lunes, 17 de junio de 2013

TLC ENTRE LA UE y EEUU, ¿QUIÉNES SON LOS NUESTROS?.

No sé si le ocurrirá a otros muchos ciudadanos europeos, pero a mi desde hace ya tiempo muchas de  las decisiones que se adoptan en el seno de la Unión Europea, en alguna de sus instituciones, me producen una enorme perplejidad, llevándome a hacerme la pregunta de ¿Quiénes son los nuestros?  pues son decisiones que de forma clara perjudican los intereses de la gran mayoría de los ciudadanos europeos.

Recientemente el Parlamento Europeo le ha concedido a Ada Colau, creadora de la Plataforma de Afectados por la Hipoteca, aunque ella no se encuentra entre los afectados, el Premio Ciudadano Europeo 2013. El Parlamento Europeo le ha concedido dicho premio a un personajillo que defendía el acoso violento contra dirigentes políticos democráticamente elegidos, acciones violentas de coacción, a las que los medios de comunicación bautizaron con el eufemismo de origen argentino, escraches. Evidentemente, Ada Colau, activista antisistema de izquierdas, ha recibido dicho premio, porque es también una activista de un sector del Partido Popular, por lo que el Gobierno de España, de dicho partido político, no solo no ha puesto obstáculos a que recibiera dicho premio, sino que no ha actuado contra dichas acciones, ni a través de la ley ni mandando salir a su gente a defender a los líderes del partido que eran acosados. Según mi modesta opinión Ada Colau por lo único que merece un premio, y gordo, es por haber contribuido a  distorsionar la realidad social  dando a entender que en España los ciudadanos disfrutan de unos niveles de tolerancia, libertad y derechos falsos. País, España, en el que existe una enorme represión judicial y policial, y en  el que a muchos ciudadanos se les ha abierto una ficha policial, con todo  lo que ello supone, por cosas de menor importancia que  ir a gritar e insultar  al Congreso de los Diputados, o a acosar públicamente a un político.
Extraños valores los que defiende la actual  UE, en concreto el Parlamento Europeo, con la concesión de ese premio a la PAH, a Ala Colau. Extraños valores que evidencian que la UE no solo ya no exporta valores democráticos al resto del mundo sino que se contamina con valores negativos, no democráticos, propios de países con una cultura política no democrática, muy distinta a la de la UE,  y en los que sus ciudadanos disfrutan de niveles muy bajos de justicia, libertad  y derechos. ¿Quiénes son los nuestros? Porque evidentemente no lo son los que dan premios a la PAH.

Sin buscar defender los escraches, ni ningún tipo de acoso, creo que aquellos que tienen capacidad para hacer periodismo de investigación deberían realizar un estudio sobre lo ocurrido con la PAH, ¿quiénes la apoyaron con su firma? ¿Están afectados por una hipoteca o no? ¿Cuáles son sus afinidades políticas?, etc., seguramente ello aclararía muchas  importantes incógnitas de las existentes en este momento, como la de por qué el Parlamento Europeo le dio un premio.
Hoy los principales dirigentes de la UE, el presidente del Consejo Europeo, Van Rompuy, y el presidente de la Comisión Europea, D. Barroso, aprovechando la reunión del G-8 en Belfast,  acaban de anunciar junto al presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, la apertura de negociaciones para crear una zona de libre comercio entre UE y EEUU. Considero  dicha decisión un enorme error, no por lo que pueda representar la eliminación de barreras a las transacciones comerciales y a las inversiones entre la UE y EEUU, sino por lo que se esconde detrás de dicha decisión, que no es otra cosa que la tendencia a la libre circulación de bienes, servicios  y capitales  a nivel global, algo que indiscutiblemente es muy dañino para los  países desarrollados. Por tanto  debo de preguntarme otra vez lo mismo ¿Quiénes son los nuestros?.

Crear un área de libre comercio interesa cuanto afecta a países, regiones, con economías con  grandes diferencias, y con posibilidad de complementarse. Por ejemplo una región muy agrícola con otra muy industrial. Pero no es el caso de la UE con los EEUU, sus  economías son  muy similares, que compiten en los mismos sectores. Hasta el punto de que Francia ya ha exigido que quede fuera del tratado el sector audiovisual, pues de otra forma  su industria cinematográfica se vería pronto arruinada por Hollywood. ¿A qué se debe entonces tanto interés por ambas partes? El interés está en que es el primer paso para impulsar el libre comercio a nivel global, algo hoy por hoy, indiscutiblemente,   muy dañino para las economías de los denominados en el pasado  países desarrollados. Muchas economías de la UE, como la española, están  descapitalizadas debido a libre circulación de capitales. De igual forma la entrada de importaciones es en muchas economías de la UE la causa principal de destrucción de empleo. En los Estados Unidos pasa algo similar, el dinero americano se invierte en Asia, en países como China, buscando mejores rentabilidades, ello provoca la deslocalización de empresas y  que caiga la actividad económica doméstica y por ende la caída de la recaudación de impuestos, lo que obliga al Gobierno americano a financiarse emitiendo deuda, deuda que le compra China a cambio de poder exportar a los Estados Unidos, importaciones que indiscutiblemente destruyen también empleo.
A nivel español el interés por la aprobación de un tratado de libre comercio (TLC)  entre la UE y los Estados Unidos es máximo por parte de los líderes de los dos principales partidos, PSOE y PP. Recientemente, PP y PSOE han cerrado un pacto,  escenificándolo elaborando una Proposición no de Ley. En 8 páginas recogen 8 puntos que ambos partidos quieren que el presidente Rajoy defienda en el próximo Consejo Europeo del 27 y 28 de junio del presente. A través de dicho documento además de exigir más dinero a la UE para resolver los problemas  de la economía española (baja actividad económica, baja competitividad, y elevado empleo juvenil), como no podía ser de otra manera, dicen también defender lo de siempre, la protección social, los derechos laborales y servicios públicos de calidad. Además en el punto 6 del documento  se manifiestan a favor de un tratado de libre comercio (TLC) entre los EEUU y la UE, pidiendo que se abran lo antes posible las negociaciones al respecto. Que el PSOE y PP hayan pactado para posicionarse a favor de un TLC entre los Estados Unidos  y la UE , tratado que oculta , como ya he dicho, la tendencia al libre comercio global, algo muy negativo para España , me lleva  a preguntarme otra vez lo mismo : ¿ Quiénes son los nuestros?. De forma clara no esos que pactan.

Se suele decir que no hay peor ciego que el que no quiere ver. Sin lugar  a dudas el Mundo Occidental está gobernado por una serie de líderes que solo ven lo que les ponen en el  plato, su beneficio personal  a corto plazo, pero no quieren ver las evidentes  consecuencias negativas que están provocando con sus decisiones. El libre comercio es en nuestra época uno de los peores males, sino el peor, para las economías de los países desarrollados. Apoyar  el libre comercio (libre circulación global de capitales, bienes y servicios) significa contribuir a la destrucción de empleo y al incremento del paro. Significa renunciar al estado de bienestar y al nivel de calidad de vida que existe en los países desarrollados como única forma de ganar competitividad.   

Que un partido político que tiene mayoría absoluta, como es el caso del Partido Popular, pacte con la oposición  es como mínimo  ilógico e inusual. ¿Que ha llevado entonces al PP y PSOE a hacer un pacto público? Únicamente dar en el próximo Consejo Europeo un apoyo conjunto al tratado de libre comercio entre la UE y EEUU o hay algo más, secreto,  no hecho público a través de la Proposición no de ley. ¿ Lo saben los nuestros?.

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