martes, 22 de abril de 2014

LA GENERACIÓN PROTEICA TODAVÍA SIGUE AL MANDO.

Un buen libro debe contribuir a una de las dos siguientes cosas. A alimentar nuestra imaginación permitiéndonos soñar despiertos con casi vivir la historia, la situación, los hechos, que el autor nos está relatando. O contribuir a abrir nuestra mente, a cultivar nuestro pensamiento, conduciéndonos a reflexionar sobre nuevos temas, sobre nuevas ideas, o defendiendo de una forma más culta, intelectual, nuestras propias ideas, aquello sobre lo que nosotros ya habíamos pensado.

“La era del acceso”, publicado en el 2000 y reeditado en el 2013, es uno de esos libros que contribuyen a abrir nuestra mente y cultivar nuestro pensamiento. Siendo un libro muy interesante para comprender la época en que vivimos y muchos de sus problemas. Su autor, Jeremy Rifkin, un prestigioso analista social, nos describe la sociedad del 2000 dándonos a conocer una serie de parámetros que la caracterizan y determinan su evolución. Parámetros, características, que hoy sabemos que muchos de los mismos han favorecido cuando no provocado la actual situación de crisis y decadencia. Lógicamente, Jeremy Rifkin se refiere a un sector social minoritario. Recordemos que en el 2000 el porcentaje de la sociedad que era consciente de los cambios tecnológicos, de la entrada en la era digital, que contaba por ejemplo con acceso a Internet, era muy pequeño. Pequeño, pero muy influyente, pues ya abarcada a las elites dirigentes, empresariales, políticas, etc.

Dicho sector social tiene nuevos valores, nuevas prioridades, nuevos intereses  y una nueva forma de entender y gestionar la economía, las empresas, los negocios. Según Jeremy Rifkin es un sector social constituido por miembros que él define como seres humanos proteicos, que viven ya en  una nueva era, la era posmoderna, la era de la economía-red. Una era  en la que el acceso comienza a ser más importante que la propiedad. Cito algunas de las  características, que me han parecido importantes, de ese persoanje proteico que comenzaba a dirigir, a mandar, al entrar en el presente siglo.
-Viven aislados, en urbanizaciones de interés común,  ajenos a la realidad social.

- Son más sentimentales que reflexivos.  Conciben el mundo como un escenario, para ellos todo es un juego y por tanto no temen el riesgo ni las consecuencias de sus errores.
-Consideran la imagen de la persona más importante que su reputación o virtudes.

- En el mundo de los negocios, de la empresa, tienen tendencia a innovar en vez de optimizar.

-En economía, sobrevaloran lo intangible, inflando el factor Q, es decir, la diferencia entre el valor real de una empresa y su valor de mercado.
El desarrollo de las nuevas tecnologías ha cambiado nuestra forma vivir,  de trabajar, de comunicarnos, de relacionarnos y de decidir. Según  Kevin Kelly “La tecnología crea problemas y con ellos nuevas posibilidades”. Yo diría que posibilidades para algunos, una minoría,  y problemas para muchos. Indiscutiblemente las nuevas tecnologías han dado solución a muchos problemas, pero también han creado otros muchos más, algunos de ellos todavía sin solución. Y en mi opinión el principal problema que han creado es que las nuevas tecnologías han provocado o como poco favorecido un cambio de valores negativo, creando una nueva forma de entender la vida, la economía, la actividad empresarial, la del ser humano proteico, la del líder proteico que dirige, que gobierna, sumergido en su mundo virtual,  ajeno a la realidad social.

Para describir al líder proteico, Jeremy Rifkin, recurre a realizar un símil con el  conocido show de Truman. EL show de Truman, 1998, es una película en la que el protagonista vive durante mucho tiempo, sin ser consciente de ello, prisionero,  en un mundo totalmente simulado, el plato. Cuando empieza a sospechar que hay algo más fuera del plato, busca desesperadamente escapar a ese mundo real. Según Rifkin el sector social al que hace referencia, constituido por seres  proteicos, mientras Truman intenta huir del entorno artificial en el que se encuentra, avanza en dirección contraria, sumergiéndose en otro tipo de mundo artificial, el ciberespacio, una realidad virtual. Según Jean Baudrillard dicho sector social vive una alucinación estética de la realidad.
Pero desde el 2000 han ocurrido muchas cosas, de muy negativa repercusión social, dejando claro que muchas de las ideas del líder proteico eran equivocadas. Han caído las punto com, han derribado las Torres Gemelas de Nueva York provocándose dos guerras, ha quebrado Lehman Brothers  y  han caído la hipotecas subprime haciendo tambalear el sistema financiero mundial. La economía de muchos países desarrollados ha entrado en crisis, algunos de sus bancos han caído, quebrado,  o han tenido que ser rescatados con recursos públicos por sus respectivos gobiernos. El conflicto de Ucrania amenaza con reavivar la Guerra Fría. Es evidente que hay una realidad virtual, pero solo es una parte de la realidad, y precisamente no la más importante.

La evolución que se ha producido en la economía desde el 2000 ha puesto de manifiesto que algunas ideas del líder, del dirigente, proteico eran totalmente equivocadas. Innovar por innovar, sin que ello tenga realmente una utilidad, un beneficio, solo contribuye a incrementar costes no siendo ni positivo ni rentable a largo plazo. Lo intangible tiene su importancia, pero sobrevalorarlo supone un elevado riesgo, ahí tenemos por ejemplo el caso de las hipotecas basura y todos sus derivados, pues gran parte del valor de lo intangible aparece y desaparece sin obedecer a leyes, y por tanto sin permitir reaccionar a tiempo  ante su pérdida de valor.

Muchas economías de países desarrollados han entrado en crisis, crisis que está provocando su empobrecimiento, los ciudadanos pierden poder adquisitivo y su calidad de vida empeora. El ejemplo más reciente lo tenemos en Francia. El Gobierno de una de las principales potencias económicas del mundo acaba de anunciar que va a tener que hacer importantes recortes en el gasto público, congelara el sueldo a funcionarios, congelara las pensiones y el gasto en políticas sociales. Es evidente que la crisis económica sigue golpeando a la UE, en concreto a la Zona Euro. Desde que se empezó a notar la crisis económica en el 2007-08 los dirigentes  de la UE no han adoptado ninguna solución que esté dando resultados que se puedan considerar  positivos. Lo único que están haciendo es adoptar medidas para, dicho en lenguaje pugilístico, aguantar el golpe. Indiscutiblemente, la UE necesita mayor control, un mayor control de las importaciones, la inmigración, y los movimientos de capital. La UE ya no tiene capacidad para absorber la inmigración que tiene. En Francia, por ejemplo, la sociedad mayoritariamente ya no quiere oír hablar de lo que se denomina políticas de integración de los inmigrantes, que no son  otra cosa que políticas para aumentar sus derechos en perjuicio de los ciudadanos nacionales, y mucho menos  de incrementar la cuota de inmigrantes legales. Además, el Gobierno de Francia al decir, junto con los recortes, que va a proponer sino exigir,  al Banco Central Europeo, una depreciación del Euro,  acaba de poner sobre la mesa una propuesta que va a generar mucho debate y polémica, no solo a nivel de la UE sino a nivel internacional. Medida, la depreciación del Euro, que en mi  opinión es positiva y muy oportuna.
Es indiscutible que muchos países desarrollados sufren una época de decadencia. Una época de decadencia causada  en gran medida por las ideas del líder proteico al que hace referencia en su libro Rifkin. Truman despertó solo, ¿Quién despertara a la generación proteica? Tal vez la cruda y fría realidad.

No hay comentarios: