientes, que puedan  entrar despistados, una razón más para no volver. El cine español es pésimo, de muy baja calidad, salvo contadas excepciones no gusta a los ciudadanos españoles, así lo reflejan los datos sobre taquilla y las numerosas encuestas que al respecto se hacen. El mundo del cine español representado por la Academia de Cine ha querido aprovechar el acto de entrega de los Premios Goya 2013 para añadir a la baja calidad de sus películas otra razón  para que los ciudadanos no  consuman cine español, su posicionamiento  ideológico y su crítica política.

El mismo posicionamiento político e ideológico de siempre, hipócrita, falaz, incoherente con el estatus social que la gente del mundo del cine disfruta en la sociedad española. De defensa de sus intereses, y de aprovechamiento de su capacidad de dirigirse a la sociedad para presionar al gobierno de turno. Es el mismo mundo de siempre. En los años 80 se manifestaban en contra de la entrada de España en la NATO, a pesar de que esa organización fue uno de los actores internacionales que más contribuyeron a favorecer la democratización de España, la denominada transición. Hoy casi todos los países de Europa son  miembros de esa organización militar. En esa misma época, se declaraban también en contra de la presencia de bases militares de los Estados Unidos en España, pero a la vez se iban a vivir a los Estados Unidos y buscaban relaciones y trabajo en el mundo del cine americano Hollywood, New York. Más recientemente, después del 11S, se opusieron a la guerra de Irak liderada por los Estados Unidos a la vez que acudían a la sociedad americana, a  Hollywood, a recoger premios.
Son los mismos de siempre, viven sumergidos en glamour y riqueza, pero se declaran defensores de los sectores sociales menos pudientes. Son los mismos de siempre, se enriquecen gracias a realizar una actividad subvencionada por el Estado pero a la vez critican el pago de impuestos con los que el Estado recauda los recursos para hacerlo. Lógicamente, defienden sus intereses, quieren que los recursos para las subvenciones que reciben provengan de las actividades empresariales, patrimonios  y rentas de otros, no de ellos.

Son los mismos de siempre, con   su salida a escena, con  sus películas de baja calidad,  o en actos como la entrega de los Premios Goya, envían a la sociedad de forma clara o subliminal  siempre un mensaje con el que buscan oponerse  a políticas y criticar y atacar a personas que representan en la sociedad española, todavía hoy,   los pilares sobre los que se apoya de forma directa o indirecta mucho empleo. ¿Qué quieren, también destruirlo?.
A pesar de estar en estos momentos de moda en la sociedad española  la transparencia, en la entrega de los Goyas hubo poca transparencia, a mí me gustaría ver más transparencia en el mundo del cine, ver cuáles son los ingresos, el patrimonio y la declaración de hacienda de la gente del mundo del cine, de esas personas  que dicen declararse a favor del derecho  a una vivienda digna. Me gustaría saber cuál es el patrimonio de personas como Candela Peña, la cual dice que su padre murió sin poder tener agua embotellada para beber y una manta para abrigarse. Con mayor transparencia, dando a conocer a los ciudadanos  lo que cobran las personas que pertenecen al mundo del cine,  se pondría de manifestó una vez más la hipocresía y el cinismo que acompaña el discurso de esa gente, y serviría para abrir en la sociedad española el debate sobre si los actores españoles y demás profesionales del cine están o no demasiado bien pagados, debate lógico y justo considerando que muchas veces sus ingresos provienen únicamente de las subvenciones que reciben del Estado.  

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