lunes, 26 de mayo de 2014

PODEMOS: LA FUERZA DE LA PROPAGANDA TELEVISIVA.

En  las últimas elecciones al Parlamento Europeo celebradas en España el pasado 25M, se han producido dos datos destacables. Primero, la importante pérdida de votos de las dos principales fuerzas políticas, PP y PSOE, ambos partidos no logran obtener el 50% de los votos, perdiendo respectivamente 8 y 9 escaños. Lo cual ha provocado ya la dimisión de Pérez Rubalcaba, la cual se producirá en el  Congreso  que celebrara el PSOE, el próximo 19 de Julio, para elegir un nuevo Secretario General. Y en segundo lugar el sorprendente y rápido ascenso de un nuevo partido político, Podemos. Podemos ha obtenido en toda España 1.245.948 votos, 5 eurodiputados.

Si analizamos el discurso de Podemos comprobamos que es simplemente una de las pocas sucursales de ideología comunista, que junto a Izquierda Unida, todavía sobreviven en el mundo. Pero lo interesante del rápido ascenso de Podemos está en que con una ideología casi idéntica a IU ha logrado obtener un excelente puesto en el mapa político español. Evidentemente dicho ascenso, dicho éxito, no se debe más que a una persona, a su líder Pablo Iglesias Turrión.

Pablo Iglesias Turrión es un personaje extraño, oscuro, muy culto pero con una ideología obsoleta, arcaica, superada y desacreditada. Una ideología y unas ideas propias de la época en la que el comunismo internacional estaba en auge. Es un personaje tremendamente hipócrita y cínico. Hipócrita porque ataca un sistema que le ha permitido licenciarse en derecho y ciencias políticas, e incluso obtener un doctorado. Cínico porque alterna con aquellos a los que critica duramente y dice detestar y a la vez  se beneficia de su ayuda. Cínico porque la represión contra la que dice luchar solo la conoce a través de cosas que habrá leído, pues no puede sufrir mucha represión por parte del Estado, y por parte de lo que él denomina el bipartidismo y duramente ataca , alguien al que le permiten trabajar para una universidad pública, la Complutense de Madrid. Pablo Iglesias es la imagen de la nueva izquierda radical, comunista española. Una nueva izquierda con una ideología pasada de moda y desacreditada internacionalmente, el comunismo. Una nueva izquierda con ideas y objetivos similares a otros grupos ya existentes. Una nueva izquierda formada por dirigentes políticos  con titulación universitaria, con un elevada preparación intelectual, muy ambiciosos, que   tienen prisa por liderar, por pasar al primer puesto,  y la única forma de hacerlo, al ser incapaces de desplazar  a los viejos líderes  que tienen el poder en otros grupos de izquierda, también con ideología comunista,  como es Izquierda Plural, es creando otro partido político, es decir fraccionando la izquierda.

Para entender como Podernos ha logrado de una forma tan rápida hacerse un sitio en  el mapa político español, en principio ya en las elecciones europeas, tendríamos que sumergirnos, infiltrarnos en la cloaca de la izquierda comunista española, y vivir la luchas por el poder que indiscutiblemente tienen que existir, entre líderes tradicionales y nuevos líderes, con una elevada preparación intelectual, que no están dispuestos a trabajar en un segundo plano, como es el caso de Pablo Iglesias.
Como he dicho antes, el éxito de Podemos se debe únicamente al liderazgo de Pablo Iglesias. Más allá de que Pablo Iglesias pueda ser o no uno de los lideres creadores  en la oscuridad del denominado Movimiento 15M, es evidente que Pablo Iglesias debe su liderazgo y popularidad no a su activismo en la universidad ni en las redes sociales sino al apoyo que ha recibido de varias cadenas de televisión. Siendo Pablo Iglesias un completo desconocido de la sociedad española,  un profesor más de universidad, de los muchos que hay en España, y sin experiencia importante en el mundo del periodismo, varias cadenas de televisión, La Sexta, Cuatro, etc., comenzaron a invitarle salir en los platos, a participar en importantes debates, tertulias televisivas, programas en los que alternaba con conocidos  líderes de opinión de la sociedad española. Programas de televisión, en los que poco tenía que decir, pues su discurso siempre era el mismo, que malo es el capitalismo, que malos son los banqueros, que mala es la troika, que despreciable es la casta política, esa mima que   le permitió licenciarse y ahora le permite participar en importantes tertulias políticas, no paguemos la deuda, hay que nacionalizar la banca, he sacado muchas matriculas en mi carrera  y poco más. Discurso arcaico, desacreditado internacionalmente desde la caída del comunismo, y repetitivo, muy repetitivo, que le permitió darse a conocer a través de la televisión a la sociedad española, y lograr el ascenso de Podemos. Es por tanto falso que Podemos haya realizado una campaña de tres meses y sin recursos, Podemos lleva años en campaña a través de la participación de su líder en tertulias políticas televisivas.

Lógicamente para entender el liderazgo de Pablo Iglesias, y la entrada en la política española de su partido Podemos, deberíamos saber quién pagaba o influía, o ambas cosas,  sobre las cadenas de televisión para que le dieran voz en algunas de las principales tertulias políticas televisivas que se celebraban  en España.

No hay comentarios: