martes, 26 de marzo de 2013

ESCRACHE:¿QUIEN MARCA A QUIEN, SIGUEN LOS PAJAROS AL CAZADOR , O HAY ALGO MAS?.

España es un país en el que se cometen flagrantes e impunes violaciones a los derechos humanos. España es un país en el que se cometen abusos médicos con el fin de intentar someter a ciudadanos, anular su vida,  o causarles dolor para torturarlos. España es un país en el que muchos ciudadanos son objeto de represión policial y judicial. España es un país en el que se cometen detenciones ilegales. España es un país en el que sectores de las elites gobernantes utilizan el Poder Judicial,  los organismos policiales, y como es conocido los servicios secretos o sus tapaderas, para defender sus intereses cometiendo todo tipo de abusos. Siendo todo eso innegable, no deja de ser sorprendente, curioso, contradictorio  y preocupante para un humilde ciudadano como el que subscribe, que dirigentes políticos del partido en el Gobierno, del Partido Popular, del partido que en este momento nombra los delegados de gobierno, estén denunciando a través de los medios de comunicación que son objeto de eso que se denomina “escrache”. Es decir, los miembros del partido político que nombra y da órdenes, resumiendo, a la policía, dicen que se sienten  acosados por minorías sociales.

Lógicamente es sorprendente que miembros de una minoría social como la PAH, aparentemente débil, pues piden ayuda para solucionar el problema que tienen con el pago de la hipoteca, intenten acosar de forma pública a dirigentes políticos del partido en el poder, gente pudiente , personas con poder y relaciones en las instituciones del Estado. ¿Para quién trabajan? ¿Quién les protege? ¿Qué buscan realmente  con sus acciones? ¿Por qué no temen a la represión policial, judicial y otro tipo de acciones que puedan ejercer contra ellos desde los poderes e instituciones del Estado? ¿Cuáles son sus vínculos con el Partido Popular? Son algunas de las incógnitas a las que debemos dar respuesta para poder comprender la extraña contradicción que supone que miembros de  débiles minorías acosen a personas pertenecientes a  mayorías con mucho poder económico, político, y de todo tipo.
Indiscutiblemente que personas de las elites de poder  de la sociedad española, miembros del partido que en estos momentos gobierna España, denuncien ser acosados no esconde otra cosa que falso victimismo. Falso victimismo que está siendo alimentado por miembros de cosas como la PAH,  que dicen acosarlos. Que se persigue con todo esto, que persigue con todo esto quien lo haya puesto irresponsablemente  en movimiento, seguramente, gracias a tener vínculos con ambas partes.

En esta España en la que vivimos, democrática ya únicamente porque se permite el pluralismo político y se convocan procesos electorales. En esta España en la que el Estado de derecho está completamente anulado. En esta España en la que la libertad de los ciudadanos pertenecientes a los sectores más desfavorecidos y menos pudientes de la sociedad se asemeja a la libertad de que disfrutan los pájaros, libertad  sin derechos. En esta España en la que a muchos ciudadanos no  afines a las elites de poder, por mucho menos que acosar a un dirigente político, les abren una ficha en los organismos policiales para poder controlar su vida, marcarles, es decir seguirles y espiar su intimidad. En esta España por qué  los miembros de la PAH no temen la represión, ni posibles represarías, por que  no temen ser ellos los marcados. Por qué  no temen los miembros de la PAH  que el actual Gobierno de España utilice la acusación de la delegada del Gobierno de Madrid, Cristina Cifuentes, de que algunos de sus dirigentes tienen relaciones con actividades terroristas, como justificación para marcarles, como justificación para que la policía les investigue.  Se produce el escrache únicamente por que España es un país diferente y por ello las débiles minorías acosan a poderosas mayorías, o hay algo más. ¿Hay ocultos fines resultado de estrechos vínculos entre las elites de poder de la sociedad española?. ¿Quién marca a quien, siguen los pájaros al cazador, o hay algo más?

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