jueves, 7 de agosto de 2014

Y LA SEGURIDAD NUCLEAR ¿ESTA GARANTIZADA?

El Gobierno de España ha ordenado al Ministerio de Defensa que repatriara a España al sacerdote Miguel Pajares, el cual se encontraba ingresado en un hospital de Monrovia, Liberia, infectado de ébola. El enfermo ha sido trasladado a España en un Airbus mecanizado del Ejército de Aire,  y el Gobierno a través del Ministerio de Sanidad ha ordenado su ingreso en el Hospital Carlos III de Madrid. Dicha decisión, que en mi opinión es  acertada y justa, ha generado en la sociedad española polémica y alarma social.

Numerosas asociaciones del mundo sanitario han criticado la decisión adoptada por el Gobierno, considerándola más política que sanitaria, al entender que la repatriación supone una amenaza y un riesgo para la sociedad española y en cambio el paciente no va a recibir en España mejor atención medica que la que se le podía haber prestado allí. La Asociación de Facultativos Especialistas de Madrid ha dicho que el Hospital Carlos III fue en su momento un centro de referencia nacional en enfermedades infecciosas y tropicales, pero que, curiosamente,  en este momento no está operativo. Ha tenido que ser desalojado para ingresar en el al sacerdote infectado por ébola. El Sindicato Médico de Madrid ha dicho que teme la llegada del ébola, pues dicho centro tiene un nivel de aislamiento 2 frente al 4 que tienen centros de otros países, por ejemplo de los Estados Unidos, contribuyendo así también a crear alarma social.

La alarma que ha creado entre representantes de la sanidad española la llegada de un enfermo de ébola no es de extrañar, ellos conocen mejor que nadie el funcionamiento de la sanidad española, conocen los abusos sanitarios que se cometen en España, ellos conocen mejor que nadie como las elites gobernantes españolas recurren a la medicina punitiva, a los medios sanitarios, para realizar los abusos que ordenan.

En España vivimos en una atmosfera de mentira y terror generada por las elites que gobiernan España. El virus de ébola es considerado un arma biológica, a pesar de ello la alarma social que ha provocado  la llegada a España de  un enfermo de ébola no se debe al peligro de contagio, sino en mi opinión a la improvisación y rapidez con que se ha realizado todo y al miedo a que la enfermedad del ébola pueda ser utilizada para encubrir asesinatos o incluso realizarlos provocando contagios. El Gobierno de España carece de credibilidad, ello provoca desconfianza en la sociedad española, en una ambiente así es normal que la llegada de un enfermo de ébola, enfermedad con un elevado porcentaje de mortalidad, cause alarma social.
Nunca se ha gastado tanto en seguridad en Occidente, y en concreto en España,  a pesar de ello  vivimos una época en la que los ciudadanos tienen la percepción de vivir con un alto nivel de inseguridad. Y es que surge el problema de siempre ¿Quién protege a los ciudadanos de aquellos que deben garantizar la seguridad, por ejemplo de los que deben de garantizar la seguridad sanitaria?

La seguridad nacional es competencia del Gobierno. El Gobierno de España debería tener elaborados planes para dar solución a casos de alerta sanitaria. Según la opinión de expertos del mundo sanitario no es así, por ejemplo el Hospital Carlos III, no estaba operativo. Y es que en España a la única seguridad nacional que se le da importancia es a la encaminada a proteger a los miembros de las elites gobernantes. Dar solución a un caso de alerta sanitaria lógicamente es responsabilidad y competencia del Ministerio de Sanidad, pero al ser considerado el virus del ébola un arma biológica, la responsabilidad y competencia es del Ministerio de Defensa. No se entiende como el Ministerio de Defensa no tienen previsto un centro médico para este tipo de casos. Lo lógico es que el enfermo infectado de ébola hubiera sido trasladado a un hospital militar, como por ejemplo el Gómez Ulla.
En España hemos cambiado de Rey, ahora la Jefatura del Estado la ocupa el rey Felipe VI. Seguramente algunos monárquicos han dejado su puesto en la estructura del Estado y estos han sido ocupados por personas más  afines a la nueva Casa Real, pero poco más ha cambiado. El rey Felipe VI en vez de mandar redecorar su despacho y poner en él un retrato  de Carlos III, debería haber propuesto al actual Gobierno de España que reformara la Estrategia de  Seguridad Nacional, teniendo prevista en ella soluciones para alertas sanitarias como la creada por la llegada de un enfermo de ébola.  Y la seguridad nuclear ¿Está garantizada?   

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