domingo, 13 de abril de 2014

REALOJO: UN MAL, INJUSTO Y ANTIDEMOCRATICO PRECEDENTE.

La sociedad española ha entrado en una situación de falsa y equivocada normalidad democrática, en la que tanto las elites gobernantes como los simples ciudadanos ya no se escandalizan ni alarman por nada. Corrupción en los niveles más altos de la política, aumento de la conflictividad social, incremento de la inseguridad ciudadana, violaciones a los derechos humanos, terror de Estado, represión judicial y policial así como detenciones ilegales,  brutalidad policial o actuaciones violentas de ciudadanos contra miembros de la policía, fracaso del sistema educativo, incapacidad del Gobierno para controlar las fronteras, son  problemas, graves problemas de la sociedad española,  que se quieren integrar en el normal funcionamiento de la democracia, ignorados por un sector de la sociedad española, y justificados, aminorados, cuando no silenciados, por la clase política y los medios de comunicación afines que controlan.

Un caso reciente es lo ocurrido  con el realojo por el Gobierno de Andalucía de 8 familias en viviendas de titularidad pública, sin respectar los criterios de asignación, según los cuales otras muchas familias, en parecida situación, tenían preferencia  a la hora de asignarse las viviendas. Al ser desalojadas 17 familias, en Sevilla, de la  corrala, que curiosamente, se llamaba  La Utopía, la cual ocupaban desde hace meses de forma ilegal, la Consejería de Fomento, dirigida por IU, decidió ayudarlas por ser afines a dicho partido, dándoles viviendas públicas a 8 y comprometiéndose a pagarle el alquiler a las restantes, sin respectar la lista existente de familias demandantes de una vivienda pública. Y lo más grave no es eso, sino que se ha realizado sin discreción, dándole una enorme publicidad mediática, dando a entender que el Gobierno de Andalucía estaba ayudando a unas familias en perjuicio de otras cediendo al chantaje violento que dichas familias estaban haciendo ayudadas por los comunistas.
Se suele decir  coloquialmente que la  mujer tiene tendencia a unirse a quien más la jode. No sé si eso, metafóricamente hablado, es lo que ha llevado a la presidenta del Gobierno de Andalucía, Susana Díaz, a mantener su alianza con Izquierda Unida, con los comunistas,  pero ha dejado claro 5 cosas.

Primera, con  hechos como la ocupación ilegal de fincas, robos en supermercados, ocupación ilegal de viviendas, etc., los comunistas están poniendo de nuevo de moda la violencia como medio reivindicativo y de presión para lograr beneficios individuales y partidistas.

Segunda, lo ocurrido con el realojo de las 8 familias andaluzas anula los principios de justicia social e igualdad, e incluso el de seguridad jurídica, pues las viviendas de titularidad pública las pagamos todos los españoles con los impuestos. El Gobierno de Andalucía podía haber ayudado a dichas familias de una forma discreta y silenciosa, pero ha preferido darle publicidad, desacreditando la democracia española. No importándole ni siquiera que se llegara a conocer que una de las familias realojadas, que luego renuncio, era la de Irma Blanco, antiguo miembro de IU, y que no reunía los requisitos necesarios para obtener una vivienda de titularidad pública. De forma clara ha querido darle propaganda para que el realojo fuera visto como premio a las reivindicaciones violentas comunistas y una victoria de las políticas injustas que defienden los líderes de  IU, que gobiernan en Andalucía  en coalición con el PSOE. Sin lugar a dudas el realojo constituye un mal precedente, injusto y antidemocrático.
Tercera, la presidenta del Gobierno de Andalucía, Susana Díaz, condenando primero el realojo y luego aceptándolo, ha quedado completamente desacreditada y anulada como gobernante. Dando una imagen de una gobernante muy débil, sin criterio a la hora de decidir, irreflexiva. Una gobernante cuya ambición y pensando en próximas elecciones la lleva a ceder al chantaje de IU aceptando sin respetar los principios de justica social e igualdad las reivindicaciones de un grupo de familias afines a dicho partido.  

Cuarta, la utilización de recursos públicos por parte de gobernantes españoles, para favorecer de forma evidente y transparente a los suyos, como el realojo de las 8 familias andaluzas, es una de las razones que  impide que en España no haya mejores políticas sociales, por ejemplo de apoyo a la vivienda, como las existentes en otras democracias de la UE, pues el temor y la desconfianza de que dichas políticas se implanten únicamente para favorecer a los afines al gobierno de turno impide todo consenso al respecto.
Quinta, la política de no respectar leyes, ni normas, ni principios como el de justicia, igualdad y seguridad jurídica, que suelen tener tendencia a aplicar los gobernantes poco democráticos, a la larga siempre suele ser contraproducente, pues  al crear un  ambiente de falta de justicia, igualdad y seguridad jurídica  pueden provocar que por favorecer hoy a 8 mañana 8.000 sean perjudicados, por ejemplo, quedándose sin empleo.

Sin lugar a dudas el Estado debe ayudar a las personas que por tener pocos recursos tienen dificultad para acceder a una vivienda digna, pero debe hacerlo siempre en función de criterios que respecten los principios de justicia y equidad, impidiendo todo tipo de picaresca y favoritismos partidistas, y considerando también que las viviendas públicas las pagamos todos los ciudadanos con los impuestos. En mi opinión la mejor forma sería creando un parque de viviendas de titularidad pública a la que todos los ciudadanos pudieran acceder pagando un porcentaje de sus ingresos, por ejemplo un 35%.

No hay comentarios: