martes, 17 de octubre de 2017

PUIGDEMONT QUIERE ADOPTAR EL ROL DE PONCIO PILATOS, RESPONSABILIZANDO AL PUEBLO.

Lo que está ocurriendo en Cataluña no tiene nada que ver ni con la libertad ni con la democracia, y sí mucho con el poder. Excepto tal vez  el Vaticano, ningún otro Estado existe  por gracia de Dios, sino porque sus elites en un momento dado han tenido suficiente poder para hacer respectar sus fronteras. La sedición no es un juego, es un hecho grave en cualquier tipo de estado. En cualquier democracia occidental si ocurre lo que ha ocurrido el 1-O en Cataluña sus máximos responsables hubieran sido detenidos,  y sí tenían la suerte de ir al juzgado, seguramente el juez les diría “Si quieren la independencia vayan al monte, pero payasadas no”. Es insólito que Trapero siga siendo el mando de los Mossos d´Esquadra, y también es insólito que Puigdemont siga siendo el presidente de Cataluña. Las detenciones de los presidentes de la Assemblea Nacional Catalana (ANC) y Òmnium Cultural, respectivamente, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart y su ingreso en prisión es lógica, lo que no es lógico es que Puigdemont y Trapero no les estén acompañando.

Puigdemont está intentando adoptar el conocido rol histórico de Poncio Pilato, es decir, responsabilizar al pueblo de las decisiones que están tomando las elites dirigentes de Cataluña. Quiere dar cobertura a sus decisiones bajo el paraguas  de que hay un mandato popular que surgió del referéndum celebrado el pasado 1-O. Intenta evitar las  consecuencias judiciales que puedan provocar sus decisiones responsabilizando de ellas al pueblo, sin lugar a dudas, un comportamiento político muy cobarde. Según los expertos la  pantomima del proceso independentista va a provocar empobrecimiento en Cataluña. Cuando ello se produzca, como se justificara Puigdemont, tal vez les diga a los ciudadanos “He hecho lo que vosotros querías, he seguido el mandato popular”.

España es un país muy politizado y con un elevado porcentaje de alineamiento político. En España no se produce ni una solo manifestación espontánea. Ni siquiera los trabajadores, ni los estudiantes, lo hacen de forma espontánea sino liderados por unos sindicatos muy politizados. La sociedad catalana  ha sido impulsada hacia el independentismo porque así lo decidieron las elites nacionalistas catalanas. El proceso independentista no ha sido espontaneo sino liderado por aquellos que Gobernaban Cataluña. ¿Para qué? ¿Si no están dispuestos a enfrentarse a los poderes del Estado para que lo han puesto en marcha?.


Numerosos hechos dan a entender que el proceso independentista ha sido impulsado por sectores monárquicos en complicidad con las elites nacionalistas burguesas catalanas para crear una situación política y social que permita que la Corona, el rey Felipe VI, haga una demostración de poder en Cataluña, sometiendo a la sociedad catalana recurriendo a la fuerza de los militares. Actuando estos amparados, de forma clara o sutil, en el artículo 8º de la Constitución. Es por ello que la actuación del Poder Judicial me parece acertada y correcta, aunque demasiado  tarde. La sociedad española no se merece las elites políticas que tiene, pues son las elites políticas con sus interesadas complicidades con la Jefatura del Estado, las que están  permitiendo y favoreciendo que España sea objeto de un proceso de desestabilización política. A muchos de ellos habría que cerrarles ya la boca. 

lunes, 16 de octubre de 2017

PUIGDEMONT AÑADE LEÑA A UN INCENDIO QUE LA ZARZUELA ANHELA QUE AUMENTE.

El presidente Carles Puigdemont ha contestado al requerimiento  del Gobierno, a través del cual le solicitaba que aclarara si había realizado una declaración unilateral de independencia o no, dándole de plazo hasta hoy a las diez. En la carta de contestación, Puigdemont le transmite al presidente Rajoy que ha suspendido el mandato popular que surgió de las urnas el 1 de octubre, solicitando abrir un periodo de dialogo de dos meses, en el que participen actores internacionales, españoles y catalanes. No da los nombres de los interlocutores, habla de instituciones y personalidades, que han pedido participar en una mesa de diálogo para dar una solución a la actual situación de Cataluña. No sabemos si cuando se refiere a los españoles, Puigdemont está pensando en un dialogo bilateral España-Cataluña, de presidente a presidente, Rajoy-Puigdemont,  o si se refiere a personajes, espontáneos, como por ejemplo, Vargas Llosa, político de origen peruano, que recientemente, apoyado por sectores de la derecha española, ha decidido tomar protagonismo en el asunto de Cataluña. El Gobierno de España ha interpretado la respuesta de Puigdemont como un sí, y le ha dado de plazo hasta el próximo jueves a las 10 horas para que revoque la declaración. En caso contrario, el Gobierno pedirá el respaldo del Senado para aplicar medidas encuadradas dentro del artículo 155 de la Constitución.   

La respuesta de Puigdemont es más de lo mismo. Su comportamiento está siendo políticamente hablando, insensato, irresponsable, cobarde y desleal con la sociedad catalana. Desleal, por las negativas consecuencias  que el proceso independentista están provocando en ámbitos como el de la economía y el mercado laboral, pero sobre todo porque está provocando una situación de eleva tensión que justifique  la represión por parte de los poderes del Estado, represión a la que, como él ha reiterado en numerosas ocasiones, no está dispuesto a hacerle frente. La respuesta de Puigdemont solo me inspira una idea: “Monárquicos, coño, monárquicos”. Es decir, son los monárquicos, el conjunto de familias que se benefician de que el rey Felipe VI ocupe la Jefatura del Estado, como bien es conocido no todas ellas de nacionalidad española, los que están impulsando el proceso independentista para crear una situación político-social que justifique la represión del fascismo borbónico, que justifique que Felipe VI pueda hacer una demostración de poder en Cataluña, sometiendo a la sociedad catalana recurriendo a la fuerza de los militares (Artículo 8º de la Constitución). No nos llamemos a engaño, el enemigo está en el Palacio de la Zarzuela, es Felipe VI y los grupos que le apoyan, entre los que se encuentran, lógicamente,  sectores del independentismo catalán.

Puigdemont quiere provocar una situación que justifique la represión contra la sociedad catalana, de forma cobarde,  sin asumir claras responsabilidades judiciales, para aminorar así el golpe de la justica a la vez que deja al pueblo catalán a los pies de los caballos del actual fascismo borbónico. La Audiencia Nacional está actuando contra el mando de los Mossos d´Esquadra, Lluís Trapero,  y las caras visibles de Asamblea Nacional Catalana  y Ómnium Cultural, respectivamente, Jordi Sànchez y Jordi Cuixart, pero no en cambio contra los miembros del Gobierno autonómico de Cataluña. Después de lo ocurrido el pasado 1-O, y  después de la carta que hoy ha transmitido el presidente Puigdemont al Gobierno de España, el hecho de que Puigdemont no esté ya detenido o inhabilitado seria inimaginable en una democracia, en un Estado de Derecho. Es evidente que la justicia española no quiere apagar, lo que podríamos denominar, el incendio catalán, sino provocar que este siga creciendo gracias a la leña que pone el independentismo catalán, para así poder justificar en el futuro un incremento de la represión contra la sociedad catalana.

Los conflictos políticos se pueden resolver en tres tipos de ámbitos: Uno, en el del dialogo, en el Parlamento, en organismos internacionales,  o mesas constituidas a tal efecto, etc. Dos, en el de la justicia, tribunales nacionales e internacionales. Y por último, en el de las armas, en el teatro de operaciones y cosas similares. Cuando el dialogo no conduce a nada, es necesario superar dicha fase, congelando el asunto, algo que se suele hacer muchas veces, reviviéndo una y otra vez el mismo conflicto,  o pasar a otra fase. En el asunto de Cataluña, aunque Puigdemont intenta mantener vivo el dialogo introduciendo a nuevos actores, este parece agotado, pues, entre otras cosas, Puigdemont exige bilateralidad y el Gobierno ofrece dialogo en el Congreso de los Diputados. El proceso independentista ha llegado a un momento en el que se puede congelar con facilidad, cambiando Puigdemont la música, por ejemplo, dimitiendo y convocando elecciones, o este deberá evolucionar hacia otra fase. La posición adoptada por Puigdemont, cobarde, de incrementar la tensión intentando evitar asumir responsabilidades judiciales,  solo conducirá a castigar todavía más al pueblo catalán, algo que no será tampoco beneficioso para el conjunto de la sociedad española.  

jueves, 12 de octubre de 2017

DÍA DE LA HISPANIDAD CON INSULTO A LA DEMOCRACIA.

Al celebrarse hoy el día de la Hispanidad, como en años anteriores la democracia ha sido insultada, al presidir el desfile de las Fuerzas Armadas Españolas (FAS) el rey Felipe VI, en su condición de mando supremo. Mando supremo que le otorga la Constitución de 1978 a la Casa Real de Borbón al ostentar esta  con carácter hereditario la Jefatura del Estado.

El hecho de que el rey Felipe VI ostente el mando supremo de las Fuerzas Armadas Españolas  representa  una insultante anomalía de la democracia española. En toda democracia el mando de las FAS debe recaer en el Gobierno de la nación, democráticamente elegido, o en sus mandos orgánicos. El rey Felipe VI, al no haber sido democráticamente elegido para ocupar la Jefatura del Estado, ni ser miembro de las FAS, ostenta dicho mando de forma ilegítima, únicamente gracias al hecho de que la Casa Real de Borbón impuso que se le concediera dicho derecho cuando se negoció el contenido de la Constitución de 1978. Es tal la falta de legitimidad que a Felipe VI se le reconoce como mando supremo de las FAS únicamente fronteras para dentro. En ningún foro militar internacional, por ejemplo, en la OTAN, se acepta que sea el Felipe VI el que representa a las Fuerzas Armadas Españolas. En representación de España deben acudir sus mandos orgánicos o dirigentes políticos, miembros del Gobierno democráticamente elegido, o nombrados por este.

Además, este año, se ha producido un doble insulto a la democracia española, al participar en el desfile la Policía Nacional. Y no es que personalmente tenga nada en contra de la Policía, institución imprescindible, fundamental, en toda sociedad. Pero el mensaje que se envía es democráticamente hablando insultante. Con dicha participación, en un momento complicado de España, después de la brutalidad policial que se produjo el 1-O en Cataluña,  la Corona quiere transmitir a la sociedad española que ejerce el mando supremo de la “Fuerza” del Estado, o sea, del Ejercito y de la Policía.

El pasado 1-O, aprovechando hechos consecuencia de las reivindicaciones secesionistas de sectores políticos catalanes, en concreto, la realización de un referéndum considerado ilegal por el Tribunal Constitucional, la Corona aprovecho para para dar a conocer a la sociedad  que la democracia española  ha engendrado un bastardo, un nuevo fascismo, el fascismo borbónico. Contra el referéndum de autodeterminación el Estado pudo actuar de muchas y diferentes formas. Ordenar detener a los convocantes, no hacer nada y luego ordenar detener a los responsables de su realización, son algunas de ellas. Pero el fascismo borbónico prefirió recurrir a la represión. Actuando de forma violenta e indiscriminada con los matones de la Policía contra indefensos ciudadanos, que en la gran mayoría de los casos, únicamente oponían una mínima resistencia pacífica. El deseo del fascismo borbónico de realizar el pasado 1-O una demostración de poder, actuando de forma violenta contra humildes ciudadanos, es indiscutible. El 1-O los juzgados catalanes no se llenaron de detenidos, pues la brutalidad policial no se utilizó para impedir que se realizaran delitos sino para hacer una violenta demostración de poder, de un poder fascista, el que ejerce la Corona.    

Aun siendo de la periferia de España, en esto del nacionalismo, soy muy castellano. Pues pienso que unir siempre es más beneficioso que separar. “¿A qué dedicas el tiempo libre desde que te has separado? Estoy buscando pareja para volver a casarme. Es decir, separarse ¿Para qué? Claro, que  también es cierto, que a veces resulta imposible seguir unidos. El problema del independentismo catalán, para alguien que no es de esa región, es muy complicado y confuso. Tanto que no lo comprendo. Eso sí, yo comparto con los catalanes mucho, en concreto sufrir sobre mi cuello la presión del actual fascismo borbónico. No sé cuál puede ser hoy el mejor camino para que evolucione el conflicto generado por el independentismo catalán, pero si se cómo se deben resolver este tipo de conflictos: Con cariño centralizador, con euros y con población. Con el uso de la fuerza se puede lograr someter a un pueblo, pero no que este desee unirse a un conjunto superior como es España.

Cuando el nacionalismo catalán comenzó a hacer reivindicaciones secesionistas las elites dirigentes centralistas, constitucionalistas, partidarias de la unidad de España, debieron contestar con cariño, euros y población. Debieron aumentar las inversiones en esa comunidad, creando empleo y trasladando a ella población que desee que Cataluña siga unida a España. Pero no lo hicieron. Todo lo contrario. Fueron las elites nacionalistas catalanas las que siguieron incrementando su poder económico e influencia en el resto del territorio español. ¿Por qué no se hizo?  No se hizo porque no había interés político por frenar el crecimiento del independentismo, se buscaba así provocar una situación política y social similar a la actual que justificase la represión, que justificase ante la opinión publica tanto nacional como internacional la actuación violenta del fascismo borbónico.

martes, 10 de octubre de 2017

PROCESO INDEPENDENTISTA DE CATALUÑA: CONTINUARA.

Utilizando un lenguaje propio del teatro, después del clímax que supuso en el proceso independentista la convocatoria del Referéndum del 1-O y los hechos a que dieron lugar, en concreto, las actuaciones del Poder Judicial y policiales, era de esperar que hoy  tuviera lugar en  el Parlamento de Cataluña el desenlace final. Pero no ha sido así. El presidente Puigdemont no quiere que finalice la obra, ni tampoco que esta termine con un desenlace abierto, y ha introducido un confuso y decepcionante anticlímax. Un anticlímax, que como muchos otros hechos que se han producido antes, da a entender que el proceso independentista no es otra cosa que una pantomima impulsada por sectores monárquicos de la sociedad española, y realizada contando con la colaboración de sectores nacionalistas catalanes. Una pantomima en la que no está claro contra quien quiere ir las elites nacionalistas de Cataluña ni que reivindican con la independencia.

En su comparecencia el presidente Puigdemont después de recordar lo que había ocurrido con el Estatuto, y los recortes que impuso el Tribunal Constitucional. Después de afirmar que las elites de Cataluña habían contribuido al progreso de España y al proceso democrático, aceptando el modelo político que surgió con la aprobación de la Constitución de 1978. Después de afirmar que en España se había producido una involución y una recentralización por parte del Gobierno de la nación. Después de denunciar la brutalidad policial de que fueron objeto numerosos ciudadanos el 1-O. Después de afirmar que el 1-O se había producido un referéndum de autodeterminación y de presentar los resultados, según los cuales  había ganado mayoritariamente el SÍ. Después de todo eso, ha dicho que hay que desescalar la tensión y no contribuir de ninguna forma a incrementarla. Puigdemont quiere que la obra continúe, sin subir la tensión, y para ello ha recurrido a hacer una declaración de independencia a la vez que la suspendía, para buscar así abrir un proceso de mediación y dialogo con los poderes del Estado español. Puigdemont también ha dicho, algo que ha sonado terriblemente extraño, que esperaba de la Monarquía su actuación mediadora en su función de moderador de la vida política, pero que con el discurso amenazante del rey Felipe VI del 3 de octubre, dicho papel estaba descartado. Extraña afirmación que para entenderla sería necesario saber de qué hablan en la intimidad las elites dirigentes de Cataluña y el rey Felipe VI.

Puigdemont ha dicho textualmente “Asumo el mandato del pueblo para que Cataluña se convierta en un Estado independiente en forma de república”, diciendo a continuación que abría un proceso de mediación y dialogo con el Estado. Lo que ha sido interpretado por Ana Gabriel, portavoz de la CUP, como hacer una declaración unilateral de independencia sin efectos, o sea, nada, gaseosa, afirmando esta que no era lo que habían pactado. Es de suponer, por tanto, que la CUP le retirara de forma inmediata el apoyo a Junts pel Sí, lo que hará tambalear el Gobierno de Puigdemont.

Por la forma en que ha evolucionado y por diferentes hechos que se han producido, desde hace tiempo pienso  que  el proceso independentista catalán es una operación política impulsada por los monárquicos, es decir, por el conjunto de familias que se benefician de que la familia Borbón ostente en España la Jefatura del Estado con carácter hereditario. Una operación política encaminada a provocar una situación política y social que justifique que el rey Felipe VI pueda someter a esa comunidad mediante la fuerza de las armas, es decir, recurriendo a los militares y a la aplicación del artículo 8º de la Constitución. Operación política impulsada por los monárquicos, pero que está claro que no se puede haber realizado sin contar con amplias complicidades políticas, españolas e incluso internacionales, incluyendo a sectores independentistas catalanes. Lo dejo claro el rey Felipe VI con el mensaje que realizo el pasado 3 de octubre, adoptando un rol que poco tiene que ver con el de poder simbólico y moderador que le otorga la Constitución del 78 y que daba a conocer el nacimiento de un nuevo fascismo, el fascismo borbónico. Y lo ha vuelto a dejar claro hoy el presidente Puigdemont, al no querer poner fin al proceso independentista, haciendo una declaración de independencia, lo que provocaría un choque frontal entre las elites dirigentes catalanas y  los poderes del Estado español, no cambiando tampoco de música, dejándolo todo abierto, como si ya no se llevaran años de dialogo que no han conducido a nada. Quiero con ello decir, que da la impresión, que quieren que Felipe VI pueda hacer su demostración de poder pero al menor coste posible para las elites dirigentes independentistas catalanas.

El comportamiento de las elites dirigentes independentistas catalanas está siendo además de manipulador,  elevadamente cínico, cobarde y desleal con su pueblo. Han provocado una situación de elevada tensión a la que no quieren hacerle frente, dejando una y otra vez a sus ciudadanos a los pies de los caballos del fascismo borbónico. A unos ciudadanos catalanes manipulados ofreciéndoles un objetivo sino falso, imposible de alcanzar de la forma que proponen. Unas elites políticas independentistas cobardes y desleales con el pueblo que dicen, en palabras de Puigdemont, que quieren desescalar la tensión, pero a la vez no poner fin a la principal reivindicación que la está provocando, seguramente buscando volver a poner a los ciudadanos a los pies de los caballos de Felipe VI. Buscan tensión, una tensión que justifique la represión del fascismo borbónico, pero al menor coste para las elites políticas que la provocan, de ahí que Puigdemont no haya hecho una declaración unilateral de independencia como era de esperar.

Hoy Puigdemont tuvo una gran oportunidad para pasar a la historia, quedando como un político que no manipula a su pueblo sino que lo defiende. Pero no declarando la independencia ni cambiando de música ha elegido el camino equivocado, arrojándose al cubo de la basura de los deshechos históricos. Ahora ya es un personaje político poco creíble, desacreditado ante la opinión pública tanto nacional como internacional. Es evidente que ahora el único que puede hablar es el Parlamento de Cataluña, como bien dijo el líder del PSC, convocando elecciones autonómicas lo antes posible. 

lunes, 25 de septiembre de 2017

PREOCUPANTE TENDENCIA AL FRACCIONAMIENTO DEL PODER EN EUROPA.

“Divide y vencerás” es una regla aplicable en numerosos  campos. En el de las matemáticas, el análisis, etc., se suele cumplir siempre, facilitando dar solución a un problema o explicación a una hipótesis. Pero no siempre ocurre lo mismo en otros. Numerosos hechos históricos dan a conocer que, por ejemplo, no siempre ocurre así en terrenos como el de la guerra o la política. Ocurriendo que dividir permite obtener falsas victorias a corto plazo, que con el paso del tiempo se convertirán en grandes derrotas. La historia nos da a conocer que el  fraccionamiento  del poder político no suele ser beneficioso sino todo lo contrario, perjudicial. Moises Naim trata este tema ampliamente en su libro titulado el “El fin del poder” (2013).

El fraccionamiento del poder político, tanto a nivel nacional como internacional, suele tener dos efectos. Uno, suele provocar consecuencias negativas, como la incapacidad política para dar solución a problemas importantes, debido a que no se logra el suficiente consenso para ello. Problemas que se convertirán en crónicos en un ambiente caracterizado por un determinado  inmovilismo, en el que el objetivo de los diferentes actores políticos, muy debilitados,  pasara a ser únicamente sobrevivir políticamente hablando, es decir, intentar salvar los muebles de ellos y los suyos. Dos, dicho ambiente favorecerá que se surja un nuevo actor que se hará fuerte proponiendo soluciones para los problemas que ha creado el fraccionamiento del poder. Nuevo actor que intentara imponer su supremacía, no siempre de forma democrática y pacífica, sino muchas veces de forma violenta y dramática, creando así un nuevo orden, no siempre mejor que el antiguo. La Revolución francesa (1799), la Revolución rusa (1914), la Guerra Civil Española (1936), la conquista del poder por Hitler, o más recientemente el triunfo de Berlusconi en Italia, aunque son fenómenos muy distintos entre sí,  obedecen a procesos  provocados por el fraccionamiento del poder.

Al acabar la IIGM en Europa surgió, tanto a nivel nacional como europeo, una fuerte tendencia a la unión política, tendencia que determinaría la forma de gobernar. Tendencia que dio lugar a organizaciones que aún siguen vivas hoy, como la NATO y la UE. Tendencia a la Unión, basada en pilares como la defensa del Estado de Derecho, la defensa de los derechos humanos,  una política de defensa colectiva y la creación de todo lo que engloba el conocido como Estado de Bienestar, que permitiría que Europa disfrutara de décadas de paz, desarrollo y progreso, convirtiéndose en una de las zonas más prosperas del mundo a la que desean emigrar ciudadanos de las zonas más remotas del mundo. Algo parecido ocurrió en la España del 78, al acabar la dictadura militar y establecerse un sistema político basado en la democracia. En España surgiría también una fuerte tendencia a la unión política como la mejor forma para consolidar la democracia y afrontar los problemas que entonces padecía la sociedad española. De esa tendencia surgirían dos grandes partidos, el Partido Popular y el Partido Socialista Obrero Español, que gobernarían España hasta hoy, con altibajos, pero logrando que España tuviera un enorme desarrollo económico, mejorando, aunque de forma muy desigual, la calidad de los ciudadanos.

Como acertadamente vaticinaba, Moises Naim, dicha tendencia no solo ha llegado a su fin, sino que se ha invertido. Hoy impera la tendencia al fraccionamiento político. Se ha dado en España, Francia, ha ocurrido este domingo en Alemania, y se ha dado también en nivel europeo, con el Brexit. Muchos son los que hoy vuelven a creer que dividiendo vencerán, y no siempre es así.

En España ha habido dos claros fraccionamientos. A nivel nacional, fraccionando de tal forma la composición del Parlamento, que hoy no se sabe cuánto tiempo podrá seguir vivo el actual Gobierno de España, debido a que no cuenta con los suficientes apoyos para garantizar, entre otras cosas, la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado. Y lo grave no es solo eso, sino que las encuestas vaticinan que de producirse unas nuevas elecciones la composición del Congreso de los Diputados sería muy similar a la actual. Y también se ha producido un claro fraccionamiento de la política catalana. Sumergida Cataluña en eso que se denomina el proceso independentista, que a pocos días de llegar a su fin, el referéndum convocado para el 1-O, no sé muy bien que es, la política catalana sufre el  mayor nivel de división desde el 78.

Pero el fraccionamiento político más preocupante es el que se ha producido este domingo en el Parlamento alemán. Según datos todavía provisionales, los dos grandes partidos que tradicionalmente han gobernado Alemania han bajado en votos. La Unión cristianodemócrata (CDU-CSU), 8 puntos, obteniendo el 33% de los votos. La socialdemocracia, el SPD, ha caído 5 puntos, obteniendo el 20% de los votos. Los liberales, FDP, han vuelto a entrar en el Bundestag, con un 10% de los votos. Pero lo más llamativo y preocupante es que Alternativa por Alemania (AfD), un partido considerado de extrema derecha, ha logrado obtener representación por primera vez en el Bundestag, con entorno a 94 escaños, un 13% de los votos. Es evidente, que el rechazo mayoritario  de las poblaciones nacionales europeas a cosas como la islamización de sus territorios y a la entrada masiva de una  inmigración que genera inseguridad ciudadana y conflictividad social, contribuyendo también a disminuir la calidad de vida de los sectores sociales menos pudientes, está dando sus frutos también en Alemania, favoreciendo que crezca un partido como AfD, de extrema derecha. Aunque comparto muchas ideas con la AfD, por ejemplo, creo que hay que poner fin a la islamización de Europa, considero su crecimiento preocupante, pues su ideología conduce a pensar que tiene vínculos ideológicos con el nazismo, y por tanto, tendencia a pensar que los problemas internos de Alemania son provocados desde el exterior, y como consecuencia de ello,  también tendencia al  expansionismo militar. Expansionismo militar alemán, que como bien es conocido, fue la principal causa de la IIGM.

jueves, 21 de septiembre de 2017

CATALUÑA PONE AL DESCUBIERTO COMPORTAMIENTOS DICTATORIALES QUE SE ORDENAN DESDE LA ZARZUELA.

España es una dictadura encubierta, dirigida desde La Zarzuela por el rey  Felipe VI y el conjunto de familias, los monárquicos, que le apoyan y se benefician de que ocupe la Jefatura del Estado. Dictadura que está ansiosa por enviar sus perros contra Cataluña y hacer así una demostración de fuerza. Buscando para ello legitimidad internacional en la aplicación del Título 8º de la Constitución. España es una dictadura encubierta y monárquica, al más puro absolutismo de otras épocas, que cuenta con el silencio y la complicidad de las elites políticas y el apoyo de numerosos medios de comunicación. Una dictadura monárquica en la que hay terrorismo de Estado y se cometen flagrantes y sistemáticas violaciones de los derechos humanos. El problema de España no son las urnas, sino la represión judicial y policial; el problema de España no son las urnas, sino el terrorismo de Estado; el problema de España no son las urnas sino los abusos que se cometen utilizando el sistema sanitario; los problemas de la sociedad española no están causados por los que ordenan colocar urnas sino por los que ordenan acciones que representan violaciones de los derechos humanos,  como son por ejemplo, detenciones ilegales por motivos políticos. La organización terrorista ETA ha puesto fin a la lucha armada, pero a pesar de ello en las cárceles españolas sigue habiendo prisioneros políticos miembros de dicha organización, mientras que los condenados por los asesinatos del GAL han sido puestos en libertad. A pesar de todo lo anterior y de su gravedad, lo que está ocurriendo en Cataluña es imposible de entender.

Todo lo  que está ocurriendo en Cataluña, tanto las acciones del independentismo como las reacciones desde el Estado central,  son imposibles de entender. ¿Qué se creían las elites dirigentes nacionalistas que iba a pasar? ¿Cuál creían que iba a ser la reacción de los poderes e instituciones del Estado? ¿Creían qué les iban a permitir hacer un referéndum para separarse de España? ¿Hecho el referéndum, creen  que les van a permitir una declaración unilateral de independencia, creen que les permitirán separarse de España de forma pacífica? Evidentemente, son hipótesis que no caben en ninguna cabeza ya no mínimamente inteligente, sino lógica. La inacción del actual Gobierno de España solo es entendible, bajo la premisa de que estén buscando una situación política y social que justifique la aplicación del artículo 8º de la Constitución. ¿Por qué el Poder Judicial ordena la detención de determinados cargos públicos pero en cambio no actúa contra aquellos que está claro que les dan la ordenes? Todo da a entender que buscan calentar, inflar más el asunto, para que los perros de la encubierta dictadura puedan actuar con mayor virulencia.

Como dice el otro, no cruzo por ese camino porque si lo hago tendría que matar al perro del vecino. ¿Para que las elites independentistas de Cataluña provocan una situación a la que no están dispuestas a hacerle frente debido al coste que ello representaría? Evidentemente no es muy inteligente. En política lo inteligente es evitar situaciones a las que uno, por alguna razón, coste, etc.,  no está dispuesto a hacerle frente. Es evidente, que en el asunto de Cataluña hay extrañas complicidades. Se están produciendo hechos que dan a entender que se quiere provocar la intervención de los perros del Estado, Ejército y Policía, para favorecer que los monárquicos, la Jefatura del Estado, el rey Felipe VI,  haga una demostración de poder, sometiendo a Cataluña. Sometiendo a una sociedad catalana cuyas elites no tienen previsto hacerle frente a dicha intervención, sino todo lo contrario, dejar a sus ciudadanos a los pies de los caballos de la encubierta dictadura que se dirige desde el Palacio de la Zarzuela. Extrañamente, la bolsa, el Ibex-35, ni se inmuta ante lo que está corriendo, pero a pesar de ello es evidente que no será bueno para la economía española, como mínimo lo que está ocurriendo en Cataluña tiene que estar afectando de forma negativa a la productividad de esa región. 

martes, 19 de septiembre de 2017

OPERACIÓN DE LA GUARDIA CIVIL EN GERONA. ¿PREFIEREN UN PUIGDEMONT CORRUPTO A MÁRTIR?.

Para empezar una anécdota: Encontrándome  esperando en un despacho de abogados, entro una señora pidiendo urgentemente ver a un abogado. La secretaria le pregunto ¿Qué ha pasado? A lo que ella le contesto: Dos policías han detenido a mi hijo. A lo que la secretaria añadió: Si solo han sido dos no hay problema. Quiero con ello decir que identificar y dimensionar un problema es fundamental para poder resolverlo. Simplificarlo erróneamente solo conduce a darle una falsa y equivocada solución. Evidentemente, al chico de la anécdota no lo habían detenido dos policías sino el Estado.

Los monárquicos intentan simplificar los conflictos siempre reduciéndolos a conflictos entre familias, ante los cuales la familia real, que controla los poderes e instituciones del Estado, arbitra, lógicamente siempre en beneficio de sus intereses, contando para ello con el apoyo de los poderes e instituciones del Estado. Pero es un error, en democracia las cosas no funcionan así. Los problemas, los conflictos, raras veces son entre parientes o entre familias, sino entre los que respectan las normas, las leyes, y los que se las quieren saltar en beneficio de sus intereses políticos, económicos o de otro tipo. El asunto de Cataluña, sin tener claro lo que se oculta detrás de la reivindicación de independencia, ni quien la impulsa, ni por qué precisamente ahora, es una excepción. Pues, está claro que no se trata de un  problema legal típico, ni tampoco de un problema político al que se le pueda dar una solución democrática. No es un problema que se pueda resolver aplicando el Estado de Derecho, pues el independentismo catalán no quiere infringir las leyes españolas sino romper el pacto constitucional, buscando ampararse para ello en una legalidad superior a la española, el derecho internacional, cosa que por ahora no ha logrado. Ni tampoco es un problema político al que se le puedan aplicar las reglas de la democracia. La democracia es útil únicamente para garantizar la alternancia política entre las elites políticas de un mismo ente territorial, para  resolver de forma pacífica quien gobierna en una colectividad que desea vivir junta bajo el paraguas de una misma legalidad, determinada en el caso español, ahora, por la Constitución del 78.

La Guardia Civil ha realizado hoy una actuación en el ayuntamiento de Gerona, del que fue alcalde el actual presidente de la Generalitat, Carles Puigdemont. Tal oportuna investigación, a pocos días de la realización del referéndum independentista (1-O) prohibido por el Tribunal Constitucional, conduce a dos preguntas. Primera ¿Se puede simplificar el problema del independentismo catalán reduciéndolo al deseo de algunos de sus líderes? Y buscar como solución el viejo dicho de “Muerto el perro se acabó la rabia”. Tienen razón en este caso los monárquicos y todo se reduce a un conflicto entre familias, entre la familia de Felipe VI, el cual como Jefe del Estado cuenta con el apoyo de las instituciones del Estado, incluido el Ejercito, y la familia política del presidente Puigdemont, el cual no está claro con que apoyos cuenta. Segunda ¿Por qué nombraron a Puigdemont como presidente si sabían que podía ser investigado por corrupción? Es decir, ha nombrado el independentismo catalán, en concreto Junts pel Si,  como presidente un dirigente político que se sabía que estaba siendo investigado por la justicia española para dejar así como salida al proceso independentista su detención por corrupción. Es decir, se busca que el presidente Puigdemont sea detenido por corrupción política y no por su gestión al frente de la Generalitat. Y si es así ¿Es imprescindible Puigdemont?


El proceso independentista catalán empezó en Septiembre de  2012 de una forma oscura, sin dar a conocerse de forma clara quienes lo impulsaban y sobre todo sin que el Gobierno de España adoptara medidas importantes y eficaces para frenarlo. Y de forma oscura también estamos llegando a su final, el 1-O. Eso si, hay numerosos indicios que conducen a pensar que el proceso independentista está impulsado desde el Palacio de la Zarzuela, o sea, por los monárquicos, por el conjunto de familias, ahora si procede hablar de familias, que apoyan al rey Felipe VI, el cual, como todos sabemos, rompiendo la vieja costumbre de "A Rey muerto, viva el Rey”, ha tenido prisa por ocupar la Jefatura del Estado, jubilando a su padre el rey Juan Carlos I. Da la impresión que los monárquicos querían, como en otras épocas del pasado, un rey joven, fuerte y combativo, capaz de ir a la guerra. Unos monárquicos, que todo indica,  que no solo quieren buscar una justificación para que Felipe VI pueda hacer una demostración de poder militar en Cataluña, aplicando el artículo 8º de la Constitución, sino también favorecer que Cataluña pase a ser gobernada por el comunismo internacional, por su representación en España, Podemos y sus satélites, para lo cual están desgastando a la derecha nacionalista catalana a la vez que la corrupta derecha constitucionalista, afín al PP, le cede votos a los comunistas, a Podemos, a Barcelona en Común, etc., táctica que también se ha aplicado en el resto de España, favoreciendo la derecha que Podemos pasara a gobernar los ayuntamientos de importantes ciudades españolas. No nos llamemos a engaño, no erremos el tiro,  el enemigo está en el Palacio de la Zarzuela, y es Felipe VI y el conjunto de familias que le apoyan y se benefician de que ocupe la Jefatura del Estado. Si Dios quiere, todo se aclarara en pocos días.

jueves, 14 de septiembre de 2017

¿REFORMA CONSTITUCIONAL? SÍ, EMPEZANDO POR EL TITULO II.

No soy aficionado a leer historia de España, entre otras cosas, porque me resulta desagradable al no sentirme reflejado en ella, pues  hasta bien entrada la década de los 50 del pasado siglo  el pasado de España se caracterizó por cosas como una elevada violencia política,  un injusta sociedad de clases, grupos sociales que eran totalmente privados de derechos,  injusticias sociales, enormes desigualdades sociales, elevada pobreza hasta el punto de haber sectores sociales que padecían hambre, etc. Pero si uno la ojea mínimamente observa dos cosas. Primea, en España hasta la Guerra Civil siempre ha habido una elevada inestabilidad política, provocada por conflictos entre casas reales y, o pronunciamientos militares. El denominado pretorianismo caracterizo la vida política española, principalmente, durante todo el siglo XIX. Y en el XX, hasta la segunda restauración borbónica, estableciéndose a través de la Constitución de 1978  la forma de gobierno de  Monarquía Parlamentaria y restaurándose la democracia. Segunda, España es una realidad política histórica basada en 3 elementos: Castilla y Aragón, el Ejército, y la Monarquía. Ante esos tres elementos, las elites dirigentes periféricas han optado a lo largo de la historia por una de  dos posiciones totalmente distintas. Unas, han elegido incrementar su poder local, regional, estrechando vínculos con lo que podríamos llamar el poder central (Castilla y Aragón, Ejercito, y Monarquía). Otras, se han aislado, aceptando su subordinación al poder central como algo inevitable, y en algunos temas útil, buscando sacar de dicha relación el mayor beneficio posible.  

Así se ha llegado a la España actual. Un Estado moderno, democrático, incluido en organizaciones internacionales como la UE. Una España en la que la Constitución del 78 reconoce a los ciudadanos un conjunto de derechos y libertades que nunca antes se les había reconocido. Pero era una España demasiado bella y perfecta para ser realidad. Y ha vuelto la inestabilidad política. Elites catalanas reivindican con fuerza su independencia, exigiendo un referéndum secesionista, a lo que lógicamente, el Estado central se opone. Poniéndose así en riesgo la convivencia entre todos los españoles. ¿Por qué ahora? ¿Quién la impulsa? ¿Cuáles son sus principales causas? Si uno lee los ríos de tinta periodística que en los últimos años se han dedicado al crecimiento del independentismo catalán, no llega a ninguna conclusión clara. Los nacionalistas catalanes dicen que el  sistema de financiación territorial es muy injusto para Cataluña, cierto. Pero también es cierto que en las últimas décadas, en lo que va de democracia, las elites catalanas han incrementado notablemente su poder económico, aumentando su patrimonio.

La Financiación autonómica, aun siendo injusta para Cataluña,  no parece ser motivo suficiente para que las elites nacionalistas catalanas quieran poner en peligro cosas como la estabilidad política, la paz, la convivencia social. Evidentemente tiene que haber otros  motivos. Las elites dirigentes españolas no se conforman únicamente con ocupar el rol que ocupan en la sociedad, con incrementar su patrimonio y  gobernar, sino que también quieren poder oprimir a otros sectores sociales más desfavorecidos y vulnerables de la sociedad, por ejemplo,  impidiéndoles que puedan progresar y cambiar de clase social. Para ello, recurren a instrumentos represores como el Poder Judicial y la Policía y a la utilización del sistema educativo de forma discriminatoria, filtrando quienes deben o no obtener determinadas titulaciones. En la construcción de este ambiente, injusto, antidemocrático, discriminatorio, tiene mucho que ver que España sea una monarquía. La Monarquía, el rol que la Casa Real de Borbón juega en la sociedad española, ocupando de forma hereditaria la Jefatura del Estado, impide un desarrollo democrático pleno de la sociedad española. Quedando reducida la democracia al simple hecho de que los ciudadanos puedan acudir cada cierto tiempo a elegir uno u otro partido político para gobernar. Ganador de las elecciones que gobernara bajo la premisa de rendir pleitesía al Jefe del Estado, al rey Felipe VI. En España, en cierta medida, sigue existiendo un cierto pretorianismo. El general Martínez Campos, con la ayuda del partido liberal-conservador, impulso la restauración borbónica de 1874 dándole el poder al rey Alfonso XII. Cien años después, 1975, otro general, el general Franco, después de casi 40 años de dictadura militar,  favoreció que se hiciera con la Jefatura del Estado otra vez un Borbón, el rey Juan Carlos I.  En mi modesta opinión, es otra vez la Monarquía la que está poniendo en riesgo la estabilidad política de España y la convivencia pacífica entre los territorios que la constituyen. Son los monárquicos, el conjunto de familias que apoyan al rey Felipe VI y se benefician de que este  ocupe la Jefatura del Estado, como bien es conocido,  no todos ellas de nacionalidad española, los que sutilmente están impulsando el independentismo en Cataluña, buscando escenificar un pretorianismo moderno, buscando aplicar el artículo 8º de la Constitución para poder hacer una demostración de fuerza militar.  

España, debido a los valores que impone la Monarquía, se ha convertido en una democracia en la que los ciudadanos pueden votar para elegir al partido político que deseen que los represente, pero en la que el Estado de derecho está totalmente anulado, se cometen flagrantes e impunes violaciones de los derechos humanos, y hay, como han dado a conocer numerosos medios periodísticos, terrorismo de Estado. Como han dado a conocer números medios periodísticos en España el terrorismo islamista es utilizado para hacer terrorismo de Estado. Sobre este tema las informaciones que difunde el Ministerio de Interior son poco creíbles  o simplemente falsas, teniendo como objeto crear una situación de alarma terrorista que justifique nuevos atentados o la aplicación de medidas represivas. En numerosos ámbitos de la vida de los ciudadanos el Estado ha hecho dejación de sus funciones, para que impere el lenguaje de la violencia. Por ejemplo, en el asunto de la ocupación ilegal de viviendas en la que el Estado no actúa, favoreciendo que el asunto lo gestionen grupos de mafiosos, que crean empresas especialidades en desalojos formadas por individuos, la gran mayoría de ellos, implicados en actividades criminales.

A pocos días del 1-O se ha puesto de moda tanto a nivel político como periodístico, decir que España necesita urgentemente una reforma constitucional. Y es evidente que sí. España necesita una reforma Constitucional empezando por el Titulo II, el de la Monarquía. España necesita urgentemente cambiar el rol que el rey Felipe VI juega en la sociedad española. Los valores democráticos son incompatibles como muchos de los valores que impone la Monarquía. Ayer, la sociedad española, era objeto de los abusos que cometían aquellos sectores de la sociedad que apoyaban al principito Felipe, hoy Rey de España, si no cambia nada, mañana habrá que hacer frente a los se desprendan de los antojos de la princesa Leonor. Hay que reformar urgentemente la Constitución, en un Estado democrático no es aceptable que el mando supremo de las Fuerzas Armadas lo ejerza con carácter hereditario una familia, el rey Felipe VI debe renunciar a ostentar el mando del Ejército.  No nos equivoquemos el enemigo está en la Zarzuela, es Felipe VI y el conjunto de familias, no todas ellas de nacionalidad española,  que le apoyan y se benefician de que ocupe la Jefatura del Estado.

lunes, 11 de septiembre de 2017

DIADA-2017: MÁS DE LO MISMO NO.

Recientemente, Cataluña ha sido objeto de dramáticos ataques del terrorismo islamista, el cual logro asesinar a 15 personas en la ciudad de Cataluña y otra en Cambrils. Por otro lado, el Parlamento de Cataluña ha aprobado dos leyes, la Ley de Referéndum y la Ley de Transitoriedad, que han sido paralizadas por el Tribunal Constitucional ante su posible inconstitucionalidad. Además, el presidente Puigdemont ha firmado el decreto de convocatoria del referéndum independentista para el 1-0. Todo ello ha provocado que la Fiscalía Superior de Cataluña haya presentado  dos querellas: una, contra los miembros de la Mesa del Parlamento; la otra, contra el presidente Carles Puigdemont, el vicepresidente Oriol Junqueras y los 12 consejeros de su Gobierno por aprobar el decreto de convocatoria del 1 de octubre. Las querellas les acusan de un delito continuado de desobediencia, prevaricación y malversación de caudales públicos. A pesar de todo ello las elites dirigentes catalanas están celebrando la Diada-2017 con total normalidad, ignorando el ambiente terrorista y político en el que tiene lugar, e ignorando la importancia y gravedad de lo que pueda ocurrir el próximo  1-O.

No sé si las elites dirigentes catalanas tienen o no datos objetivos para creer que pueden celebrar la Diada como si nada estuviera ocurriendo, ignorando el  ambiente, insisto, terrorista y político, o si ello obedece a un alto nivel de insensatez e irresponsabilidad. Sea como fuere, mi modesta opinión es que ocurra lo que ocurra el próximo 1-0, el día 2 de octubre no todo puede seguir igual que el 30, no puede haber más de lo mismo, sino que el 1-0 debe ser un punto de inflexión en la historia de Cataluña, pues el asunto de la independencia esta afectando de forma importante y negativa no solo a Cataluña, a la sociedad catalán,  sino también al resto de España, a  muchos ciudadanos de otros sitios de España.  Más de lo mismo, no.

Hace unos días el portavoz del Gobierno alemán, Seffen Seibert, ha dicho “Es importante que en todos los niveles institucionales en España sea respetada la ley, naturalmente  la Constitución española. Más o menos al mismo tiempo, el italiano y presidente del Parlamento Europeo, Antonio Tajani, en una  respuesta por escrito a la eurodiputada de UpyD, Beatriz Becerra,   dijo algo parecido: “Cualquier acción contra la Constitución es una acción contra la UE”. Una afirmación que no se sabe que respaldo tiene dentro de la UE pues el Consejo Europeo, única institución que adopta decisiones con valor dentro de la UE, no ha tratado el tema de la independencia de Cataluña por considerarlo un asunto interno de España.


El hecho de que dos líderes, de países como Alemania e Italia, respectivas cunas del nazismo y el fascismo, principales causantes de al IIGM, sientan tal respecto hacia la ley, hacia la legalidad vigente  europea, me parece muy positivo. Pero a la vez dichas declaraciones me parecen preocupantes, por dos razones. Primera, porque proviniendo como provienen de dos dirigentes de partidos integrados en el Partido Popular Europeo, dan a entender que siguen  vivos  históricos vínculos internacionales de pasado siglo (Alemania-Italia-España) , los cuales, no fueron muy positivos para Europa. Segunda, porque la evocación de la Constitución Española puede estar siendo realizada con el objeto de permitir no la aplicación del artículo 155, sino del 8º, es decir, dar el visto bueno a una intervención de las Fuerzas Armadas españolas para solucionar el asunto de Cataluña. Aceptando así, desde los Gobiernos de Alemania e Italia, o mejor dicho por las derechas alemana e italiana, que la Jefatura del Estado, o sea, el rey Felipe VI, utilice las Fuerzas Armadas para realizar una demostración de fuerza y poder en Cataluña. Sea lo que fuere, mas no, el 2-0 no puede ser un día más en el que todo siga como antes. 

jueves, 7 de septiembre de 2017

EL PARLAMENTO DE CATALUÑA APRUEBA LA LEY DE REFERÉNDUM. NO ERREMOS EL TIRO.

El Parlamento de Cataluña logro ayer aprobar la Ley de Referéndum, con la que pretende dotar de algún tipo de legitimidad al referéndum independentista que el Gobierno de Cataluña tiene planeado realizar el próximo 1 de octubre. Para ello, previamente, el Gobierno había reformado el reglamento de la Cámara catalana para que se pudiera realizar la aprobación rápida de leyes, buscando así que las leyes puedan pasar a estar aprobadas antes de se pronuncie el Tribunal Constitucional sobre si se adapta o no al actual marco constitucional.

La Ley de Referéndum ha sido aprobada por 72 votos a favor, los de Junst pel Si, CUP y el del diputado no adscrito Germá Godo, este último, ha tendido que dejar el partido al que pertenecía, Convergencia Democrática de Cataluña (Junts pel Sí) por estar investigado en un asunto judicial. Catalunya Sí Que Es Pot, o sea, Podemos, que cuenta con  11 diputados autonómicos, se ha abstenido. Ciudadanos, el Partido Socialista de Cataluña y el Partido Popular de Cataluña, en total 52 escaños,  se ausentaron de la sala durante la votación. Con posterioridad, el presidente Carles Puigdemont ha aprobado el decreto de convocatoria del referéndum para el 1-O, en el cual se  preguntara a los ciudadanos catalanes  "¿Quiere que Cataluña sea un estado independiente en forma de república?”.

Para un observador como el presente, que no habla catalán, que no vive en Cataluña, y al que, por tanto,  lo que se apruebe en el   Parlamento de Cataluña  le afectara mínimamente, lo ocurrido ayer en dicho parlamento tiene forma de una puesta en escena minuciosamente elaborada y  planificada en el tiempo. Escenificación, con la que las elites dirigentes catalanas no se muy qué quieren expresar, pero que no hubiera podido tener lugar sin que existiera un pacto político nacional que la permitiera. El comportamiento de la oposición de Cataluña, ausentándose de la votación en vez de dejar constancia con sus noes,  de que se oponían a lo que se estaba aprobando me parece un acto propio de otro tipo de países no pertenecientes a la órbita occidental  en la que está integrada España. Más bien propio de países comunistas, narcoestados, dictaduras islámicas  y cosas así. Lo que está ocurriendo en Cataluña, respecto al papel que está jugando la oposición, se asemeja mucho a lo que ocurre en Venezuela, en la que la oposición existe pero en las decisiones importantes esta siempre ausente. Evidentemente, todo ha sido así porque todo entraba dentro del juego de la puesta en escena. Para ello, el Partido Popular de Cataluña coloco una serie de banderas, 6 nacionales y 5  autonómicas, para que posteriormente  una diputada autonómica de Podemos retirara las banderas nacionales, dejando las de Cataluña. Solo faltaba el general Julio Rodríguez,  ex JEMAD y actual dirigente de Podemos, retirando también banderas nacionales en el Parlamento de Cataluña.  El comportamiento de la oposición catalana merece tres  comentarios. Primero, las banderas son solo símbolos, trozos de paño, lo importante son lo que representan, personas, ideas, intereses económicos, etc. Segundo, en mi opinión, los dirigentes de los partidos políticos que se ausentaron de la sala, PSC, PP y C´s,  deberían de presentar su inmediata dimisión, por entrar en un juego no propio de un parlamento democrático. Tercero, Pablo Iglesias y los suyos, Podemos y sus satélites, deberían recordar que ellos como representación que son en España del comunismo internacional, hoy por hoy, en el único sitio en el que pueden retirar banderas es en Moscú y en países de la órbita rusa.

Hace no muchos días, Jefatura del Estado, partidos políticos constitucionalistas y partidos independentistas catalanes  avanzaban juntos escenificando la toma de la Plaza de Cataluña. Fascistas, islamistas, y comunistas, al más puro estilo militar, con vanguardia incluida, escenificaban la ocupación de la Plaza de Cataluña. Hoy dicen estar enfrentados. ¿Qué hay de cierto y de pantomima en todo esto? El tiempo nos lo relevara. Pero no debemos errar el tiro. El enemigo no está en el Parlamento de Cataluña, sino en el Palacio de la Zarzuela. El principal enemigo interior que hoy tiene España,  el enemigo de la estabilidad política y de la democracia, que pone en riesgo la paz, está en la Zarzuela, es el rey Felipe VI y  sectores monárquicos que le apoyan y que hacen que sus intereses prevalezcan sobre el interés general del conjunto de la sociedad española. Resumiendo, en lo que se cuece en el Parlamento de Cataluña la Zarzuela está jugando un papel principal e indispensable.

miércoles, 6 de septiembre de 2017

APERTURA AÑO JUDICIAL: UNA NUEVA CARTA DE AMOR DE LESMES.

Ayer tuvo lugar el acto de apertura del Año Judicial. Como en años anteriores dicho acto escenifico una anomalía democrática, al estar presidido por el rey Felipe VI, dando así a entender que como contempla el Titulo VI de la Constitución del 78, del Poder Judicial, la justicia en España se administra en nombre del Rey por jueces y magistrados, algo totalmente sin sentido en una democracia. En una democracia la  justicia emana del pueblo y la administra un  Poder Judicial sometido al poder político que emana de procesos democráticos. La figura del Rey en ese acto, presidiéndolo, liderándolo como su cabeza visible, priva de legitimidad  democrática al Poder Judicial, pues el Rey ni pertenece a él ni ha sido puesto ahí de forma directa o indirecta por el pueblo, como si por el contrario ocurre con el resto de miembros que representan la cúpula del Sistema Judicial Español.

Como siempre ocurre en estos actos, los discursos son cartas de amor, en las que se transmite   a la audiencia, en este caso, a la opinión pública española, lo que desea oír. Se habla de una justicia independiente, de que el Poder Judicial garantiza el Estado de Derecho y la defensa de la legalidad vigente, etc. Así lo ha hecho, por ejemplo, el presidente del Consejo General de Poder Judicial, Carlos Lesmes. Lesmes ha hablado  de un Poder Judicial único e independiente que preserva el respecto a la legalidad vigente. Lesmes también ha dicho que en España la libertad no se negocia, no está en venta. Es decir, bellas palabras que la sociedad desea oír, pero que tienen que ver muy poco con la realidad de la democracia española. En España el Estado de Derecho está anulando, siendo el Poder Judicial un instrumento represor al servicio de los intereses de sectores de las elites dirigentes.  España es un país en el que ha habido terrorismo de Estado, un país en el que, como dicen algunos medios periodísticos, sectores de las elites dirigentes utilizan el terrorismo islamista para hacer terrorismo de Estado. España es un país en el que se comercializa con los derechos humanos dando ello lugar a que se cometan, sutiles,  sistemáticas y flagrantes violaciones de los derechos humanos. Y todo ello, con la total impunidad por parte del Poder Judicial. Evidentemente, el Poder Judicial también arbitra,  actúa, para resolver los conflictos que se producen entre los diferentes grupos que constituyen las elites dirigentes, y ello da lugar, por ejemplo, a los numerosos casos de corrupción política. Pero poco más, la actuación del Poder Judicial español no es la propia de un Estado democrático y de Derecho. El Poder Judicial vive anclado en otras épocas del pasado, en las que las elites administraban justicia  entre bambalinas, desde la oscuridad. Y ello, la no adaptación del Poder Judicial a los tiempos modernos y democráticos que vive España es debido, principalmente, a la influencia que sobre esta Institución ejerce la Jefatura del Estado, a la que le interesa y mucho, que formas de funcionar tradicionales del Estado no cambien, no se democraticen.


En la carta de amor de ayer del presidente Lesmes al pueblo español, ha habido tres novedades. Primera, el presidente Lesmes ha dejado claro el compromiso de la Institución que lidera con la defensa del orden constitucional frente a las reivindicaciones secesionistas del independentismo catalán. Dos, ha aprovechado para manifestar reivindicaciones internas, entre otras cosas pidiendo más medios y mayores retribuciones, textualmente ha dicho “la carrera judicial ha sufrido mermas en sus derechos estatutarios y en sus retribuciones, ha soportado incrementos notables en sus cargas de trabajo mientras que la planta judicial apenas ha experimentado crecimiento”, resumiendo, que quieren cobrar más y que el Gobierno convoque más plazas de jueces y magistrados. Tercera, y no por ello menos importante, el presidente ha dejado claro en su discurso que la influencia del crecimiento de la islamización en España, y de forma más general, en la UE, ha llegado al Poder Judicial. A pocos días de que el terrorismo islamista haya atacado en Cataluña asesinando a 16 personas, Lesmes, hizo un alegato en defensa de los derechos de minorías de religión musulmana. Un alegato en defensa de la diversidad cultural y en defensa de los refugiados. Y me parece bien, aunque un alegato innecesario, pues dichas minorías, salvo casos contados de muy pequeña dimensión,  no están siendo todavía  objeto de persecución ni en España ni en  la UE. El presidente Lesmes también debería haber hablado un poco de la necesidad de proteger a la sociedad española, no solo del terrorismo islamista, cosa que no hace el Poder Judicial, sino también de otros tipo de abusos, que se cometen en lo que él ha denominado espacio público, de la conflictividad social que generan minorías, por ejemplo, grupos de religión musulmana,  por citar un ejemplo, en los colegios publicos. Y me parece muy bien la preocupación humanista de Lesmes por los refugiados, el problema es ¿Acoger a los refugiados a costa de que, y con qué dinero? A costa de la seguridad de los extractos más vulnerables de la sociedad, que es contra los que atenta él terrorismo islamista, que son los que sufren la conflictividad que genera la inmigración de origen islámico,  y con el dinero que se debería dedicar y no se dedica a políticas sociales para mejorar su paupérrima calidad de vida. Me parece bien la preocupación de Lesmes por los refugiados de origen islámico, pero me parecería mucho mejor que, además, los miembros del Poder Judicial renunciaran a incrementos en sus retribuciones para dedicar ese dinero para contribuir  a costear el gasto que representa acoger a refugiados, sirios, etc. 

miércoles, 30 de agosto de 2017

OPOSICIÓN Y GOBIERNO MAS PREOCUPADOS POR LA CORRUPCIÓN QUE POR EL TERRORISMO ISLAMISTA.

A petición de la oposición, liderada por el PSOE, el presidente Mariano Rajoy ha comparecido hoy para dar explicaciones de por qué no asume responsabilidades políticas por el asunto Gürtel, es decir, por la corrupción que se ha dado, y nada da a entender que no siga existiendo, en el seno del PP. La  opinión pública española, gracias a las informaciones difundidas por los medios de comunicación, sabe que  el Partido Popular es un partido corrupto que da cobertura a organizaciones criminales que se dedican a blanquear dinero del crimen organizado internacional. Tan corrupto, que carente de los mas  mínimos escrúpulos, ha contribuido a la creación y crecimiento de Podemos,  un actor político del comunismo internacional en España. Y por tanto la petición de la comparecencia del presidente Rajoy para hablar de la corrupción en su partido ha sido totalmente absurda. Comparecencia, que como ocurrió con la pasada moción de censura, Rajoy ha aprovechado para salir fortalecido, recordando incluso el asunto del GAL para atacar a la actual portavoz del PSOE, Margarita Robles.

Es cierto que en España las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado  y la Justicia, como todo en el país, están muy politizadas,  y por tanto la corrupción política afecta de forma directa e importante a su funcionamiento, y por consiguiente, a la lucha contra el terrorismo islamista. Aún así, a pocos días de que el terrorismo islamista haya asesinado a 16 personas en ataques que han tenido lugar, según la Policía, en Barcelona y Cambrils, un Pleno para hablar sobre la corrupción que se ha producido dentro del PP hace años no parece el asunto ni más urgente ni más importante. Hay temas más urgentes e importantes. Pero parece ser que al actual PSOE no le interesa hablar de terrorismo de Estado, ni del terrorismo islamista, ni siquiera de la reunión del líder de Podemos, Pablo Iglesias, con dirigentes políticos catalanes en la casa de un millonario oligarca con vínculos con el comunismo internacional, Jaume Roures, algo que afecta a la Seguridad Nacional de forma mucho más importante que la corrupción política, por muy elevada que esta sea en el PP. Hoy,  tanto la Oposición como el Gobierno han manifestado estar más preocupados por la corrupción que por el terrorismo islamista. El PP buscando defenderse, el resto de fuerzas intentando utilizarla para desgastar al Gobierno.

En mi modesta opinión de humilde ciudadano, hubiera sido mucho más útil que el principal partido de la oposición, el PSOE, hubiera pedido primero la comparecencia del director de CNI ante la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso de los Diputados, y luego, una vez informado sobre la amenaza del terrorismo islamista, sobre sus reivindicaciones,  sobre que actores nacionales e internacionales la apoyan,  pedir la comparecencia del  presidente del Gobierno, Marinao Rajoy, para que explique públicamente que medidas está adoptando para combatirlo, si es que está adoptando alguna además de la de implicar en ella a las corruptas policías locales. Pero parece ser que combatir la amenaza que representa el terrorismo islamista no es una prioridad, ni de la oposición ni del Gobierno. Rajoy se ha referido hoy  al terrorismo  como si fuera un ente abstracto, evitando  calificarlo de islamista. ¿Por qué será? Tal vez sea, como han dado a conocer algunos medios de comunicación al hablar del 11-M, porque el terrorismo islamista es la herramienta que utilizan sectores de las elites dirigentes españolas para realizar lo que se conoce como terrorismo de Estado.

En el pleno celebrado esta mañana han quedado  cuatro cosas muy claras. Uno, la democracia española es una democracia muy imperfecta. La Monarquía, gracias al poder que ejerce sobre instituciones como son el Poder Judicial y el Ejército, imponiendo determinados principios monárquicos,  impide el  pleno desarrollo democrático de España. Ello hace que haya partidos políticos obsesionados con ganar el poder fuera de las urnas, recurriendo, entre otras cosas,  al Poder Judicial y al desgaste parlamentario. Dos, el actual PSOE no es el que dirigió la época de esplendor económico y desarrollo que tuvo lugar en España del 82 al 96, es otro PSOE, con otros interés, con otros valores e ideas, liderado por el minoritario sector socialista partidario de unirse a Podemos. Pedro Sánchez debería hacerle un favor a la sociedad española y dejar la política, pues imponiendo sus posicionamientos al frente del PSOE, posicionamientos motivados por sus ansias de poder, solo va a provocar más desunión en el socialismo español y caos político. Tres, en España  hay muchos actores políticos que tienen más apoyo fuera las fronteras que dentro. Cuatro,  el secretario general de Podemos, es el chico de las preguntas del comunismo internacional en España. Seis no Iglesias, siete, o tal vez mañana ocho. Vaya, tal vez fue lo que le transmitió Roures en la reunión política que tuvo lugar en su casa el pasado sábado.

Es evidente que en las elites dirigentes  españolas se ha producido un negativo relevo generacional. Surgiendo unas nuevas elites, además de mediocres, obsesionadas con comer colas. Es de lo que se desprende de sus discursos. Del discurso de personajes como el portavoz de Rafael Hernando, o del propio Rajoy, lo que evidencia la influencia de sectores más jóvenes sobre el partido que hoy gobierna España, el PP; o de personajes como Iglesias o el ausenté en el Congreso, pero influyente, Sánchez. Un Sánchez, que  como si adivinara que se iba a producir un pleno sobre la corrupción en el PP ha colocado como portavoz a una exmagistrada del Tribunal Supremo, Margarita Robles. Obsesión por comer colas que afecta incluso a la Jefatura del Estado. El pasado sábado se juntaron todos para escenificar, metafóricamente hablando, la ocupación de la Plaza de Cataluña. Fascistas, islamistas y comunistas, acompañados del rey Felipe VI,  se juntaron para ocupar la Plaza de Cataluña. Tal vez tenían razón algunos manifestantes que gritaba ¡Fuera, Fuera ¡España es un país con un gran número de actores políticos que reciben apoyo exterior y que tienen por ello más intereses fuera que dentro de nuestras fronteras, y por ello, tal vez sea fuera donde se deba hablar, en Corea del Norte, en Irán, o en Venezuela, o tal vez, no y haya que hablar aquí, en Cataluña, en la Cataluña de Roures, no sobre colas sino sobre cabezas.

lunes, 28 de agosto de 2017

¿DE QUE VAS ZOIDO?

El ministro del Interior,  Juan Ignacio Zoido, quiere reforzar el papel de las policías locales en la lucha contra el terrorismo islamista. Según él, las Juntas Locales de Seguridad son el mejor instrumento para coordinar la lucha contraterrorista, pues junto a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado incluyen también a los ayuntamientos y los medios de que disponen estos, como por ejemplo, las policías locales. Para ello,  el ministro Zoido se ha reunido hoy con el presidente de la Federación Española de Municipios y Provincias (FEMP) y actual alcalde de Vigo,  Abel Caballero, con el fin de coordinar los   pasos a dar, como es la elaboración por parte del Ministerio del Interior de una instrucción técnica  para las policías locales sobre terrorismo islamista, destinada a regular los intercambios de información así como la  actuación de sus miembros  en operaciones contraterroristas.

Si analizamos el mapa de la corrupción política  en España, se comprueba fácilmente que a medida que disminuye el tamaño de las  Administraciones Publicas aumenta la corrupción, es decir, la corrupción es mayor en los Ayuntamientos que en la Administraciones de las Comunidades Autónomas, y  en estas mayor  que en la Administración General  del Estado. Algo parecido ocurre con la corrupción policial. Cuando mayores son los vínculos que  las unidades de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado tienen con el territorio en el que prestan su servicio mayor es su corrupción. Para evitar los efectos negativos que la corrupción policial tiene sobre su operatividad y efectividad, el Ministerio de Interior ha creado unidades como el Greco para luchar contra el crimen organizado y el narcotráfico, o la UDEF, especializada en la investigación de delitos económicos y financieros, en especial,  realizados por cargos públicos. Con el funcionamiento del Sistema Judicial ocurre algo parecido. La Audiencia Nacional es el único tribunal que tiene competencia para investigar y juzgar delitos relacionados con el crimen organizado, narcotráfico, terrorismo, delitos financieros que afecten a la economía nacional, etc. Es decir, el Poder Judicial considera que los tribunales ordinarios no tienen capacidad para encargarse de determinados delitos debido a que considera que sus jueces pueden no actuar con la necesaria independencia e imparcialidad debido a presiones, intimidaciones o vínculos con las elites dirigentes  locales.

En el  ambiente anteriormente descrito,  en el que lo local es sinónimo de corrupto y falta de independencia, resulta que el ministro Zoido considera que hay que incrementar el papel de la policía local en la lucha contra el terrorismo islamista. Si no estuviéramos hablando de un asunto importante, que afecta a la seguridad de los ciudadanos, en concreto, de los ciudadanos pertenecientes a los sectores más vulnerables de la sociedad, la propuesta sonaría a chiste. Pues no puede sonar de otra forma que  el ministro del Interior quiera reforzar la lucha contraterrorista con aquellos que no son capaces de proteger a los ciudadanos de los conocidos como gorrillas, o sea, falsos aparcacoches que extorsionan a los ciudadanos. Tema que conoce muy bien Zoido, pues siendo alcalde de  Sevilla, los gorrillas  tenían dividida la ciudad en territorios en los que ejercían casi libremente su actividad de extorsión sobre  todo aquel que deseaba aparcar su vehículo. Parece ser que el ministro Zoido ha optado por zigzaguear frente al terrorismo islamista y en vez de proponer medidas efectivas para combatirlo, como sería crear una unidad policial al estilo del GRECO, ha optado por incrementar el rol de las policías locales,  de unas policías locales incapaces de combatir a los típicos gorrillas, o a los conocidos  manteros. La propuesta de Zoido, totalmente absurda, conduce a pensar que oculta alguna doble intención, que no puede ser otra que incrementar la represión policial contra ciudadanos que nada tienen que ver con el terrorismo islamista, en este caso utilizando a los agentes de las policías locales, algo al estilo de la  ley mordaza. ¿De qué vas Zoido? Grandes amenazas requieren grandes medidas, no zigzaguear para evitar combatir al terrorismo islamista. 

martes, 22 de agosto de 2017

ATENTADOS DE CATALUÑA: UN DRAMÁTICO CULEBRÓN.

Cinco días ha durado el culebrón de terror  creado por el grupo terrorista  islamista que ha atacado en Cataluña, concretamente en Barcelona y Cambrils, asesinando a 14 personas y dejando decenas de heridos. Siendo un asunto serio y dramático como ha sido, me permito calificarlo de culebrón por la forma en que ha sido contado lo ocurrido tanto por los medios de comunicación como por  la Policía cuando está a dado a conocer la versión oficial. Ante una más que discutible necesidad de los ciudadanos de recibir información inmediata sobre lo que estaba ocurriendo, la historia se ha ido contando por capítulos, intoxicando, difundiéndose informaciones falsas, y dándose por buenos razonamientos completamente ilógicos. Repasemos lo ocurrido pues está lleno de hechos extraños, incongruentes, ilógicos,  que dan a entender que la versión oficial es falsa, o sea, que la Policía miente.

Primero, contextualicemos lo ocurrido. El ataque terrorista se ha producido a pocos semanas de que la Generalitat de Cataluña deba convocar oficialmente el Referéndum independentista que ha dicho que se celebrar el 1 de Octubre. Además,  en un momento en el que en Cataluña se está produciendo una ola de turismofobía, detrás de la cual no se sabe bien quien está, un grupo de terroristas islamistas deciden atacar en dos de las zonas más turísticas de esa autonomía, Las Ramblas de Barcelona y Cambrils. Repugnante coincidencia.

Según la versión oficial, una célula terrorista islamista, dirigida por el imán  Albdelbaki es Satty, tenía su santuario en Alcanar, donde Vivian en una casa que habían ocupado. Según la Policía esta célula preparaba un atentado con explosivos de enormes dimensiones, utilizando TATP. Manipulando dicho explosivo, en la madrugada del 17 de Agosto, en dicha casa  se produce una explosión accidental en la que muere el líder de la célula, el imán Es Saltty. Muerto el líder de la célula, algunos de los miembros deciden realizar un ataque utilizando únicamente vehículos y cuchillos. Siempre según la versión policial, Younes Abuyaaqoub decide asesinar a ciudadanos atropellándolos con una furgoneta en Las Ramblas. Y otros 5 deciden dirigirse a Cambios para durante la noche del 28 hacer lo mismo, asesinar a ciudadanos atropellándolos o asesinándolos con sus cuchillos.  El primero, Younes Abuyaaqoub, logró asesinar a 13 personas atropellándolas y asesina a una tercera, apuñalándola,  para robarle su vehículo y huir. Los otros 5, a pesar de ser abatidos por la policía logran también asesinar a una anciana degollándola.

La huida de Younes Abuyaaqoub,  desde que ataca a peatones en Las Ramblas, asesinando a 13 personas,  hasta que es localizado y abatido  5 días después por la Policía en los Altos de Subirats, merece nuestra atención porque está llena de incongruencias, de razonamientos que la policía da por buenos pero que son totalmente ilógicos. Abuyaaqoub  intento causar el mayor número de muertos atropellando a personas que paseaban por Las Ramblas, luego, según la Policía, asesino a Pau Pérez, para robarle su vehículo y huir.  Abuyaaqoub quería asesinar al mayor número posible de personas y estaba dispuesto a matar a indefensos e inocentes ciudadanos para huir. Al huir cruza por la zona de ocio del Mercado de Boqueria, donde podría haber incrementado su matanza atacando a los más vulnerables, ancianos, mujeres, niños, enfermos, etc., pero no mato a nadie. Luego estuvo cuatro días escondidos durante los que tampoco volvió a asesinar a nadie, por ejemplo, para robarle su vehículo y tener más posibilidades de huir o realizar un nuevo ataque. También es extraño como la Policía dice que Abuyaaqoub se saltó un control policial, pues este tipo de controles están diseñados para que sean imposible de pasar sin neutralizar a los hombres que lo constituyen, o era un control de bajo coste, con escasos medios, o la Policía miente. La versión de la Policía de lo ocurrido en Cambrils también está llena de hechos  ilógicos, incongruentes, poco creíbles. Curiosamente, alguien gravo en video como la policía abatió al último terrorista. Creyendo que este  llevaba un cinturón de explosivos, que resultó ser falso, la Policía en vez de neutralizarlo tirándole a las piernas decidió tirar a matar. También es interesante y extraño que Abuyaaqoub dejara en la furgoneta que utilizo para atacar pistas que lo relacionaban de forma clara con el santuario de Alcanar y por tanto con los 5 terroristas del incidente de Cambrils.

Dos hechos en los que me parece interesante fijar la atención. Uno, la policía española controla a todo aquel que se aloja en un hotel, pero ahora resulta que no ejercen ningún control sobre inmigrantes que viven de forma ilegal en casas ocupadas, pues no sabían que terroristas islamistas tenían un santuario en Alcanar. Dos,  si un español va a una droguería, por ejemplo, a comprar litro de ácido sulfúrico, a las pocas horas está siendo investigado por la Policía, en cambio, siempre según la versión oficial,  estos personajes, teniendo el imán  Albdelbaki es Satty antecedentes por narcotráfico,  tenían los componentes para fabricar TATP (Acetona, agua oxigenada y  ácido sulfúrico?.

Como en todo buen culebrón sus principales actores han emitido descaradas mentiras, que podrían haber favorecido al huida de Abuyaaqoub. Mientras, según la versión oficial,  Abuyaaqoub huía hacia la zona de la Universidad, los medios de comunicación transmitían que los terroristas se encontraban atrincherados en La Luna de Instambul en la calle Hospital. Insólito, ni el más mínimo respecto a los principios periodísticos, a la necesidad de constatar la información antes de difundirla a la opinión pública. De igual forma, mientras Abuyaaqoub huía, apuñalando a Pau Pérez y robándole el coche, los Mossos de d´ Esquadra difundían que el conductor de la furgoneta era Moussa Oukabir, que resultó ser uno de los cinco abatidos en Cambrils. Los medios de comunicación no solo no han constatado la información que transmitían a la opinión pública, en defensa de una falsa innecesaria inmediatez, sino que también se han dedicado a hacer apología del terrorismo islamista. Emitiendo videos que en vez de haber sido dados a conocer a la opinión publica deberían ser investigados policialmente.


De todo lo ocurrido el 17-A en Cataluña, se desprende una conclusión clara: Sectores de las elites dirigentes españolas se están apoyando en la comunidad musulmana para crear en España un ambiente de terror, favoreciendo y apoyando, sino también ordenando, las actuaciones del terrorismo islamista. Para entender lo anterior debemos recordar tres datos: Uno, el conocido como Ejercito de África estaba constituido mayoritariamente por ciudadanos marroquíes musulmanes. Dos, el conocido como director de la Transición, Adolfo Suarez, era proislamista y anti-OTAN, algo que no es un secreto sino muy  conocido tanto  periodística y políticamente. Tres, el 11-M, como han dado a conocer  numerosos medios periodísticos, fue un claro caso de terrorismo de Estado. La comunidad musulmana representa hoy por hoy en España una amenaza, pues de su seno puede surgir en cualquier momento un grupo decidido a asesinar a indefensos, vulnerables,  e inocentes ciudadanos. Es falso que los terroristas surjan de un proceso de radicalización de miembros de la comunidad musulmana, sino que son lo que se conoce como durmientes, concepto ampliamente estudiado ya desde la Guerra Fría del pasado siglo. Aquellos que no sienten miedo anta la amenaza que supone el terrorismo islamista, que no tienen miedo a que cualquier día puedan asesinar a sus hijos en un ataque indiscriminado  o son unos ingenuos o sus cómplices.

domingo, 20 de agosto de 2017

MISA POR LA PAZ EN LA SAGRADA FAMILIA: ¿QUÉ PAZ?

Vivimos en una época en la que se hace de todo un espectáculo mediático, de la política, de la pobreza, de cualquier tipo de drama, de la violencia, de la violencia de género, de la pederastia, del terrorismo,  etc. La Misa por la Paz es un claro ejemplo.
Portugal es un país con enormes problemas políticos, sociales, económicos y de seguridad. Problemas que seguramente crezcan. Con este contexto me pregunto ¿No tenían nada mejor que hacer las autoridades portuguesas que ir a Barcelona?
Jesucristo predico humildad, pero las elites de la Iglesia Católica suelen preferir la pomposidad: Ensalzar  su poder y su riqueza. Lo cual unido a la elevada degeneración que hay  en el seno de la Iglesia Católica explica que cada vez sean más los cristianos que sienten repugnancia hacia aquellos que dicen representar a Cristo, y se alejen de ella. Claro que al Vaticano siempre le queda la opción de abrazar el ecumenismo y llenar las iglesias de creyentes de otras religiones, por ejemplo, de musulmanes.

sábado, 19 de agosto de 2017

¿QUE QUIERE LA SOCIEDAD ESPAÑOLA, SER COMO SUDÁN, UN NUEVO NAZISMO O MAS SEGURIDAD Y ELIMINAR EL TERRORISMO ISLAMISTA?

La  idea, que surgió en el 92, de hacer de la Unión Europea un espacio de seguridad, de libertad y de justicia está muerta. Muerte que ha transformado la UE en un simple supermercado, en una simple área de libre comercio, en la que por cierto la seguridad alimentaria deja mucho que desear, ahí tenemos el asunto de los huevos.

A la violencia no hay que buscarle explicaciones profundas, filosóficas, todo es más simple, siempre ha habido grupos que han deseado someter al resto de la sociedad a través de la violencia. El terrorismo es una forma de lucha. El terrorismo islamista es distinto a otro tipo de terrorismos, en el sentido de que es provocado por un actor extranjero que no da a conocer públicamente sus reivindicaciones. ¿Qué quería el terrorista que ataco en La Rambla? Acaso que dejara de ser peatonal, no lo sabemos, las autoridades no lo han hecho público. No debemos engañarnos, como dice el otro, por ese dinero ni cruzo la calle, es decir, todo tiene un fin, un móvil, el terrorismo islamista también, tiene reivindicaciones que evidentemente las autoridades, las elites dirigentes, conocen pero no hacen públicas.

La inseguridad no es una buena compañera, erosiona el sistema político, pone en peligro la democracia, la convivencia, el desarrollo económico. Para constatarlo solo debemos fijarnos en los países con alta inseguridad. ¿Queremos que  España pase a ser  como Sudan, cuna del islamismo radical? País en el que la vida de las personas no vale nada, no hay justicia ni nadie venga sus muertes, país en el único lenguaje que se entiende es el de la violencia y las armas. No nos engañemos, resignarnos ante el terror que genera el terrorismo islamista nos llevara a que la sociedad española sea como la sudanesa o a que surja un monstruo que lo devore, monstruo como en su momento fue el nazismo.


En lo ocurrido en Barcelona hay un hecho innegable, fue causado por ciudadanos de origen islámico. Grupos  islámicos con vínculos extranjeros de los que reciben órdenes, y que tienen fuertes apoyos dentro de nuestra sociedad, nos están atacando, están poniendo en peligro no solo nuestra seguridad física, sino también la  paz, la convivencia y la democracia. El eslogan de “No tengo miedo” solo lo puede decir, gritar,  defender, un insensato, un irresponsable, que no tiene miedo a que puedan atacar  y asesinar a sus  hijos jugando en la calle, como hace el terrorismo islamista, o alguien que sea  cómplice del terrorismo islamista. Yo si tengo miedo, no solo por mí sino también por los hijos de esos que no tienen miedo. 

viernes, 18 de agosto de 2017

ATAQUE ISLAMISTA EN BARCELONA CAUSA 13 MUERTOS Y DECENAS DE HERIDOS.

Lamentablemente, vivimos una época en la que la misma historia se repite una y otra y otra vez en diferentes ciudades occidentales. Esta vez ha sido en Barcelona. El terrorismo islamista ha vuelto a atacar. Un ciudadano cuya identidad todavía se desconoce ha atropellado con una furgoneta a una multitud en La Rambla, causando 13 muertos y decenas de  heridos, dándose luego a la fuga. El ataque ha sido reivindicado por el Estado Islámico. La Policía ha dicho que ha puesto en marcha una operación para evitar que el ejecutor material pueda salir de la zona donde se produjeron los hechos.

España se encuentra desde hace tiempo en el  nivel 4 de alerta contraterrorista. Lo ocurrido en  Barcelona pone de relieva que dicho nivel de alerta, el cual  además de ser muy molesto para los ciudadanos es muy costoso,  solo sirve para aparentar. Solo sirve para que el Gobierno de España pueda transmitir a la opinión pública que está haciendo algo para evitar ataques del terrorismo islamista. Bueno, y también par que muchos de los miembros de la lucha antiterrorista cobren mas aunque su trabajo no de ningún fruto. Lo único bueno que tiene que sea la misma historia es que no requiere ni siquiera un mínimo análisis, lo único importante que ha cambiado respecto a ataques terroristas islamistas anteriores es el nombre de las víctimas. Indefensas víctimas, ciudadanos civiles no combatientes, seguramente todos ellos  sin responsabilidades políticas de importancia,  que paseaban tranquilamente por una calle. Ha sido un ataque indiscriminado, realizado contra indefensos ciudadanos que no tenían ninguna relación con el atacante. Este, el conductor de la furgoneta, fue a su encuentro para asesinarlos vilmente.  

Como siempre,  importantes dirigentes  políticos españoles y representativos líderes de opinión hoy  han emitido el mismo discurso que otras ocasiones en las que ha habido atentados. Un discurso  de condena de lo ocurrido y de unión contra el terrorismo islamista, pero cuando se habla de adoptar medidas para combatirlo, muchos de ellos dicen no, medidas para combatirlo no. Quiero con ello decir, que el terrorismo islamista actúa en nuestra sociedad no porque sea una amenaza global, como si estuviéramos hablando del cambio climático, sino porque cuenta con apoyos y cómplices en las sociedades donde actúa, por ejemplo, en España. España es un país en el que hay lo que se conoce como violencia y terrorismo de Estado, por ejemplo, el asunto del 11-M. Y por tanto poco podemos esperar que den a conocer las fuentes oficiales sobre lo ocurrido en Barcelona, estas tienen una muy baja fiabilidad. Pero hay algo claro, los terroristas los ha puesto el Mundo islámico, aunque no sabemos quién ha puesto los muertos. Las victimas tendrán vínculos familiares, o como mínimo  políticos, religiosos, o simples amigos, dentro o fuera de España, los cuales se supone exigirán que se esclarezca este asunto y que se adopten medidas contra sus responsables.

Vivimos una época que se caracteriza, en mi opinión, por una elevada permisividad estatal con el crimen organizado, el terrorismo islamista y la violencia en general, a la vez que se incrementa y endurece la represión judicial y policial contra humildes y honrados ciudadanos, limitando sus libertades y derechos. Lógicamente ello no ocurre solo en España, en tal caso España sería un país aislado internacionalmente, sino que  es una moda ideológica que se está dando en numerosos países occidentales. El crimen organizado y el narcotráfico están creciendo y haciéndose fuertes en numerosos países occidentales. España es una de las principales entradas de droga en Europa. Cito lo del crimen organizado, y en concreto el narcotráfico,  porque hay claros y conocidos vínculos entre sectores del  crimen organizado internacional y el terrorismo islamista.  El atentado de Barcelona es otro claro ejemplo. Colectivos de ciudadanos islamistas que viven en España representan una amenaza terrorista potencial, a pesar de ello se mueven con total libertad, amenazando a quien desean, contando con complicidades y apoyos desde los poderes del Estado. Da la impresión de que sectores de las elites dirigentes que gobiernan en nuestra época desean que los  sectores humildes de la sociedad, sin responsabilidades políticas de ningún tipo,  vivan en un ambiente de terror provocado por el terrorismo islamista. Desde el Estado no se combate el terrorismo islamista, sino que se apoya. No hay disuasión, no se actúa contra los sectores islamistas que amenazan nuestra sociedad, por ejemplo expulsándolos del país,  sino que se permite que crezcan favoreciendo la inmigración de origen islámico.

Como bien es conocido, el atentado de Barcelona se ha producido en un momento político complicado en Cataluña. Ello puede provocar que sea tomado como justificación para adoptar decisiones de naturaleza política. La Jefatura del Estado, o sea, el Rey, podría utilizarlo como justificación para desplegar militares  en Cataluña e incrementar los efectivos policiales, con vistas a realizar una demostración de poder. De igual forma, las elites independentistas también pueden utilizarlo como justificación para anular la realización del referéndum secesionista. Ocurra lo que ocurra en Cataluña en las próximas semanas hay algo ya  indiscutible, que acompañara a la sociedad catalana para el resto de su historia: Indefensos e inocentes ciudadanos han sido asesinados por el terrorismo islamista.