jueves, 25 de julio de 2013

LA NEGRA ESPAÑA SE VUELVE A TEÑIR DE ROJO.

España vuelve a vivir una de las épocas más negras de su historia. Ayer esa España negra volvió a expresarse,   teniéndose de rojo con la sangre  de inocentes ciudadanos  que murieron como consecuencia de un  inexplicable incidente. El tren Alvia que realizaba el trayecto  Madrid-Santiago de Compostela, descarrilo muriendo numerosos pasajeros y quedando heridos otros muchos.

La  déspota  y corrupta elite gobernante española ha vuelto a favorecer que en España se genere terror mediante un inexplicable incidente ferroviario, que se  ha cobrado ya la vida de 80 ciudadanos, no conociéndose todavía como evolucionaran los pasajeros que se encuentran gravemente heridos.

Han muerto demasiados ha declarado el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy. Vergonzosas palabras, que dan a conocer cuál es su talante, su forma de pensar, lo que valora la vida de un ciudadano español,  pues que un gobierno sea responsable de la muerte de un solo ciudadano llega para calificarlo de tiránico. Evidentemente España es una tiranía, en la que no hay seguridad jurídica, se cometen flagrantes violaciones a los derechos humanos, y las elites gobernantes recurren al terror para imponer su poder.

Muchos ciudadanos españoles vivimos totalmente indefensos y desprotegidos ante los comportamientos tiránicos, déspotas, fascistas de las elites gobernantes españolas. Los medios de comunicación intentando ocultar dicha realidad se han apresurado a enfocar la atención en los enormes medios que se han desplegado para ayudar a las víctimas del último incidente ocurrido ayer en Santiago de Compostela. Transmitiendo el mensaje de que España es un gran país pues las elites gobernantes están desplegando numerosos medios para atender a los heridos y darán sepultura  a los muertos. No seamos ridículos, incluso en tiempo de guerra  las leyes internacionales exigen dar asistencia médica a los combatientes heridos del enemigo y permitir que el enemigo  entierre a sus muertos. Pero la realidad es que España es un país tercermundista en el que los ciudadanos no cuentan con apoyo colectivo de ningún tipo para defender sus derechos y garantizar su seguridad. Las elites gobernantes impiden la existencia de dicha defensa colectiva, de ahí el reiterado uso por parte de la clase política del dicho de que cada palo aguante su vela.
¿Qué hacer cuando no hay? Qué hacer cuando los ciudadanos carecemos  de la posibilidad de organizarnos  para defender nuestros  derechos y garantizar nuestra  seguridad, porque lo impiden, insisto,  las elites gobernantes españolas. No los sé, pero  supongo que esperar. Esperar, con la esperanza puesta en que la opresión que las elites gobernantes españolas ejercen contra una parte de la sociedad española afecte al todo, al conjunto de la sociedad, a España,  destruyendo empleo, generando inestabilidad política y territorial, y ampliando la inseguridad ciudadana.

No hay comentarios: