miércoles, 27 de agosto de 2014

HOLLANDE ENTIERRA EL PS E IMPULSA EL FN.

La economía francesa ha empezado a notar las consecuencias de la crisis, moviéndose entre la recesión y el estancamiento. El primer trimestre del 2013 Francia entro en recesión y acabo el año con un crecimiento cero. En Noviembre del 2013 Standard & Poor's (S&P) ha rebajado en un escalón la nota de solvencia de Francia, desde AA+ hasta AA, afirmando dicha agencia en su informe que  Francia tiene unas débiles previsiones de crecimiento económico. La caída de Francia, segunda economía de la Zona Euro, llevaba  a pensar que iban a saltar todas las alarmas en la UE, y que la UE decidiría adoptar medidas para cambiar de rumbo. Pero no ha sido así, el único que ha cambiado de rumbo ha sido el Gobierno francés, que ha decidido adoptar medidas para recortar el gasto público y cumplir así con el objetivo de déficit marcado por Bruselas. El Primer Ministro, Manuel Valls, contando con el apoyo del Presidente de la Republica, F. Hollande, ambos del Partido Socialista, han elaborado un conjunto de medidas, recogidas en lo que se ha denominado el Pacto de Responsabilidad, destinadas a reducir el número de regiones de 27 a 13 y recortar el gasto público en 50.000 millones de euros.

El Partido Socialista no gobernaba en Francia desde que  Lionel Jospin fue Primer Ministro con el presidente Chirac, del 1997 al 2002, por lo tanto no se puede decir que la actual situación social y política de Francia se deba principalmente  a la aplicación de políticas socialdemócratas, la actual situación de Francia no es ni responsabilidad de su actual presidente, F. Hollande, ni de su partido el PS. Sin embargo el presidente Hollande y su Primer Ministro (PM), Valls, han optado por aplicar políticas de corte liberal más que socialdemócrata para intentar salir de la crisis. Las medidas adoptadas por el Gobierno francés son una muestra más de que la política liberal partidaria de reducir el tamaño del Estado y reducir el gasto público se va imponiendo poco a poco, sin encontrar apenas oposición, en toda la UE.
El plan de reformas que va a aplicar el PM, Manuel Valls, es tan liberal y tan poco socialista, que ha provocado una fuerte oposición incluso dentro del Partido Socialista, criticándolo duramente y en público algunos de los ministros, lo que ha obligado al Primer Ministro a nombrar otro Gobierno. Del nuevo Gobierno de Francia hay dos nombramientos que me llaman profundamente la atención. Uno es el del ministro de Economía, Emmanuel Macron, el otro el de la ministra de Educación, Najat Vallaud-Belkacem. Con estos nombramientos el presidente Hollande está enterrando el Partido Socialista e impulsando electoralmente  el Frente Nacional

Nadie pondría una gran empresa en las manos de una persona de 36 años, con gran preparación académica pero con escasa experiencia de gestión, en el caso de Macron además con  ninguna experiencia en gestión política. Sin embargo, no sé por qué, el presidente Hollande ha puesto en manos de un personaje de esas características la economía de Francia. El presidente Hollande nombrando a un liberal y tecnócrata como Macron ministro de Economía, independientemente de cual sea el resultado de su gestión, ha cavado la tumba para enterrar en las próximas elecciones a la presidencia de Francia al PS.
El segundo nombramiento que me llama la atención es el de la ministra de Educación, Najat Vallaud-Belkacem. Vallaud-Belkacem es una ciudadana de origen marroquí y religión musulmana, nombrándola ministra de Educación  el presidente Hollande está dando un fuerte impulso electoral al Frente Nacional.  Francia es un país con una población  mayoritariamente de religión cristiana y en el que hay una elevada conflictividad en los colegios por motivos religiosos, hasta el punto  de que en los colegios de muchos pueblos franceses los niños no celebran la Navidad para evitar conflictividad con sectores sociales de religión musulmana, algo denunciado cada año en dichas fechas por los medios de comunicación franceses, en un país así nombrar una ministra de Educación  de religión musulmana no parece lo más conveniente, ni lo que más desea la sociedad.  

El nombramiento de la ministra Vallaud-Belkacem, me preocupa doblemente, en primer lugar como cristiano, y en segundo lugar como ciudadano europeo. En la UE el cristianismo está siendo duramente atacado por religiones minoritarias, como la musulmana, recientemente han amenazado incluso al Papa. En nombre de una mal interpretada  tolerancia a  colectivos de otras religiones se les conceden privilegios en prejuicio de los derechos de ciudadanos cristianos. Todo ello gracias a que sus elites cuentan con el apoyo de elites gobernantes cristianas que desean obtener su apoyo electoral o simplemente beneficios económicos. Como ciudadano europeo también me preocupa, pues la política nacional es utilizada por muchos dirigentes políticos como lanzadera para entrar en la política europea, bien como eurodiputado o formado parte de la Comisión Europea. Es el caso de Rachida Dati, de origen marroquí-argelino y religión musulmana. El ex presidente Nicolás Sarkozy la nombro ministra de Justicia sin que hubiera ganado nunca hasta entonces unas elecciones, según informaciones difundidas porque se lo pidió su ex esposa Cecilia Attias, gran amiga de Dati. Ahora Dati es eurodiputada por UMP, partido en el que se integró después de ser ministra. Es decir, ahora la eurodiputada Dati, de origen no europeo, está influyendo con su voto y voz en la construcción y futuro de la UE.

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