miércoles, 25 de marzo de 2020

COVID-19, UN PAÍS NO PUEDE PARAR POR LA AMENAZA DE UN PARASITO.


Un año muy importante en la historia de España es, sin duda, 1982. En 1982 en la sociedad española se adoptarían posicionamientos políticos que determinarían en gran medida su futuro.  En mayo de 1982, gobernado Unión de Centro Democrático (UCD), con Calvo Sotelo como presidente del Gobierno, España paso a ser  miembro de la OTAN. Entonces la cultura de los españoles sobre política internacional, salvo entre las elites intelectuales y algunos sectores universitarios, era muy baja y estaba muy manipulada por los partidos políticos. Desde la izquierda se veía mayoritariamente al Pacto de Varsovia como un defensor de sus ideas e intereses. Una constatación de esa baja cultura, la tenemos en el hecho de que en  las elecciones generales de octubre de 1982, el PSOE, con un claro posicionamiento anti-OTAN, gano por mayoría absoluta, con el 48,11% de los votos, obteniendo 202 diputados, confirmándose así, con la victoria de la izquierda, que la transición a la democracia era ya una realidad. En el 86, el PSOE cambiaria de posicionamiento, a favor de la permanencia de España en la OTAN, en el mismo sentido votaría la sociedad española en el referéndum del 86. España decidía así con que bando se alineaba durante los últimos años de la Guerra Fría.

En 1982, el  mando militar de la OTAN, general Bernard W. Rogers, en una entrevista sostenía que  tener  “paz con libertad” requería  un gasto en Defensa del 4% del PIB, para así no tener que recurrir a armamento nuclear para detener un posible ataque del Pacto de Varsovia, entonces la principal  amenaza para las democracias europeas. En España,  hoy el gasto en Defensa es muy inferior al 2% exigido por la NATO. El ataque de unos parásitos chinos, el covid-19, ha paralizado el país, declarando el Gobierno  el Estado de Alarma y  como consecuencia más de dos tercios de la población española se encuentra privada de su libertad, de la libertad de movimiento, de la libertad de poder trabajar, incluso de la libertad de poder elegir, no pudiendo muchos ciudadanos elegir centro hospitalario y tratamiento para enfrentarse a la enfermedad que provoca el covid-19.  Hoy es una evidencia que España ha descuidado su Defensa. La Estrategia de Seguridad Nacional recoge la amenaza que representan posibles epidemias de origen desconocido. Dice al respecto “Es necesario, además de reducir la vulnerabilidad de la población, desarrollar planes de preparación y respuesta ante amenazas y desafíos sanitarios”. Planes de preparación y respuesta, implica que el Gobierno debería tener previsto el abastecimiento de determinados productos y medicamentes, bien mediante contratos con empresas o previendo la rápida transformación de empresas nacionales. Pero no es así. El Gobierno ha hecho una solicitud a la NATO para pedir material con el que luchar contra los parásitos chinos, contra el coronavirus.

La petición oficial del Gobierno de Sánchez a la NATO, evidencia una vez más que el PSOE sufre una grave confusión ideológica. Tener en el Gobierno como principal socio político y aliado a Unidas Podemos,  a un partido de la órbita del comunismo internacional, de la órbita del Régimen comunista chino. Tener como aliado a un partido cuyo secretario general y vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias, popularmente conocido como “el coletas”, el cual  hasta hace dos días hacia propaganda anti-ONTAN, a través de la televisión pública iraní, Hispan TV, y acudir a la NATO a pedir ayuda implica que el actual Gobierno de España no tienen claro donde quiere situar a España en la política internacional.

No solo ha fallado la Estrategia de Seguridad Nacional, es decir, la política de Defensa, sino que parece que los científicos españoles, y en concreto los epidemiólogos, han pasado a ser mayoritariamente unos parásitos, ¿Pues qué han hecho desde la crisis del SARS de 2002? Han descubierto algo; han propuesto algún tipo de medidas, por ejemplo, de stocks y abastecimiento de material sanitario y medicamentos o únicamente se han dedicado a amenazar y crear alarma social.

Las democracias occidentales, aquellas que forman parte de la NATO, no pueden aceptar que las  libertades de los ciudadanos se vean reducidas por la amenaza de un parasito chino, el covid-19. Primero, porque limitar  las libertades de los ciudadanos el sector social al que pertenezca supondrá un fuerte coste político, un fuerte desgaste para sus sistemas democráticos. Aunque se quiera hacer recurriendo al gracioso eslogan de “Quédate en casa” , es difícil saber cuánto se puede aguantar esta situación comportándose los ciudadanos de forma pasiva y pacífica, es decir, sin que se produzcan altercados sociales violentos. Los gobiernos, y en concreto en España, intentan generar conformismo y resignación en la sociedad ante esta situación de represión generándose una fuerte alarma social y comprometiéndose el Gobierno a que el Estado pagara todo, perdidas de empresas, los salarios de trabajadores que vayan de forma temporal al paro, etc. Pero todo el mundo sabe, que por mucho que se aumente la deuda pública,  lo que se gaste hoy supondrá menos gasto mañana. Además, las democracias occidentales tienen sistemas económicos capitalistas, cuyo principal motor es el consumo. Parar a más de dos tercios de la población supondrá pérdidas para muchas empresas; muchas cerraran, algunos empresarios cambiaran de actividad, y todo ello muy probablemente provocara que crezca el paro. No se puede permitir que la amenaza de un parasito chino cambie nuestro estilo de vida, nuestro modelo social, político y económico, las democracias occidentales deben reaccionar.


martes, 24 de marzo de 2020

COVID-19, FALSOS DISCURSOS GLOBALES COMO JUSTIFICACIÓN.


Cien años después de la denominada Gripe Española, la humanidad vuelve a sufrir las consecuencias de un virus, el covid-19 que desde el Régimen comunista chino se ha propagado a nivel mundial. Según los expertos, con diferencia a la Gripe Español, que provocaba enfermedad grave en personas  entre 20 y 40 años, el covid-19, ataca principalmente a ancianos y personas con otras patologías, a los más débiles, a las personas con menos defensas.  Dándose la particularidad y extrañez, siempre según los expertos, de que sin saberse por qué a unas personas les causa una enfermedad más grave que a otras. El covid-19 ha transformado nuestras sociedades desarrolladas y modernas occidentales en selvas, volviendo dilemas morales que ya parecían superados; pasando de un día para otro a un nivel de inseguridad máximo, el causado por la amenaza de un virus del que uno no tiene forma de protegerse, pues no se puede vivir aislado eternamente.


Si en un principio la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomendó que no se cerraran fronteras, por considerarlo ineficaz, hoy casi todos los países del mundo están cerrando sus fronteras y restringiendo de alguna forma  el movimiento de  personas a nivel nacional. A diferencia de lo  que ocurrió con la  Gripe Española que según los expertos su propagación se debió principalmente al movimiento de tropas que se habían contagiado no se sabe cómo, en el caso del covid-19 la propagación la han provocado viajes internacionales de personas, que saliendo de China han logrado crear  importantes focos en diferentes países, y de ellos, se ha propagado al resto del mundo. En el caso de Europa, inexplicablemente, Italia ha sido la principal  zona de entrada del virus y posterior propagación al resto de países europeos.

Los medios de comunicación además de contribuir a crear alarma social, están favoreciendo que determinados discursos se conviertan en los dominantes, en verdades absolutas y globales, aunque haya claras informaciones  que los dan por equivocados o incluso falsos. Uno de ellos, es de intentar hacer creer a la opinión pública, de que después de esto vendrá la paz mundial, es decir,  todo será diferente, los que sobrevivan a las reglas de la selva, principalmente jóvenes, vivirán en un mundo feliz. Nada más lejos de la realidad. Un mínimo conocimiento de la naturaleza humana y de la política internacional, lleva a pensar que superado el covid-19, los conflictos internacionales se incrementaran, la desigualdad y la pobreza aumentaran. A igual que ocurre ahora con las personas, luego pasara con los países, habrá países que se queden atrás. España e Italia, cuyas economías estaban muy mal antes de la crisis, muy probablemente sean dos de esos países, a cuyas economías les costara décadas recuperarse de la crisis del covid-19. Se dice que la solución son los eurobonos, lo que viene a ser que los Estados miembros más ricos de la UE contribuyan a pagar la deuda pública del resto. Mutualización de la deuda pública, poco probable, pues las elites de un país no pueden pedir y mucho menos exigir, que paguen sus deudas nacionales mientras se comportan como competidores en la economía internacional. Las alternativas serán las de siempre, la suspensión de pagos o la solicitud de rescates, de la UE, del FMI, de ambos, rescates sometidos a condiciones por aquellos que ponen el dinero o facilitan que ese dinero se mueva.

Inundar el piso de agua, para hacer daño al de abajo y a la vez tener una justificación, es un conocido viejo truco, muy utilizado históricamente en política. Difícil de probar pero fácil de percibir. Fácil de percibir, porque el que lo hace, aunque sea de forma sutil, debe reivindicarlo. Debe hacer propaganda para  dar a conocer que es él, gobierno o grupo no gubernamental, por ejemplo, un grupo terrorista,  el que lo ha hecho con unos determinados objetivos. Numerosas informaciones conducen a pensar que han inundado el piso de arriba.  Además, superada la crisis quedara claro quien ha salido beneficiado de ella y a quien más perjudicado, añadiendo mucha luz sobre  lo ocurrido, y favoreciendo las justas y necesarias consecuencias.

Como ocurre con todas las crisis, unos se empobrecerán mientras otros se enriquecen. Como ocurre con todas las crisis, serán los sectores más desfavorecidos, aquellos que tienen menos defensas de todo tipo, los más afectados. A nivel global, como ocurrió con el 11-S, esta crisis debe representar un punto de inflexión en las relaciones internacionales, debe poner fin al proceso de globalización tal como hoy lo conocemos. El comunismo internacional vuelve a ser una amenaza y debe ser interpretado como tal por las democracias occidentales. La globalización no puede seguir siendo como hoy la conocemos, por ejemplo, las democracias occidentales no pueden seguir teniendo  abiertas sur fronteras a China y demás países de su órbita como hasta ahora.  A nivel nacional, las elites dirigentes, han utilizado la crisis para convertir España en una selva, en la que el Estado de Alarma sea paraguas para cubrir y justificar  represión, violaciones de los derechos humanos y atrocidades de todo tipo. No hay duda, las elites políticas son las únicas responsables de lo que está pasando, y por tanto deberán pagar por ello un elevado precio.

domingo, 22 de marzo de 2020

COVID-19, LA SOLUCIÓN NO PUEDE SER MÁS COSTOSA QUE EL PROBLEMA.


El presidente Sánchez ha anunciado hoy que pedirá al Congreso de los Diputados que amplié el Estado de Alarma  15 días más, como mínimo hasta el 11 de abril. Desde la perspectiva de alguien que no es experto en temas sanitarios y valorando la situación de acuerdo a las informaciones que difunden los medios de comunicación, todo indica que la situación no es tan grave como para declarar el  Estado de Alarma.  El presidente ha justificado su decisión diciendo que es lo que recomiendan los expertos internacionales, en concreto, los pertenecientes a la Organización Mundial de la Salud (OMS). Pero, por qué creer a los miembros de la OMS, sin son los mismos que hace unas semanas recomendaron no limitar los movimientos de ciudadanos procedentes de China hacia Europa, favoreciendo así la actual situación, con un  elevado número de personas contagiadas en países europeos y numerosos muertos por la enfermedad que provoca.

La inmensa mayoría de los ciudadanos no percibe que la situación sea como para declarar el Estado de Alarma, y su efectividad es más que discutible. La gran mayoría de las personas viven en familia. Poder sobrevivir requiere unas mínimas actividades y contactos a través de los cuales dicen que se puede propagar el covid-19. Además, entre el aproximadamente 20% de la sociedad al  que el Gobierno  le permite  disfrutar de libertad de movimiento puede haber potenciales portadores del virus, como ya ha ocurrido con algunos dirigentes políticos, repartidores, y miembros de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y de las Fuerzas Armadas.

La solución nunca puede ser más costosa que el problema. Si uno sale a pasear su mascota, no se encuentra gente muriéndose o desmallándose por las calles. La situación no es tan grave como se está haciendo creer a través de los medios de comunicación, como están haciendo creer fuentes del Gobierno y personal sanitario. Los medios de comunicación están de forma clara haciendo propaganda para incrementar la alarma social provocada por el  coronavirus. La solución nunca puede ser más costosa que el problema, y el Estado de Alarma declarado por el presidente Sánchez, lo es. Lo es, primero, por lo que representa para la economía tener casi totalmente parado el país. Por ejemplo, se suele considerar algo positivo que los medios de transporte vayan casi vacíos, pero eso representara pérdidas para las empresas del sector. Para otras muchas empresas dejar de producir también significara perdidas. La economía capitalista se basa fundamentalmente en el afán de enriquecimiento y el consumo. Una situación de alarma no creo que anime a invertir y crear actividad económica. Que en torno a un 80% de la sociedad baje el consumo también provocara perdidas en numerosas empresas. El Estado podrá asumirlas a base de déficit y subiendo la deuda pública, pero tendrá un tope, en algún momento ello representara disminución del gasto público. Por tanto, debido al Estado de Alarma, si no es este año, seguro que al siguiente muchas empresas van a cerrar, los salarios bajaran, y el Estado recortara en servicios públicos y ayudas sociales. El estado de alarma va ser muy costoso para España. En segundo lugar, el Estado de Alarma es muy costoso, porque está creando dos categorías de ciudadanos, a los que se les permite disfrutar de todos los derechos fundamentales, por su actividad o simplemente por tener el carnet de un determinado partido político,  y a los que se les restringen algunos de ellos, obligados a permanecer la mayor parte del día en sus casas. El Gobierno socialcomunista de Sánchez  está utilizando la defensa de una más que discutida seguridad sanitaria para justificar la privación a muchos ciudadanos de su libre albedrio, de capacidad de escoger, obligándolos a someterse a tratamientos sanitarios que ellos no desean u obligándolos a aislares en determinados centros.  De forma encubierta el presidente Sánchez ha creado en España un régimen totalitario, al estilo de los regimos comunistas, bajo la forma del Estado de Alarma.

A medida que la crisis del covid-19 se prolonga, la confusión sobre lo que ha pasado aumenta. Pero, no son absurdas sospechas,  hay numerosas informaciones que dan a conocer que había gente que conocía lo que iba a pasar, por lo que, o son adivinos o lo han favorecido o incluso provocado. El presidente Sánchez en sus recientes comparecencias, además reiterar el argumentario de  que el coronavirus no entiende  ni territorios ni de ideologías, siempre deja caer que la lucha contra el covid-19 acabara cuando tengamos una vacuna. No sé cuál es su intención con dicha afirmación, pero de sus palabras se desprende que persigue algún objetivo más allá de el de buscar combatir el covid19.  El comunismo internacional vuelve a ser una amenaza. Hasta que las democracias occidentales asuman que el comunismo internacional, orbita a la que pertenece el Régimen comunista chino, donde surgió el coronavirus, vuelve a ser una amenaza, no se podrá solucionar la actual situación.

miércoles, 18 de marzo de 2020

COVID-19, EL FALSO ENEMIGO ESPERADO POR TODOS.


Con en torno al 80% de la población española obligada a quedarse en sus casas, el presidente Sánchez se ha dirigido hoy en un Congreso de los Diputados casi vacío, a una España vacía. La comparecencia del presidente Sánchez ha sido totalmente decepcionante, muchos datos que conoce parte de la opinión pública, por no decir toda, el presidente dice ignorarlos, lo que sería grave, o descaradamente miente a la sociedad. El presidente ha querido justificar la represión que ha ordenado contra los ciudadanos y llamar a la calma, diciendo algo así como el covid-19 se cargara a algunos, pero el Estado adoptara medidas económicas para que no afecte a la economía, para que los ciudadanos, principalmente jóvenes, que sobrevivan, pueden seguir manteniendo sus empleos y disfrutando de su calidad de vida. No será así, el covid-19 será un rodillo que aplastara la confianza, entre personas, entre generaciones, entre actores políticos y empresariales, y a nivel internacional, entre naciones, reduciendo a mínimos la cooperación y la colaboración, y por tanto sus consecuencias serán graves y amplias.

España se encuentra ante una situación de enorme confusión, no solo sanitaria, sino también y principalmente política. Pero todo ello tiene una explicación. Primero, en política las grandes cosas requieren de grandes consensos, que permiten ocultar lo que podría parecer inocultable. Segundo, vivimos una época de elevadas y fuertes interrelaciones e interdependencias, políticas, empresariales, e incluso científicas,  a nivel global. Sin ir más lejos, aquí en España, es innegable, pues hay información que lo confirma, sectores de la derecha española, afine al PP, apoyaron  a que un partido como Unidas Podemos, la representación en España del comunismo internacional, entrara en la política española, y llegara a formar parte del actual Gobierno. El presidente Sánchez ha dicho que es un virus que no entiende de territorios ni de ideologías, independientemente, de cual sea mi interpretación sobre lo que está ocurriendo, hay algo innegable. No sabemos cómo el coronavirus ha entrado en España, ni favorecido por quien. Tampoco sabemos cómo se ha hecho dañino para los humanos, pero sabemos que  es un virus que ha surgido en el Régimen comunista chino, y de ahí se ha extendido por el resto del  mundo.


El terrorismo islamista, asesino en un solo día,  el 11-M, aproximadamente, a la mitad de los que se ha cargado el covid-19, entonces, no sacaron a la calle a los militares, ni declararon un duro estado de alarma, lo han hecho con ocasión del coronavirus, porque el objetivo oculto no es otro que el de incrementar la represión contra los ciudadanos. El sistema sanitario español es excelente, ha dicho hoy un vez más el presidente Sánchez, y es cierto. El sistema tiene suficientes recursos para ello, y el personal sanitario,  como muchos españoles más  cumple con su función social, función por  la que cobran. Pero también es necesario decir, que el sistema sanitario español es utilizado por sectores de las elites dirigentes para cometer abusos, claras y sistemáticas violaciones de los derechos humanos, prácticas como las que en la disuelta  URSS denominaban medicina punitiva, contando para ello  con el apoyo, o como mínimo la impunidad, del Poder Judicial.     


La historia nos da a conocer, que una de las tácticas de los  tiranos es apelar a la unión con aquellos a los que oprime, buscando o incluso inventando un enemigo común, a poder ser exterior. Hoy en el Congreso se ha confirmado, que el  covid-19 se ha convertido en ese enemigo tan deseado por las elites dirigentes españolas, para apelar a la unión, al patriotismo, a la solidaridad. Las elites dirigentes españolas  quieren blanquear su represión utilizando el covid-19, y hoy en el Congreso han apelado a la unidad política. Lógicamente, buscan la unidad política, pero no para combatir al coronavirus sino para aminorar las consecuencias que para sus intereses puedan provocar la situación que este ha creado. En línea con lo anterior, el  presidente Sánchez,  ha hablado de la necesidad de unos Presupuestos Generales del Estado para la reconstrucción social y economía. Lo que ha querido decir el presidente Sánchez es que el virus se cepillara a unos pocos, pero luego, el resto de la sociedad seguirá disfrutando de sus  empleos y calidad de vida, como si aquí no hubiera pasado nada.  


Pero si ha pasado. España está bajo la amenaza de una situación de guerra biológica, en la que un virus de todos, ataca a unos muchos. Un virus de todos que ataca a muchos, principalmente, personas vulnerables por su edad o por padecer patologías previas graves. Insisto, no sabemos cómo el coronavirus ha llegado a España, directamente de China, o por ejemplo, vía Italia, pero sabemos que tienen su origen en China. No solo eso, muchos datos conducen a interpretar y sospechar que el comunismo internacional vuelve a ser una amenaza para el mundo, para su estabilidad y en concreto para Occidente, para su modelo político, social y económico. El comunismo internacional, en España representado por Unidas Podemos, y formando parte del Gobierno, vuelve a ser una amenaza, en este caso, biológica. En España, el  enemigo no es el covid-19 sino Unidas Podemos y sus aliados, que no son pocos en España, recordemos como sectores de la derecha afines al PP han apoyado la creación de Podemos. Pero debemos tener fe. En esta batalla, como mucho puede haber un 20% de bajas, y luego, no hay duda ninguna sobre ello, vendrán las cuentas, se producirán reacciones y habrá las justas consecuencias. Siempre ha sido así y así será.

miércoles, 11 de marzo de 2020

LA PASIVIDAD DEL GOBIERNO CONVIERTE EL CORVID-19 EN UN PROBLEMA NACIONAL.


El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, compareció ayer ante los medios de comunicación para explicar  el papel del Gobierno ante la emergencia sanitaria causada por el coronavirus o Covid-19. Su comparecencia se puede resumir en  “estamos ante un  escenario muy dinámico, vendrán semanas difíciles y se adoptaran medidas específicas de apoyo a la economía”. En las palabras del presidente se observó un claro interés en no focalizar, buscando ocultar lo evidente, que la amenaza del coronavirus  surge en el Régimen comunista chino, y de ahí se extendió al resto del mundo, llegando a Europa, principalmente, a través de Italia. Según Sánchez, estamos ante una emergencia sanitaria global, que requiere una solución global. Sánchez no quiso ayer  tranquilizar a la opinión pública, sino únicamente justificarse.  

El coronavirus es hoy un problema nacional, pero no debemos ignorar, lo más importante, que su origen está en el Régimen comunista chino. Inexplicablemente, el coronavirus surgió en Wuhan, China; inexplicablemente, de ahí se extendió a otras partes del mundo, extendiéndose a través de  Europa después de contagiar severamente zonas del Norte de Italia. Inexplicablemente, llego a España, y ahora de forma clara y explicable, se propaga a través de contagios nacionales.

Ha pasado ya más de un mes desde que la Organización Mundial de Salud declarara la alerta mundial por Covid-19, pero desde entonces no se ha dado al respecto ninguna información nueva relevante sobre el virus y la enfermedad que provoca, o no la tienen o la mantienen en total secreto. Por ejemplo, todavía no se ha aclarado, o no lo han hecho público, si las personas que contraen el coronavirus y padecen la enfermedad desarrollan inmunidad, estando protegidas a partir de entonces, como sería lógico teniendo en cuenta cómo actúa el organismo humano frente a otros virus similares,  o no, algo muy fácil de comprobar. De eso nada dijo ayer Sánchez.

China está hoy considerada la fábrica del mundo; y parece ser que su Gobierno ha tomado conciencia de ello, han pensado “Si nosotros paramos, para el mundo” y quieren utilizarlo como forma de presión, principalmente, de las economías desarrolladas capitalistas occidentales, cuyas empresas tienen en ese país sus centros de producción o su fabricación final depende de productos importados de China. En la esfera internacional el Régimen comunista chino es un actor complejo y preocupante. Durante las guerras de los Balcanes, China en defensa del Gobierno de Belgrado amenazo con emprender diferentes tipos de actuaciones contra los  miembros de la NATO. A finales del 2002, cuando en Naciones Unidas se debatía sobre si se debía realizar o no una   intervención militar contra el Régimen de Sadam Husein, inexplicablemente, surgió en China la crisis sanitaria del SARS. Ahora, que se ha endurecido posición occidental liderada por Estados Unidos frente a Irán, y que se han complicado, principalmente, las relaciones comerciales entre China y países desarrollados occidentales, inexplicablemente, surge un nuevos virus que afectara sobre todo a los países desarrollados occidentales, no solo por la enfermedad que provoca sino por las consecuencias económicas que se deriven de medidas adoptadas para contener su expansión.

Las medidas que se están adoptando para contener la expansión del coronavirus son confusas y contradictorias. La información que se da a conocer a la opinión pública es incompleta y mayoritariamente repetitiva, cuando no, clara desinformación. Medidas que ayer se consideraban erróneas, hoy se dice que son buenas y necesarias. Un viejo refrán afirma “¿No quieres caldo? Pues toma tres tazas”. Mantuvieron las fronteras abiertas con China, cuando todo aconsejaba cerrarlas, y el coronavirus contagio de forma importante el Norte de Italia, y de ahí se extendió a otros países de Europa. Italia, no ha cerrado, todavía, sus fronteras, pero a nivel interno ha puesto en cuarentena a millones de personas, restringiendo de forma importante la libertad de movimiento de los ciudadanos. No habrá vuelos con Italia, creen que el coronavirus no es suficientemente inteligente para buscar vías alternativas para llegar a España, por tren, a través de otros países. Todo de chiste, un chiste que probablemente acabe en represión cuando el Gobierno socialcomunista, que curiosamente hoy tenemos en España, y que de forma clara es de la órbita del Régimen comunista chino, intente imponer obligaciones a los ciudadanos en función de su rol en la sociedad.


jueves, 27 de febrero de 2020

REUNIÓN SÁNCHEZ -TORRA: EL DIALOGO NUNCA ES EL OBJETIVO.


Pedro Sánchez, es hoy presidente de España porque a cambio del apoyo de las elites independentistas catalanas a su investidura acepto abrir una mesa de negociación de igual a igual entre el Gobierno de España y el Gobierno autonómico de Cataluña. Ayer tuvo lugar la primera reunión, y como era de imaginar, su resultado fue frustrante y desilusionante. Frustrante y desilusionante porque los dos principales líderes, Sánchez y Torra, han querido transmitir a la opinión pública española que el objetivo final era la mesa de dialogo, que el apoyo que Esquerra Republicana de Cataluña dio al PSOE fue a cambio únicamente de sentarse a la mesa a hablar, algo muy difícil de creer, pues nadie acepta una reunión política de transcendencia sin previamente fijar objetivos a tratar, pero han querido mantener sus objetivos en secreto. A las elites dirigentes españolas les gustan mucho las mesas de los quirófanos, para cometer abusos y ajustar cuentas, si no es el caso, sí no es lo que han querido escenificar, más les hubiera valido celebrar una cena en vez de una reunión.

En el comunicado conjunto que han emitido, el presidente Sánchez dice asumir  que todo acuerdo tendrá lugar dentro del marco de la seguridad jurídica, algo que hipócritamente también dice asumir el presidente autonómico de Cataluña, Quim Torra, pues en la rueda de prensa posterior a la reunión dijo que sigue defendiendo al autodeterminación de Cataluña, algo que no parece que este dentro de la seguridad jurídica establecida por las leyes vigentes. Está claro que, la seguridad jurídica a la que se refieren Sánchez y Torra es la que les permita protegerse de la actuación de la justicia española. Muy probablemente, la propia reunión ya sea ilegal. Pues está claro que el presidente Sánchez le ha reconocido a las elites independentistas catalanas una relación de bilateralidad considerada por el Tribunal Constitucional como inconstitucional. Pero Sánchez no es tonto, ni se cree Superman, y por tanto,  no es pensable, ni mucho menos creíble,  que Sánchez haya dado este paso sin contar previamente con el apoyo de otros poderes del Estado, por ejemplo, de la Monarquía y sus áreas de influencia, el Poder Judicial y las Fuerzas Armadas.    

Con la Declaración Unilateral de Independencia del 10 de octubre de 2017, sin materializarse esta en nada, pero si dando lugar a duras actuaciones policiales y judiciales por parte del Estado central, quedo claro que el proceso independentista no tiene recorrido, más allá que en foros, como la reunión que ayer tuvo lugar en La Moncloa, en los que se negocian cosas y se cierran acuerdos que no se hacen públicos, que  nada tienen que ver con que Cataluña pueda convertirse en un nuevo estado independiente y soberano. Pero sin duda, lo más preocupante de todo esto es el apoyo del comunismo internacional, representado en España por Unidas Podemos, y actualmente en el Gobierno, al proceso independentista ¿Qué intereses tienen?  Tal vez, utilizar Cataluña para desestabilizar España y la Unión Europea, o tal vez, buscan venganza porque la UE apoyara la disolución de la antigua Yugoslavia.

Sánchez y Torra han querido vender a la opinión pública que la mesa era el objetivo, algo poco creíble. Esquerra Republicana de Cataluña había dicho que esperaba a la reunión para ver si daba su apoyo o no al techo de gasto que se tiene que aprobar en el Congreso de los Diputados y para lo que sus votos son imprescindibles. Hoy,  ERC ha favorecido con su abstención la aprobación del techo de gasto, está claro que la reunión de ayer tuvo más relevancia de la se ha dado a conocer, el independentismo catalán está logrando objetivos, que nada tienen que ver con que Cataluña pase a ser un nuevo estado independiente, pero que  cuando se mantienen ocultos es por algo. Puede ser, porque no están dentro de la citada seguridad jurídica o porque se teme que  generaran rechazo en sectores políticos y sociales no catalanes, o ambas cosas. Todo es cuestión de esperar, futuras decisiones políticas acabaran revelando de forma clara la relevancia de la reunión de ayer.

lunes, 3 de febrero de 2020

XIV LEGISLATURA, ESPAÑA CON EL ENEMIGO DENTRO, Y NO SOLO ES EL CORONAVIRUS.


Hoy ha tenido lugar el acto simbólico de apertura de la XIV Legislatura. La democracia española nació con un claro  elemento de imperfección, que hoy se mantiene,  el que supone que la Jefatura del Estado este ocupada con carácter hereditario por una familia, representada por aquel que designe la Casa Real de Borbón, en este momento, el rey Felipe VI. A  esta imperfección, al  anacronismo que supone que monarquía y democracia deban convivir juntas, en esta Legislatura se suman dos elementos contribuirán a erosionar la democracia, la existencia en el Congreso de dos partidos políticos, Vox y Unidas Podemos, que deben ser considerados por sus  ideologías, orígenes y vínculos como no democráticos.

En su discurso de inauguración, el rey Felipe VI ha intentado dar lecciones de democracia, algo chocante, teniendo en cuenta que él nunca se ha sometido a un proceso democrático. El Rey ha apelado al dialogo y el acuerdo e invocando valores defendidos por todos, el de concordia, reconciliación, respecto y libertad. Y ha aprovechado para autodefinirse como un rey Constitucional comprometido con la democracia y la libertad. Y no dudo que el Rey este comprometido con la democracia y con la libertad, pero también es evidente que el rey Felipe VI es el único representante del Estado no elegido de forma democrática. La Casa Real de Borbón ocupa con carácter hereditario la Jefatura del Estado porque así lo decidió el anterior régimen, la dictadura militar, y gracias a contar todavía con el control y el apoyo de las Fuerzas Armadas. La Jefatura del Estado es un cargo no sometido a procesos electorales democráticos, el Rey está por encima de la Constitución, introducido en esta a través del Título II como forma para que los españoles aceptaran la restauración de la Monarquía como condición imprescindible y exigible por el anterior régimen para que en España hubiera una democracia. Además, el Rey acudiendo al acto acompañado de la reyna Letizia y sus hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, ha querido simbolizar,  resaltar, dejar clara constancia, una vez más, que es su familia la que ostenta la Jefatura del Estado, y el únicamente la representa temporalmente, es decir, dicho de forma coloquial, una vez más ha querido enviar a los españoles el mensaje de tenéis monarquía para rato.

Por su parte la presidenta del Congreso de los Diputados, Meritxell Batet, con sus palabras ha instaurado hoy un nuevo tipo de democracia. Una democracia basada en el principio de “Todo es aceptable si para mí hay un trozo de la tarta, de la tarta pública, del poder”. La presidenta Batet ha ignorado en su discurso que no es la forma de acceder al poder lo que convierte a uno, a un partido político o cargo público, en democrático, sino lo que se defiende y decide desde el poder. En el Parlamente puede haber enemigos, claro que sí.  Aunque sea un ejemplo ya muy utilizado, sigue siendo válido, Hitler llego al poder a través de unas elecciones democráticas, pero ni antes ni después de llegar al poder defendió valores y principios democráticos.

Vos y Unidas Podemos son hoy dos claros enemigos, dos claros enemigos de la democracia española. Vox, es el heredero en España de aquellos que provocaron la Segunda Guerra Mundial, la voz de los militares; un partido que considera la democracia el gobierno de los débiles y que es partidario de la violencia como principal instrumento de acceso al poder. Además, Vox ha sido financiado por el Consejo Nacional de la Resistencia de Irán (CNRI), un grupo político del exilio iraní muy vinculado en el pasado al Régimen de Sadam Husein, y por tanto con vínculos, como mínimo indirectos, con el Estado Islámico, grupo terrorista responsable de numerosos atentados en territorio europeo, el cual, entre otros, ha sido creado por exmandos del Ejército de Sadam Husein. Unidas Podemos, es otro claro ejemplo de como el enemigo puede no solo estar en el Parlamento sino incluso dentro del Gobierno de una nación. Unidas Podemos es la representación del comunismo internacional en España. El comunismo es un histórico enemigo de la democracia, en ningún país donde ha gobernado se ha permitido la democracia. Además, Unidas Podemos es un partido prorruso, antioccidental y anti- OTAN, cuyo secretario general, Pablo Iglesias, hoy vicepresidente del Gobierno de España,  estaba en la nómina del Gobierno de Irán por hacer propaganda política antioccidental y anti-OTAN, a través de Hispan.tv. Unidas Podemos, que decía que llegaba a la política para tomar al asalto el cielo, además, pertenece a la órbita de China, país del cual,  curiosamente, emana en este momento la principal amenaza para el mundo, el coronavirus de Wuhan. Sí, el enemigo puede estar también dentro y en este momento España lo tiene en el Congreso y en su Gobierno.