miércoles, 25 de junio de 2014

EL PODER JUDICIAL DA JAQUE A LA CASA REAL.

El Poder Judicial ha dado  jaque hoy a la Casa Real, imputando a Cristina de Borbón, hermana del rey Felipe VI, y a su esposo Iñaqui Urdangarín. La Casa Real no ha logrado ni siquiera recurriendo a un prestigioso abogado catalán, Miquel Roca, uno de los padres de la actual Constitución, que el Poder Judicial no impute a la hermana del Rey de España. Evidentemente, ello es debido a que la Casa Real no quiere dejar caer a Iñaqui Urdangarin, el cual ha sido pillado como se suele decir con el carrito del helado. Iñaqui Urdangarín en su tiempo libre, cuando no estaba poniendo sellos por toda España, se dedicaba también, resumiendo, a cobrar impuestos de forma paralela a la Hacienda Pública, es decir, exigía que entes públicos e incluso empresas privadas le pagaran dinero por servicios que no prestaba o estaban sobrevalorados.

No tengo tiempo, ni ganas, ni interés, para leer el auto, pero según la información difundida por medios periodísticos la culpabilidad de los duques  de Palma, según el juez, es indiscutible, dice: "Cristina de Borbón colaboró activamente con Iñaki Urdangarín en las irregularidades que se estaban cometiendo en el seno de la entidad Aizoon".
"Hay sobrados indicios de que Doña Cristina de Borbón ha intervenido, de una parte, lucrándose en su propio beneficio y, de otra, facilitando los medios para que lo hiciera su marido, mediante la colaboración silenciosa de su 50% del capital social de Aizoon, de los fondos ilícitamente ingresados en la mercantil, procedentes de los lucrados por la Asociación Instituto Nóos a costa de las arcas públicas de las comunidades valenciana y balear",

Algo evidente, pues si una persona tiene el 50% de una empresa, como ocurre con Cristina de Borbón, o es incapaz o es responsable de toda actividad ilegal que se realice desde ella.
Sin ser monárquico, la noticia de la imputación de la hermana del Rey, me entristece y preocupa, pues considero que es mala para España. Es evidente que el caso Noos representa únicamente una diminuta parte de las actividades ilegales  que realizaba Urdangarin. La Casa Real, de forma equivocada y prepotente  no quiere dejar caer a Iñaki Urdangarin, lo que está arrastrando a la hermana del Rey y con ella a toda la Casa Real. Dicen, los monárquicos, que Cristina de Borbón no es ya Casa Real, pero todos los españoles, que no estén locos, saben que eso no es así. Los duques de Palma disfrutan del nivel más alto de seguridad que proporciona el Estado, no sé si en el  caso de ser condenados también lo tendrán en la cárcel, y sus escoltas ingresaran en prisión con ellos. Además,  sus hijos tienen asignado un puesto en la sucesión a lo que se denomina la Corona de España.
La imputación de Cristina de Borbón, arrastrando con ella la imagen de la Casa Real,  me entristece y preocupa, pues considero que no es la mejor forma de darle solución a la discusión entre Monarquía o República. Me preocupa pues ahora todos los españoles incluso los locos, se preguntaran ¿Hay otros miembros de la Casa Real que hacen o hicieron actividades ilegales similares, o incluso peores,  a las que han provocado la imputación de la actual hermana del Rey? Se preguntaran, como es que Casa Real y otros poderes del Estado no se enteraron de las actividades ilegales que realizaron durante años unos  personajes que siempre están acompañados de agentes de la policía, miembros de la Guardia Civil y miembros del CNI,  acaso eran estas apoyadas, autorizadas, permitidas o simplemente disculpadas por la Casa Real y otras instituciones del Estado que debían estar  informadas de lo que pasaba.

Casi cuarenta años después de la instauración de la Monarquía, España sufre un proceso de descomposición institucional y política. España se ha convertido en una Cleptocracia, casos judiciales abiertos como Gürtel, Pokemon, el asunto de los ERE,s de Andalucía, el asunto de los cursos de formación de los sindicatos, etc., etc., etc. Y ahora el caso Noos, dando jaque a la Casa Real, lo confirman. Algunos dirigentes políticos niegan que España sufra una crisis institucional. Dicen que aquellos que las dirigen son corruptos, unos ladrones, están imputados, pero que las instituciones siguen funcionando. Siguen funcionando, sí, pero con total ineficacia, siendo incapaces de resolver graves e importantes  problemas que afectan a los ciudadanos y al Estado, poniendo así en riesgo la estabilidad política y territorial, y la convivencia democrática.  
Una injusticia genera otra, un acto corrupto favorece que se realice otro, y así sucesivamente, la tolerancia con la injusticia y la ilegalidad no hace otra cosa que incrementarlas, convirtiendo el Estado en una Cleptocracia. España necesita limpieza, depuración, eliminar las malas hierbas de los partidos políticos, de los sindicatos, de las instituciones del Estado. Y ello, en una democracia, solo lo puede y debe hacer el Poder Judicial, un Poder Judicial que respecte las leyes y las haga cumplir, actuando con independencia e imparcialidad y contando  con el respaldo de las fuerzas políticas y otros poderes del Estado. Si el Poder Judicial no logra regenerar la democracia española pronto, España se sumergirá en un completo caos, en el que se incrementara la inestabilidad y la conflictividad social y la economía se hundirá condenando a muchos  ciudadanos a la pobreza.

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