lunes, 21 de julio de 2014

¿NUEVA CANCIÓN DEL VERANO? QUIZÁS, PODEMOS.

Trascurridos más de 35 años de democracia, España se ha convertido en el país de la “i”. No de una i que signifique cosas positivas como internet, innovación, integridad, etc.,  sino conceptos muy negativos, la i de  inseguridad, injusticia, impunidad, irresponsabilidad, impotencia, insostenibilidad, e incertidumbre.

¿Inseguridad? Se ha incrementado la inseguridad ciudadana, la inseguridad en las inversiones y bancaria, la inseguridad laboral, la inseguridad en las transacciones comerciales, no respectándose los contratos, etc. ¿Injusticia? En España se cometen violaciones de los derechos humanos, y se ordenan detenciones ilegales para defender los intereses de las elites gobernantes y sus siervos. La falta de independencia e imparcialidad del Poder Judicial anula por completo lo que se conoce como el Estado de Derecho generando impunidad con la que proteger a aquellos que ordenan abusos o cometen delitos. Hoy en España no respeta la ley vigente, Constitución, etc., ni el propio Poder Judicial.
¿Irresponsabilidad? Es una palabra casi desconocida en la sociedad española, y totalmente desconocida para la casta política, excepto para Pablo Iglesias, que dice que no es  casta pero come de la casta y con la casta, y ha logrado entrar en el Parlamento Europeo gracias al apoyo de la casta. Los políticos no se hacen responsables del fracaso de su gestión, de las consecuencias negativas que han provocado con sus decisiones.

¿Impotencia? En la sociedad española, por parte de sus gobernantes y en general, existe una enorme impotencia, incapacidad, para afrontar importantes problemas y darle una solución. Se define algo como un problema del país y este persiste sin que se adopte ninguna medida eficaz para solucionarlo.
¿Insostenibilidad? Vivimos en la época de la insostenibilidad. Nos dicen las elites gobernantes que es insostenible todo lo que engloba lo que se conoce como Estado de Bienestar, pensiones, prestaciones sociales, gasto sanitario, gasto en educación. Es insostenible el gasto en defensa. Es insostenible el  sistema energético. No son sostenibles los salarios de los trabajadores, proponiéndose incluso reducir el ya por sí muy bajo salario mínimo. Resumiendo, pocas cosas se han construido durante la corta democracia española que la elite gobernante no haya convertido en los últimos años en insostenible. Dicha insostenibilidad es debida principalmente  a dos cosas. Incapacidad de aquellos que nos gobiernan  y una escala de valores, negativos, que provoca una equivocada y dañina jerarquización de las prioridades. Un claro ejemplo, tanto los Gobiernos autonómicos como los ayuntamientos están guardando en los cajones continuamente facturas, de igual forma si tienen que incrementar el déficit lo hacen sin ningún reparo ni temor, pero en cambio no tienen dinero para luchar contra la pobreza infantil. Ante la gravedad social que vive España, sin precedente en lo que llevamos de democracia, el  Gobierno central ha tenido que crear, con carácter extraordinario, el fondo de ayuda a la pobreza infantil.

Es evidente que el posfranquismo,  constituido por  las elites gobernantes que han ido surgiendo en la sociedad española a partir del 82, ha fracasado. Ha fracasado totalmente, a medida que la democracia española  iba progresando, en el tiempo  alejándose del 82,  las elites gobernares se iban alejando del espíritu, los valores y los pactos que dieron lugar a la aprobación de la Constitución de 1978. A medida que las actuales elites fueron cogiendo el poder, el relevo, en la democracia española se fue produciendo un cambio de valores, de prioridades, y rompiéndose pactos. Dando lugar el auge económico que comenzó en 1996 a una época en la que las nuevas elites creían que todo vale en democracia si se puede silenciar, creían que todo se puede comprar, incluso pactos con la organización terrorista ETA, creían  que España era tan rica y poderosa que ya no podía volver a épocas del pasado. Grave equivocación, España ha vuelto al pasado, los conflictos territoriales han resurgido con fuerza, el mapa político español se fracciona y hoy el Estado tiene que volver a repartir ayudas, como durante el franquismo, para que los niños puedan comer. El conjunto de “i” a que he hecho referencia está erosionando la democracia española, es evidente que hay que eliminar, erradicar, dichas i de la sociedad española.
Coincido por tanto  con el líder de Podemos, Pablo Iglesias, en que hay una crisis nacional, en que hay una crisis del régimen del 78, lógicamente no coincido en las causas. La crisis nacional que vive España  no fue causada por los que lideraron el periodo conocido como Transición Española, elaborando la Constitución del 78, permitiendo que España se convirtiera en un Estado democrático, e impulsando la integración de España en la esfera internacional, sino como he dicho por los que después cogieron el relevo, por esas elites gobernantes cuyo pacto ha dado lugar al rápido e inexplicable crecimiento del partido político Podemos. La democracia española está en crisis entre otras cosas porque hay un ambiente político que permite que surjan cosas como Podemos.  

No sé si el rápido y silencioso crecimiento del partido político Podemos, hecho ya considerado un fenómeno político, se estudiara en el futuro en las facultades  de Ciencias Políticas, o en escuelas en las que se  impartan cursos sobre cosas como relaciones públicas, propaganda, marketing político, etc., pero donde sí creo que se debería estudiar lo ocurrido con Podemos es en las escuelas de espionaje. Que sectores de la derecha española estén impulsando el crecimiento político de Podemos y  el liderazgo de un personaje como Pablo Iglesias Turrion, que defiende ideas propias de la época en que estaba en auge el comunismo, sin lugar a dudas tiene que ser algo de enorme interés para el espionaje internacional. No por lo que representa en sí, partidos políticos que han crecido gracias a contar con apoyos políticos confusos y contradictorios ha habido siempre, sino por lo que se oculta detrás del pacto que ha permitido y favorecido el rápido crecimiento de Podemos.
Yo sé que Pablo Iglesias no apoya a la organización  terrorista ETA, tanto sus objetivos, como sus enemigos, como sus aliados son otros. Pero en cambio la ex presidenta de la Comunidad de Madrid, que tiene más información que yo, dice no saberlo. Como no, Pablo Iglesias ha puesto una demanda judicial a Esperanza Aguirre por decir que apoya a la organización terrorista ETA, y gracias a ello diferentes cadenas de televisión, algunas con importantes problemas económicos, han justificado seguir considerando que tanto Pablo Iglesias como Podemos son noticia, asignándole un costoso tiempo en sus programas informativos, tertulias, etc. Además, Esperanza Aguirre, personaje que  debe de estar entre las 25 personas con más poder en el PP, está dedicando su tiempo a salir en televisión para hablar de Podemos y debatir con Pablo Iglesias Turrion. Es indiscutible que Podemos surge de un pacto entre las elites gobernantes españolas, pero la cuestión es con qué fin. Esta claro que no solo para permitir que las retrogradas ideas izquierdistas latinoamericanas entren en el Parlamento Europeo, entonces ¿Para qué?

El discurso de Podemos está agotado y desprestigiado, simple y repetitivo, siempre con los mismos argumentos, sin logar nada para los ciudadanos, pero obteniendo logros, importantes logros, para sus líderes. Y por ello Pablo Iglesias, y aquellos que le apoyan, y financian su fuerte y exitosa campaña propagandística, han recurrido a la táctica que suele utilizar la gente del mundo rosa. Por ejemplo, dejan que les fotografíen en pelotas y luego demandan su publicación. Generándose así la polémica que justifica su salida en los medios de comunicación del mundo rosa. Pablo Iglesias ha demandado  a Esperanza Aguirre para que así se pueda justificar su presencia en los medios de comunicación que le apoyan. A Pablo Iglesias sino fuera por el fuerte apoyo mediático que tiene gracias a contar con el apoyo de sectores de las elites gobernantes españolas, no lo conocería nadie, no lo conocería ya ni la madre que lo pario,  en las redes sociales y en su programa televisivo  La Tuerka, tiene menos seguidores que el periódico Público lectores, que ya es decir.

No hay comentarios: