Una de las principales
características de un Estado es la capacidad de su población de dotarse, de
forma democrática o no, de un Gobierno capaz de ejercer la soberanía, el poder
político, sobre un determinado territorio. Y la principal forma de ejercer dicha
soberanía es a través del control de las fronteras. El pasado jueves, 30 de
julio, miles de inmigrantes, se habla de más de 50.000, de cultura musulmana y,
según fuentes oficiales, nacionalidad marroquí, invadieron la ciudad española
de Ceuta cruzando la frontera ilegalmente, poniendo en entredicho la capacidad
del Gobierno de España para defender la soberanía nacional.
¿Es posible que más de 50.000 personas se pusieran de acuerdo de forma espontánea para cruzar de forma ilegal la frontera? Sí, igual querían ir de compras a Ceuta, pero teniendo en cuenta que no compraron nada, es muy poco probable. Y todavía es menos probable, que actores exteriores, se ha hablado del Gobierno israelí y la Administración Trump, fueran capaces de impulsar un movimiento masivo de población dentro de la dictadura marroquí, sin contar con el apoyo de su Gobierno. Las organizaciones, mal llamadas mafias, que se dedican al trafico ilegal de inmigrantes no trabajan gratis, no ofrecen mover a los inmigrantes sin antes haber cobrado. Muy probablemente el ataque a la soberanía española ha sido orquestado, planificado y ordenado, desde la cúpula de la dictadura musulmana marroquí. Todo indica que el Gobierno marroquí ha desafiado la soberanía española y, por tanto, de la UE, ordenando a su población invadir Ceuta.
Lo ocurrido en Ceuta no es
algo nuevo, como se suele decir, llueve sobre mojado. Las elites dirigentes
musulmanas se caracterizan por manifestar un total desprecio hacia su población,
no dudando en conducirla a situaciones de elevado sufrimiento para intentar
lograr objetivos de naturaleza política y militar. Por ejemplo, utilizándolos
como escudos humanos en conflictos armados, el caso más reciente lo tenemos en
la guerra de Gaza, o como instrumento de presión política favoreciendo, cuando
no provocando, movimientos migratorios. En el 2015, Turquía abrió las puertas
para impulsar un corredor de inmigrantes que llegando a Grecia continuaba a
través de los Balcanes, buscando el destino final de Alemania. En el 2015 en
Grecia gobernaba SIRIZA, una formación de extrema izquierda muy vinculada al
Gobierno ruso y sus aliados, China, etc. La presión migratoria de Turquía sobre
la UE, sin duda, lograda gracias a la pasividad, sino complicidad del Gobierno
de Grecia, fue tal que el Gobierno turco obtuvo un ventajoso acuerdo con la UE,
entre otras cosas, recibió 6.000 millones de euros a cambio de acoger a
refugiados e inmigrantes económicos en su territorio, un
elevado porcentaje de origen sirio, y cerrar el flujo hacia Grecia. Ya el 2021, el
Gobierno marroquí invadió Ceuta con más de 8.000 inmigrantes. Entonces se dijo
que el ataque a la soberanía española había sido ordenado por Marruecos como
respuesta a que el Gobierno
de Sánchez le dio asistencia sanitara al líder del Frente Polisario, Brahim
Ghali. Pero a pesar de ello, desde entonces el Gobierno de España no ha
cesado de estrechar vínculos con la dictadura musulmana marroquí. En 2022, el Gobierno modificó la histórica
postura de neutralidad de España respecto al Sáhara Occidental y paso a
apoyar el plan de Marruecos para conceder autonomía a ese territorio, pero
negándole la independencia. Por otro lado, España es históricamente el Estado
miembro principal defensor de los intereses de Marruecos dentro de la UE. ¿Qué
ha provocado el reciente ataque a la soberanía nacional? ¿Qué ha provocado que
miles de marroquíes cruzaran de forma ilegal la frontera española invadiendo la
ciudad de Ceuta? Todo indica que el Gobierno marroquí ha realizado una nueva
demostración de poder desafiando la soberanía española y, por tanto, también de
la UE, para presionar en beneficio de reivindicaciones que no se conocen y
seguramente también para introducir unos miles de inmigrantes ilegales en
Ceuta. Y todo indica, que como en el caso de Grecia del 2015, la invasión se ha
realizado contando con la complicidad de un Gobierno de España que no solo no
ordeno ninguna medida para impedir la entrada de inmigrantes, disculpándose
alegando que no había sido informado por el CNI, sino que no prevé adoptar
ninguna medida de presión contra Marruecos para que algo similar no se vuelva a
producir. Como podría ser, por ejemplo, en el ámbito del comercio, dificultando
la entrada de productos marroquíes tanto al mercado español como de la UE. No,
el Gobierno de España no prevé medidas de presión contra Marruecos. No ha
aceptado el despliegue de miembros de Frontex en Ceuta, seguramente para que no
puedan realizar informes sobre los trapicheos que se realizan en Ceuta, por
ejemplo, de traslado de inmigrantes ilegales a la Península. Ha calificado lo
ocurrido de tragedia humanitaria y le ha dedicado todo tipo de elogios a las
autoridades marroquíes.
Si bien es cierto que el
Gobierno es capaz de defender la integridad territorial de España, por el
momento no parece que la masa de población marroquí que ha invadido Ceuta
tuviera la intención de hacerse con el control del territorio, ha quedado claro
que el Gobierno de España no defiende la soberana nacional sobre parte de su
territorio. Han entrado miles, desde el Gobierno se emite un mensaje de
tranquilidad asegurando que ya han regresado a Marruecos miles, pero también es
posible, y lo más probable, que hayan quedado miles ocultos en la ciudad de
Ceuta en viviendas de ciudadanos de cultura musulmana y origen marroquí, porque
buscan viajar a la España peninsular, es decir, al espacio Schengen, o porque
quieren contribuir a aumentar la población musulmana de la ciudad. Importante
recordar, que una de las estrategias de actores políticos del mundo musulmán es
actuar con pequeños grupos armados con personal muy bien instruido, tenemos los
históricos ejemplos de Hamás y Hezbolá. Para que nos hagamos una idea, se
consideraba que Hamás tenía entre 20.000 y 30.000 combatientes al comenzar la
guerra en octubre de 2023, pues casi tres años después todavía
el poderoso Ejército de Israel no los ha logrado derrotar totalmente.
¿Tendrá ya Marruecos 20.000 o
30.000 jóvenes leales e instruidos como combatientes en Ceuta? Es posible, pero es muy poco probable que la
dictadura marroquí se atreva a realizar algún tipo de acción armada y violenta
para hacerse con el territorio de Ceuta. Las democracias occidentales, tanto la
OTAN, UE, etc, no podrían permitirse no reaccionar ante un ataque de una
dictadura musulmana contra una democracia europea. A medio plazo, la única forma de que Ceuta pasase a pertenecer a
Marruecos seria a través de un referéndum de autodeterminación, permitido por
el Gobierno de España, en el que ganase la opción de la población ceutí de
unirse a Marruecos, de ahí la importancia del porcentaje de población de origen
marroquí que vive en la ciudad, hoy todavía inferior al 50% de la población
total.
¿Por qué la dictadura marroquí
se atreve a realizar un ataque migratorio contra el Estado español y, por
tanto, contra la UE, poniendo así en riesgo las beneficiosas relaciones
comerciales que mantiene tanto con España como con la UE, principales destinos
de sus exportaciones? Seguramente ello haya tenido mucho que ver con relevantes
aspectos del actual contexto político, tanto nacional, como internacional. Uno,
desde que es presidente del Gobierno, el hoy también presidente de la
Internacional Socialista, Pedro Sánchaz, no ha cesado de estrechar vínculos con
la dictadura marroquí, como ya he dicho, cambiando incluso la posición de
España respecto a la autodeterminación del Sahara Occidental. Dos, aunque sus
dirigentes lo intenten disimular, Sumar es el heredero del poder logrado por
Podemos a partir del 2014. Un partido de ideológica comunista prorruso, que creció
gracias al apoyo mediático y en votos de sectores de la derecha monárquica española.
A pesar de que históricamente la posición de los partidos de la extrema izquierda
española, satélites comunistas controlados por Rusia, China y demás países de
su órbita, fue de apoyo a la autodeterminación del Sahara Occidental, han
apoyado el cambio de posición del presidente Sánchez y han dado de forma
publica un claro apoyo a la reciente jugada de la dictadura marroquí contra la soberanía
nacional. Ello da a entender, que Marruecos, además de sus buenas y publicas relaciones
con la Administración Trump y con el Gobierno israelí, también tiene ocultos
intereses y acuerdos con Rusia, China y otros Estados de su órbita ideológica. Que
Sumar, un partido ideológicamente afín a SYRIZA, forme parte del Gobierno de
España seguramente ha favorecido que Marruecos se atreviera a atacar la soberanía
española y de la UE. Tres, no nos debemos olvidar que el rey emérito Juan Carlo
I se encuentra refugiado en una dictadura musulmana, EAU, para eludir sus
obligaciones fiscales en España, país que contribuye a blanquear dinero que el emérito
no podría regularizar en ninguna democracia europea. En unión con lo anterior, recientemente
el monárquico Tribunal Supremo se ha pronunciado en contra de la devolución en
caliente de migrantes interceptados en alta mar, contemplada en la actual ley
de extranjería, considerando alta mar la playa de Ceuta. Se suele decir "Así
se las ponían a Fernando VII", parece una ley de extranjería y una resolución
del TS diseñadas a medida del rey Moahamed VI de Marruecos, para que puede lanzar
movimientos migratorios contra España. El Gobierno de Sánchez en vez de reformar
de forma urgente la ley, ha optado por poner en la playa de Ceuta una barrera neumática
de color rojo, si el asunto no fuera muy grave, debería ser calificado de capitulo
gracioso propio de Los Simpson. La dictadura marroquí se ha atrevido a
atacar la soberanía española y de la UE porque ve en el Gobierno de España,
parece ser que no en muchos Estados miembros, pasividad sino también complicidad
¿Habrá habido valiosas joyas para todos los miembros del Gobierno de España? ¿Y
para los miembros del Tribunal Supremo?

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