viernes, 1 de agosto de 2014

ELITES GOBERNANTES UNIDAS POR EL VÍNCULO DE LA CORRUPCIÓN.

La corrupción en la Casa Real española, dada a conocer a través del caso Noos, la corrupción ya evidente del ex presidente de la Generalitat, Jordi Pujo y familia, que un ex ministro y ex presidente del Gobierno balear, Jaume Matas,  este en prisión, el caso Gürtel, el asunto de los ERE en Andalucía, que los sindicatos se quedaran el dinero de los cursos de formación, etc., etc., etc., son graves e importantes  problemas que erosionan la democracia española, pero ninguno  el principal. El principal problema que tiene la sociedad española es la falta de justicia, la impunidad con la que personas de poder por acción u omisión cometen durante años delitos sin que la justicia española  actué. El principal problema de la democracia española es la falta de independencia e imparcialidad del Poder Judicial y su incapacidad para hacer cumplir las leyes de forma oportuna, anulando así lo que se conoce como el  Estado de Derecho.

¿Qué es el poder? ¿Qué es tener poder político? Una de las definiciones que la Real Academia Española da de poder es: Dominio, imperio, facultad y jurisdicción que alguien tiene para mandar o ejecutar algo. Evidentemente  tener poder, tener poder político, es que la opinión publica sepa que has cometido un delito y que el Poder Judicial no actué. En España hay una enorme falta de justicia. Se cometen numerosos delitos, graves e importantes delitos,  sin que el Poder Judicial actué o incluso contando con su apoyo. Además, muchos de dichos delitos no se pueden producir sin que exista una enorme complicidad entre las elites gobernantes españolas, y su imagen los miembros de la casta política. Elites gobernantes españolas que según parece están unidas por un fuerte vínculo, no su amor a España, sino su amor al dinero ajeno, y su consecuencia directa  la corrupción. Los miembros de las elites gobernantes españolas, los dirigentes políticos, incluso los miembros de Podemos,  según parece beben todos del mismo barril, del barril de la corrupción, y mientras tanto le dicen a los sectores menos pudientes de la sociedad española aguantar la sed para salvar España.  
Según parece al morir el general Franco, muchos miembros de las elites gobernantes españolas se creyeron caudillos, y lo grave no es eso, sino que pensaron que sus hijos llegarían a ser emperadores de imperios que sobrepasarían  las fronteras españolas, todos ellos tienen fuertes inversiones en el exterior, y para ello adoptaron medidas, ordenaron abusos, ordenaron violaciones de los derechos humanos y terrorismo de Estado, y decidieron para crear dichos imperios beber del barril de la corrupción, todo ello realizado gracias a contar con el silencio y la impunidad que proporcionaba una enorme complicidad entre todos aquellos que constituían las elites gobernantes españolas. Todo da a entender que ahora esa complicidad se ha roto, saliendo a la luz lo que era mantenido en secreto. Eso sí, el Poder Judicial sigue enterándose de muy poco de lo que ocurre.

Aguantar la sed para salvar España, eso le ha transmitido el presidente Rajoy  a la sociedad española a través de los medios de comunicación. Aguantad la sed ha dicho Rajoy mientras numerosos miembros del PP, y miembros de otros muchos partidos políticos, beben de la corrupción. Ignorando el presidente Rajoy que justicia, entre otras cosas, significa que cada uno beba lo que le corresponda y de donde le corresponda. El presidente Rajoy debería recordar que  las sociedades en las que hay falta de justicia acaban siempre pagando un elevado precio.  

Hoy el presidente Rajoy en su comparecencia ante los medios de comunicación ha manifestado un elevado optimismo sobre la situación de España. Según él basado en cosas como que la economía española  es de las que más crece de la eurozona, al 1,2 este año, se crea empleo neto, aumenta la ocupación, España se está financiando a un tipo de interés muy bajo, etc.
Yo, que no bebo del mismo barril que los miembros de las elites gobernantes españolas, todo hay que decirlo, considero que el optimismo del presidente Rajoy es infundado, propio de alguien que tiene una visión selectiva de lo que ocurre en la sociedad española. Propio de alguien que ignora cosas como que en España aumenta la pobreza infantil, la desigualdad social, bajan los salarios de los trabajadores por cuenta ajena, y muchos ciudadanos, lógicamente no las elites políticas, pierden poder adquisitivo y su  calidad de vida empeora. El presidente Rajoy ignora datos negativos  importantes de la economía española, cito tres: Primero, la economía española tiene una inflación  muy baja, lo que dificulta el pago de deudas e incrementa la morosidad. Segundo, la morosidad comercial entre empresas es muy elevada, de alrededor de 225.000 millones de euros, lo cual puede acabar afectando a la banca o provocando el cierre de empresas. Tercero, el déficit por cuenta corriente aumenta. Si a ello unimos la situación del Banco Espíritu Santo de Portugal, cuya quiebra afectaría  de forma importante y negativa a la economía española, o la situación de Argentina, en suspensión de pagos, lo cual también afectara de forma negativa a las inversiones españolas en ese país, la euforia del presidente Rajoy es inexplicable. Evidentemente la economía española está creando empleo, pero ello es debido únicamente a que el Gobierno del presidente Rajoy ha adoptado y está adoptando muchas de las medidas que reivindicaba la burguesía, como la reforma laboral, la reforma de las pensiones, etc., y esta le corresponde haciendo un enorme esfuerzo por crear empleo, es decir la creación de empleo no se debe a un aumento de la actividad económica.

No hay comentarios: