lunes, 3 de noviembre de 2014

CRECIMIENTO DE PODEMOS ¿CUANTO REALIDAD, CUANTO MANIPULACIÓN?

Antes de la Constitución de 1978 nunca en España había habido una Constitución que otorgara tantos derechos y libertades a los ciudadanos, ni tampoco antes la organización del Estado y su funcionamiento, cometidos de las  diferentes instituciones y reparto del poder político, habían estado definidos de forma tan clara, democrática y justa. Ello da a entender que tal vez lo que se conoce como la Transición a la Democracia no fue perfecta, pero si un éxito, acertada. A pesar de ello la democracia española desde entonces no ha ido con el paso del tiempo mejorando su calidad, sino todo lo contrario, empeorando. Hoy la democracia española tiene tres grandes amenazas: Primera, corrupción política generalizada, todo hay que decirlo, hay algunos político que no son corruptos. Segunda, elevada inestabilidad territorial provocada por el  oscuro asunto del Referéndum independentista de Cataluña. Tercera, el inexplicable auge electoral que las encuestas le dan a un partido como Podemos, crítico y contrario al actual sistema democrático que  hay en España.

La calidad de la  democracia española no ha mejorado sino empeorado desde el 78. Para comprobarlo solo hay que seguir mínimamente los debates que se producen en el Congreso de los Diputados. Unos debates muy escénicos, con grandes puestas en escena, pero con un discurso, con un contenido, poco realista, repetitivo, poco útil para resolver los principales problemas que padece la sociedad española al no tener el necesario consenso político. En el Congreso de los Diputados hay mucho teatro pero poco contenido moderno, actual, útil para la sociedad, por ejemplo, mientras el ministro de Defensa, Pedro Morenés,  enseña la patita izquierda en el Congreso  para que le graven las cámaras de televisión, no se quien le paga para que lo haga, el mal nacido del diputado Joan Baldovi, rompe un trozo de pan en la tribuna. Teatro de baja calidad, fascista, propio de países que son todo menos una democracia.

A pesar de que el nuevo partido político Podemos no gobierna por ahora  en ningún sitio, solamente tiene 5 eurodiputados, hace unos días Barclays en un informe sobre España ha considerado que el auge de Podemos, es decir, que Podemos pudiera llegar a gobernar, suponía una amenaza para la recuperación de la economía española. Recientemente, Metroscopia en una encuesta sobre intención de voto realizada para el periódico El País, sitúa a Podemos como primera fuerza política española, con el 27,7% de los votos. Quedando según dicha encuesta en segundo lugar el PSOE, con el 26,2%, y el Partido Popular, que en la actualidad gobierna por mayoría absoluta, quedaría en tercer lugar, con el 20,7% de los votos emitidos. Según la encuesta de Metroscopia un 20% del electorado del PP se abstendría de celebrarse en estos momentos unas elecciones, dando la victoria a Podemos.

Para valorar los resultados no en bruto sino ya cocinados de una encuesta, lo primero es saber quién los publica. Metroscopia es una empresa privada que se dedica a la investigación de la opinión pública en España. Su presidente es Juan José Toharia, Doctor en Derecho por la Universidad Complutense, universidad con la que tienen fuertes vínculos los principales dirigentes de Podemos, por ejemplo, su líder Pablo Iglesias. Además Metroscopia tiene una estructura empresarial poco común en nuestra época, no tiene accionistas, y sus empleados son sus propios dueños. En la actual coyuntura política española, en la que se observa de forma clara que sectores de las elites de la derecha española, afines al Partido Popular, y también de la izquierda, están favoreciendo e impulsando el ascenso de Podemos, la información difundida por una empresa como Metroscopia, en mi opinión, es de muy baja fiabilidad, pues puede estar contribuyendo con encuestas no elaboradas correctamente a engordar, sobredimensionar, el crecimiento de Podemos, por ejemplo, para provocar y justificar que ese partido político reciba una alta cobertura y  un mayor  apoyo por parte de los medios de comunicación.

Dicho eso, lógicamente, el resultado de la última encuesta de Metroscopia es creíble, es posible que haya esa intención de voto en este momento en la sociedad española. Según la encuesta, al preguntarle a los ciudadanos por que votan a Podemos, el 33% de los votantes dicen que  lo eligen porque es el partido que más se acerca ahora a lo que piensa y cree, y un 42% votaría a Podemos por la sensación de desencanto y la decepción con los demás partidos. Personalmente no creo que la sociedad española tenga una tan baja cultura política como  para no poder  darse cuenta de lo que supondría que un partido con la ideología de Podemos gestionara la economía española, el Estado de Bienestar, la denominada Caja de la Seguridad Social, las pensiones, etc. El auge de Podemos no se debe al malestar social provocado por la situación de la economía, ni a la indignación de los votantes tradicionales de PP y PSOE con los casos de corrupción política. El auge de Podemos no es una consecuencia de la corrupción, sino un producto de la corrupción, sin lugar a dudas el comunismo internacional está financiando el crecimiento de Podemos, o dicho de una forma más clara, está comprando el apoyo a Podemos  de sectores de las elites dirigentes de la sociedad española, apoyo que se traduce en votos, o en intención de votos en las encuestas, gracias a la influencia social que dichas elites ejercen sobre los ciudadanos.

El crecimiento de Podemos no es una consecuencia de la corrupción, sino un producto. Es evidente que el comunismo internacional, ha logrado un pacto entre las elites dirigentes de la derecha española, afines al PP, y también de sectores de la izquierda, para impulsar el crecimiento de Podemos. EL comunismo internacional esta aprovechándose de la elevada corrupción que hay en la derecha española para financiar, comprar, a través de dicho sector político el crecimiento de Podemos. La derecha española le está cediendo, y le cederá, votos a Podemos para que crezca electoralmente.

Realmente el fenómeno de Podemos es algo de locos. Podemos no tiene en este momento dimensión nacional suficiente para poder confeccionar suficientes  listas con candidatos a diputado como para poder llegar a representar ni siquiera el 10% del Congreso de los Diputados. Meter en listas a gente que no respecta el liderazgo de la cúpula de Podemos, es decir, a Pablo Iglesias y compañía, supondría luego  a  la hora de hacer política en el Congreso la destrucción de ese partido. A pesar de ello las encuestas le dan una intención de voto muy superior, según Metroscopia un 27%. Como es de locos que sectores de las elites dirigentes de la derecha española estén impulsando un partido político que en el Parlamento Europeo vota junto a la Izquierda Unitaria Europea (GUE). El crecimiento  de un grupo de ideología comunista como Podemos  no es la principal amenaza a la democracia española, la principal amenaza radica en la respuestas a las dos siguientes preguntas: ¿Qué se esconde detrás del claro apoyo que le está dando la derecha española a Podemos? ¿Por qué no apoyan a Izquierda Unida que tiene una ideología sino igual, si similar?

Lógicamente el crecimiento de Podemos tendrá consecuencias negativas para España, pero no solo para España. A medida que Podemos empiece a representar un peligro para la comunidad internacional occidental, algo que es de prever, aquellos que están financiando y apoyando el crecimiento de Podemos, el comunismo internacional, principalmente Rusia, pasaran a sufrir también las consecuencias negativas del crecimiento  de Podemos y sus reivindicaciones. Mal momento ha elegido Podemos para poder, estando de forma clara financiado por países como Venezuela, Irán, Rusia, todos, con graves problemas internos, con sus economías en recesión,  y con importantes conflictos latentes con las principales potencias de la comunidad occidental, es de prever también que los fuertes apoyos con que cuenta en la actualidad no le duraran mucho.



No hay comentarios: