jueves, 5 de marzo de 2026

UNA VEZ MÁS, EL GOBIERNO SITUANDO A ESPAÑA DEL LADO DEL TERROR.

 

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha recuperado el eslogan “No a la guerra”, utilizado por sectores de la izquierda española en el 2003 para oponerse a la participación de España en la invasión de Irak liderada por los Estados Unidos, para justificar la negativa del Gobierno a que Estados Unidos pueda utilizar las bases militares que tiene en territorio español para realizar una intervención militar en Irán.  Sin duda, los actores que entonces defendían que España no debía apoyar a Estados Unidos en su lucha contra el terror, en el derrocamiento del régimen de Sadam Husein, son hoy los mismos que defienden una posición de España en política exterior contraria a la acción militar liderada por los Estados Unidos e Israel para derrocar la teocracia iraní. Sectores políticos, históricamente vinculados con Rusia y sus aliados, antes la Unión Soviética, ahora Rusia, China y sus aliados en el mundo islámico. Sectores políticos que históricamente se han opuesto a cosas como la existencia de la OTAN o que en España hubiera bases militares estadounidenses y que hoy se oponen a derrocar a un Régimen autoritario, aliado de Rusia, que durante décadas ha liderado y apoyado a grupos terroristas islamistas y que en los últimos años ejerce una fuerte represión  contra los sectores políticos y sociales que exigen cambios en el Gobierno y la política de Irán. El presidente Sánchez quiere situar de nuevo a España del lado de Estados que basan su política en el terror.

 

Sectores de la izquierda española, cuyos posicionamientos seguramente cuentan con apoyo en sectores de la derecha y, sobre todo, de las actuales elites militares. Por ejemplo, recordemos que el general Julio Rodríguez, ex-JEMAD, ha sido dirigente fundador de Podemos, un partido de ideología comunista, prorruso y anti NATO, pero que son minoritarios en la sociedad española, razón por la cual, ni el expresidente Rodríguez Zapatero ni el presidente Sánchez, han liderado de forma clara posiciones como la de sacar a España de la OTAN o exigir a los estadounidenses que cierren las bases que tienen en territorio español. No, prefieren, siempre que pueden, moverse entre dos aguas. Por ejemplo, beneficiarse de la pertenencia de España a la OTAN y de que en España haya bases militares americanas y a la vez oponerse a intervenciones militares realizadas contra los aliados que tienen en el bloque contrario, por ejemplo, ayer el Régimen de Sadam Husein, hoy Irán, y que recurren al terror para gobernar y intentar imponer sus reivindicaciones a las democracias occidentales.