sábado, 6 de septiembre de 2014

UCRANIA: CONFLICTOS DE SIEMPRE EN UNA NUEVA ERA.

La OTAN fue concebida como una organización regional de defensa colectiva. Su misión, definida en el Tratado de Washington firmado en 1949, no ha sido otra a lo largo de la historia que la de proteger de posibles ataques el área integrada por los territorios de los Estados miembros. Durante la Guerra Fría del pasado siglo, a pesar de que  la propaganda del  comunismo internacional consideraba a la OTAN como una amenaza para la paz internacional, la realidad es que las fuerzas militares de la OTAN nunca han sido utilizadas para invadir un país. A lo largo de su historia la OTAN ha actuado dos veces. La primera contra el Ejército de Belgrado, por razones humanitarias. Y la segunda en Afganistán, supuestamente para apoyar a los Estados Unidos en su defensa después de que se produjera el incidente de las Torres Gemelas de New York.  

En los últimos años sectores políticos europeos, argumentando que disuelto el Pacto de Varsovia ya nadie iba a atacar el área, han intentado transformar la OTAN en otra cosa, en algo así como una asociación global de seguridad. Diluida la amenaza exterior, elites políticas europeas han querido transformar la OTAN en un club en el que  los partidos políticos que gobiernan en los distintitos Estados miembros discutan sobre la defensa de sus intereses en la esfera internacional. Pero la OTAN no es un club de seguridad  financiado por partidos políticos, la OTAN es una organización militar financiada, pagada, con los impuestos de los ciudadanos de los Estados miembros, para poder disfrutar de la paz, la estabilidad y la economía de recursos que proporciona la defensa colectiva.

Cuando surge un nuevo conflicto armado exterior  todo gobernante serio y responsable debe dar respuesta como mínimo a dos preguntas importantes ¿Cómo afecta a mi país? ¿Qué nivel de implicación se debe de adoptar? Pues la implicación en un conflicto armado exterior representa siempre un coste, unas consecuencias y unos beneficios. La OTAN en su última cumbre  celebrada los pasados 4 y 5 de Septiembre no ha analizado con claridad y transparencia el conflicto entre Ucrania y la Federación Rusa. Los ciudadanos de los Estados democráticos que constituyen la OTAN tenemos derecho a saber, no debemos ser ciudadanos sin dientes, debemos exigir transparencia y explicaciones. Rusia vuelve hoy a ser una amenaza y los ciudadanos tenemos derecho a saber: ¿Por qué? ¿Que lo ha provocado, la defensa de que intereses y políticas? En la OTAN debe haber secretos operativos, secretos militares, pero no debe haber secretos políticos, los ciudadanos tenemos derecho a conocer en función a que la OTAN toma decisiones.

La Primavera de Praga, 1968, La Invasión soviética de Afganistán, 1979, y el Conflicto entre Rusia y Georgia de 2008, son  tres conflictos, distanciados en el tiempo, que  ocurrieron  en distintos contestos internacionales, los dos primeros durante la Guerra Fría, pero que tienen características comunes  que nos ayudan a entender el actual conflicto entre Ucrania y Rusia, las reacciones internacionales que provoca, así como prever posibles caminos en su evolución. Cito algunas que me parecen relevantes.

1-   En ninguno de esos tres países Rusia tenía importantes intereses económicos, ni estaba en juego su seguridad. Rusia actúa siempre únicamente  por motivos ideológicos. Invade Checoslovaquia para extender el comunismo. Invade Afganistán para imponer al frente del Gobierno de ese país a gente leal a Moscú. Y ataca al Ejército de Georgia para defender a sus aliados de Osetia del Sur. Rusia, a lo largo de la historia, ha demostrado que no necesita muchos motivos para poner en movimiento sus Fuerzas Armadas.   

2-   En los tres casos la táctica militar  utilizada por las Fuerzas Armadas de Rusia es similar, basada en tres elementos: Concentración, Velocidad, y Sorpresa. Sorpresa no solo militar sino también política, enfocada a alcanzar los objetivos antes de que se produzcan reacciones, tanto en la opinión pública internacional como en las instituciones de los países democráticos. En 1968 utilizando esta táctica militar el Pacto de Varsovia  invadió Checoslovaquia, cuando surgieron las reacciones internacionales ya era tarde, los soviéticos habían inaugurado ya la doctrina Brezhnev.  

3-   Los tres conflictos se producen en un contexto internacional que se caracteriza por una alta y relativa debilidad del Gobierno de los Estados Unidos. En la invasión de Checoslovaquia, 1968, el  Gobierno de los Estados Unidos, estaba teniendo que hacer frente al Conflicto de Vietnam, conflicto cuyo volumen de bajas provocaba una enorme presión ciudadana en contra de las intervenciones militares. A partir del conflicto de Vietnam el ejército americano paso a ser profesional. Además, documentos desclasificados al acabar la Guerra Fría, por gente del Kremlin, dicen que el traidor expresidente Lyndon Johnson había garantizado a la Unión Soviética no intervenir en el caso de que las tropas del Pacto de Varsovia decidieran ocupar Checoslovaquia (La helada nocturna, Mlynar), por considerar que era parte  de la distribución de Europa en dos zonas de influencia, consecuencia de lo  acordado en la Conferencia de Yalta. La invasión soviética  de Afganistán se produce gobernando en los Estados Unidos el presidente Carter, también demócrata, muy poco partidario de las intervenciones militares. Y el más reciente, el conflicto entre Rusia y Georgia, se produce también en un momento de debilidad del Gobierno de los EEUU, con un presidente Bush en retirada y un enorme gasto de los EEUU en la guerra de Irak.

4-   La reacción de la OTAN en los tres casos es muy parecida. Países de la OTAN crearon esperanzas en esos países haciéndoles creer que podían  integrarse en su esfera, en la esfera capitalista, en la esfera Occidental, financiando a grupos políticos para que se produjera  la conveniente evolución ideológica entre las elites gobernantes. Pero cuando Moscú recurre al uso de la fuera de las armas para imponer su ideología, la OTAN no actúa, o su actuación queda reducida a hacer menos amarga la derrota aportando ayuda económica y armamento.
Las esperanzas  creadas en la sociedad ucraniana de que su país puede llegar a pertenecer a la OTAN y la UE, no tienen sustento, no hay valores comunes entre Ucrania y la OTAN, y la brecha económica  hace hoy por hoy imposible la entrada de Ucrania en la UE. Dichas esperanzas  son generadas únicamente por los intereses económicos de concretos sectores de la UE, por ejemplo, de los relacionados con la industria espacial. Si a ello unimos que las Fuerzas Armadas de Rusia son muy superiores a las de Ucrania, sin conocer todavía  como evolucionara en los próximos días la tregua firmada entre Rusia y Ucrania, dicho conflicto puede evolucionar de forma similar a uno de los anteriores, es decir, incremento de  la acción militar rusa de un día para otro, encaminada a invadir Ucrania o castigar a su Gobierno, sin otra causa que la ideológica, ante la total parálisis internacional.   

No hay comentarios: