sábado, 11 de mayo de 2013

EL PUEBLO CATALÁN ANTE UNA DIFÍCIL ENCRUCIJADA.

Desde que con motivo de la celebración de la Diada, el 11 de septiembre del 2012, un sector representativo de la sociedad catalana salió a calle para reivindicar el derecho a decidir del pueblo catalán, es decir la independencia de Cataluña,  sigo con mucho interés aunque sin  intereses, ni económicos ni de otro tipo,  todo lo que ocurre en esa región de España. Mi interpretación de lo que ocurre en Cataluña desde entonces es que hay mucha confusión. No se sabe quién es quién, es decir que actores hay. Tampoco está claro que objetivos desean logar cada uno de los actores ni cómo ni con quien desean alcanzarlos. Confusión que no es de extrañar, confusión evidente, constatable con hechos como por ejemplo el de  que en el banco más grande de Cataluña, CaixaBank,  trabaje un miembro de la Casa Real de los Borbones, un miembro de la familia que ocupa  con carácter hereditario la Jefatura del Estado, la  infanta Cristina.

“Un buen líder militar es aquel que dice ahora cuando ya no es posible decir después”. “Un buen líder político es aquel que adopta decisiones únicamente sobre lo que es posible cambiar y tiene capacidad para hacerlo”. No sé qué clase de líder es el presidente de la Generalitat, Artur Mas, no tengo suficiente información ni sobre su personalidad, ni sobre su ideología, ni sobre su gestión, no puedo dar respuesta por tanto a preguntas como : ¿Por qué ha decidido ahora despertar al pueblo catalán, y reivindicar el derecho a decidir? ¿Qué le motiva, era el único camino, era un camino obligado? ¿Ha actuado el presidente Más con responsabilidad de acuerdo a sus fuerzas y apoyos  o con insensatez?
No me gusta el nacionalismo económico, burgués, que reivindican algunos sectores de la sociedad catalana. Además considero que el derecho de autodeterminación basado únicamente en intereses económicos es inviable, no difícil sino  imposible de lograr pues genera en la esfera internacional rechazo en vez de los apoyos necesarios para que un pueblo pueda lograr la independencia y llegar a ser un  nuevo Estado.

No soy catalán, no hablo catalán, ni tengo intereses políticos en esa comunidad, mi único vínculo con el pueblo catalán, o mejor dicho con muchos catalanes es el de tener un sentimiento común, el de sentir  como otros muchos ciudadanos catalanes  sobre mi cuello la misma bota, la bota de la opresión que ejercen grupos de la elite gobernante de la sociedad española. Grupos de poder que amenazan en este momento a la sociedad catalana con recurrir a las Fuerzas Armadas para intensificar la opresión de su bota contra el pueblo catalán. Por consiguiente desde esta perspectiva completamente desinteresada, basada únicamente en le vinculo del enemigo común, considero que lo más importante es saber  que motiva al presidente Artur Mas, que le lleva a liderar a su pueblo hacia la independencia, únicamente intereses económicos, o también desea luchar por las libertades y derechos fundamentales de los ciudadanos de Cataluña y por tanto contra la opresión que ejercen sectores de las elite de poder de la sociedad española.
El nacionalismo económico, burgués, que reivindican  algunos sectores de la sociedad catalana, como he dicho   no me gusta, pues buscan un mayor grado de independencia para Cataluña manteniendo estrechos vínculos con  las elites españolas de la bota, con esas elites españolas  y también de Cataluña que son responsables de cosas como que en España se torture, se cometan flagrantes violaciones a los derechos humanos , se ejerza represión policial y judicial , se realicen detenciones ilegales por motivos ideológicos, etc., todo ello contando con la máxima complicidad y la total impunidad de los poderes del Estado español.

Si comparamos el escenario político, social y económico, español del 2008 con el que hay hoy, 2013, observamos que solo se han producido tres cambios importantes. Ha cambiado el Gobierno, ahora gobierna el Partido Popular, gobierna lo que se autodenomina coloquialmente el galleguismo, cuyo líder el presidente Mariano Rajoy cuenta con el apoyo de los sectores más retrógrados, tiránicos, y burgueses de la sociedad española. Sector partidario del dicho tan popular de que cada uno aguante su vela, es decir reducir el Estado, bajar impuestos, reducir servicios públicos y, o su calidad, reducir el estado de bienestar, e incrementar los abusos contra los ciudadanos,  es decir incrementar la opresión de su bota. Ha cambiado el ambiente social aumentando la conflictividad social y la opresión policial. Los actuales delegados del Gobierno, del Partido Popular, aprovechan la mínima ocasión para sacar a la calle sus gorilas de la policía y actuar de forma violenta contra  indefensos y pacíficos  ciudadanos, contra  mujeres y ancianos,  que en ningún momento constituyen una amenaza a la seguridad ciudadana. El tercer cambio es el objeto de este modesto artículo, las reivindicaciones separatistas del pueblo catalán. Por tanto sin ser economista , sin manejar los números que maneja el actual  Gobierno español , en el escenario español no se observa ningún cambio que haga prever que a corto plazo la situación de la economía va a mejorar, todo lo contrario , a no ser que se produzca un milagro, como por ejemplo el de que el BCE decida dedicar dinero a impulsar la economía española, todo hace prever que España no avanza hacia la parrilla de salida sino que sigue hacia la de cola , destruyéndose empleo y aumentando el paro. En este escenario es muy difícil que la burguesía catalana logre satisfacer sus reivindicaciones económicas, la economía española no soporta hoy ni soportara a corto plazo un sistema de financiación para Cataluña como el Concierto Económico del País Vasco.
Cataluña, el pueblo catalán, se encuentra en este momento  ante  una difícil encrucijada, en una complicada situación  que evolucionara dependiendo de cuales sean los verdaderos objetivos finales que sus líderes desean alcanzar con la reivindicación del derecho a decidir,  en concreto del presidente Artur Más. Si el presidente Artur Mas reivindica el derecho a decidir, es decir la independencia de Cataluña, no solo por razones económicas sino también para luchar por las libertades y derechos de los ciudadanos, y contra la opresión que ejercen concretos sectores de la elite gobernante de la sociedad española, sin lugar a dudas lograra los necesarios apoyos internacionales para que el pueblo catalán pueda conseguir una salida digna acorde con el esfuerzo y el sacrificio  que esté dispuesto a hacer. Si por el contrario sus reivindicaciones son  puramente económicas el pueblo catalán vera a corto plazo frustrados sus sentimientos y deseos pues su presidente Artur Mas, carente de los necesarios apoyos internacionales,  deberá  decirle al pueblo catalán vuelve a dormir.   

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