jueves, 6 de diciembre de 2018

ANIVERSARIO DE LA CONSTITUCIÓN: LA ESPAÑA REAL CADA DÍA MAS LEJOS DE LA ESPAÑA CONSTITUCIONAL.


Con motivo de la celebración del 40 aniversario del día de la Constitución Española, las  pareces del Congreso de los Diputados han sido hoy  testigos silenciosos de que las palabras pueden ser  tan bellas como falsas. La presidenta del Congreso, Ana Pastor, y el rey Felipe VI han rellenado sus respectivos discursos  con palabras cuyos significados tienen muy poco que ver con la evolución política y social que se ha producido en España durante los 40 años de democracia y mucho menos todavía con la realidad de la España actual. El expresidente autonómico, Manuel Fraga, al que hoy han recordado en varias ocasiones,  solía utilizar con frecuencia una frase que me gasta mucho, no, no es la de “La calle es mía”, sino el viejo dicho de “Cada uno habla de la feria según le va en ella”. La Constitución Española ha sido un seductor menú de una fiesta a la que han sido invitados unos pocos”, entre los que destacan, las  actuales elites políticas. La España constitucional tiene muy poco que ver con la España real, al estar excluidos de la primera amplios sectores de la sociedad española.

Las elites dirigentes españolas se han beneficiado de la democratización de España. Se han repartido de forma pacífica la tarta del poder político y se han enriquecido enormemente, pero está también la otra cara de la moneda. Una importante parte de la sociedad española se encuentra en situación de pobreza o exclusión social; muchos ciudadanos españoles han sido y son objeto de violaciones de los Derechos Humanos; en la España democrática se ejerce represión judicial y policial, hay ciudadanos a los que se les niega el derecho a la justicia y son objeto de detenciones ilegales; en la España democrática ha habido terrorismo de Estado y han ciudadanos que son objeto de abusos médicos y sometidos, una vez de forma sutil y otras no tanto, a tortura.

El problema no es la Constitución de 1978. La Constitución fue un selecto menú impuesto de forma explícita e implícita desde el exterior, un menú de valores y principio políticos que las elites dirigentes españolas del momento tuvieron que acepar para que a España se le abrieran las puertas de las organizaciones y foros internacionales. El problema es que el contenido de la Constitución no se respecta, el Estado de Derecho no abarca por igual a todos los ciudadanos. En la España democrática  hay ciudadanos que son considerados parias, se les priva de derechos fundamentales y son objeto de abusos en un ambiente judicial de máxima impunidad y total indefensión.

El día de la Constitución las elites políticas suelen repetir siempre lo mismo, hacen alusión al progreso que se ha producido en España durante los últimos 40 años. El rey Felipe VI lo ha calificado hoy como el proceso político de mayor éxito de la España contemporánea. Y es cierto, pero ha sido  un proceso que ha beneficiado de forma muy desigual a los españoles. Mientras hay españoles que han pasado a integrar la lista Forbes de los más ricos del mundo, otros, un elevado porcentaje, vive en situación de pobreza. Y habría  que añadir que España ha progresado a pesar de. A pesar de haber tenido las elites dirigentes que ha tenido. Ha progresado porque el mundo en su conjunto, y especialmente Europa, también ha progresado. España ha progresado, a pesar de las elites políticas que ha tenido durante los últimos 40 años, principalmente gracias a dos elementos. Un, la integración europea, lo que canalizo hacia España inversiones y un importante volumen de fondos de la UE. Y dos, gracias a esa  característica humana que se conoce como  afán de lucro, que lleva a los ricos a invertir su dinero no  para que los pobres puedan vivir mejor, sino para intentar así ser más ricos, sacar una rentabilidad a su patrimonio, con lo cual contribuyen a crear actividad económica, algo que inevitablemente también acaba beneficiando a los sectores menos pudientes de la sociedad.

El día de la celebración de la Constitución, es obligado hablar de la principal razón que frena el desarrollo democrático de España: La Monarquía. Monarquía y democracia son conceptos totalmente incompatibles. Los monárquicos imponen en la sociedad española un ascenso social basado en vínculos familiares inaceptable en una sociedad democrática, en la que dicho ascenso debe depender únicamente de  cualidades personales, el mérito y el esfuerzo. España era una nación libre cuando se votó la Constitución en 1978, es cierto, pero no es menos cierto que a los ciudadanos en ningún momento se les dio opción a pronunciarse sobre la forma de Gobierno, sobre Monarquía o Republica. La Monarquía vino impuesta como un plato del menú, además, los ciudadanos votaron sometidos a fuertes presiones políticas, de los monárquicos y de aquellos que aun no siéndolo lo aceptaban porque les interesaba, pues ello les permitirá entrar a participar en el juego político. Además, todavía persistía la  amenaza de la continuidad de la dictadura militar.

Después de 40 años de democracia, no socialmente pero si políticamente, España tiene numerosas características comunes con la España del 34 del pasado siglo: Inestabilidad territorial, elevado fraccionamiento político, y crecimiento de extremismos ideológicos de izquierdas y derechas, por un lado el satélite del comunismo internacional, Podemos, y por el otro, Vox, que en breve entrara en el Parlamento Andaluz. En una situación así no  creo que pueda darse el mínimo consenso necesario para que la clase política decida acometer una reforma constitucional, pero si así fuera, es evidente, que esta debería abarcar también el Titulo II. Los españoles debemos tener derecho pronunciarnos de forma democrática  sobre la forma de Gobierno, sobre Republica o Monarquía.  Dando por sentado que  la situación política española no va a permitir a corto plazo un referéndum sobre monarquía o república, si soy de la opinión de que sería urgente abrir en las sociedad española un profundo y transparente debate sobre qué rol deben jugar en la sociedad española el  Rey y el conjunto de la Casa Real, por ejemplo,  en lo que se refiere al mando supremo de las Fuerzas Armadas, pues mientras este sea ejercido por la Casa Real de Borbón, difícilmente España podrá evolucionar hacia una Republica de forma no traumática.

lunes, 3 de diciembre de 2018

ELECCIONES ANDALUZAS: LA DEMOCRACIA EN ESPAÑA CADA DÍA MAS DIFÍCIL.


Después de 36 años de hegemonía socialista, Andalucía ha entrado hoy, con un Parlamento muy fraccionado y de difícil entendimiento, en un periodo de difícil gobernabilidad y alta incertidumbre política. Si en el 2015, fue la izquierda la que se fracciono, con la entrada en el extracto electoral andaluz de Podemos, esta vez, ha sido la derecha, con VOX. Contra todo pronóstico, el partido de extrema derecha ha obtenido 12 diputados. El otro gran ganador de estas elecciones ha sido Ciudadanos, que ha obtenido 21 diputados, 12 más que en el 2015. El resto de partidos se pueden considerar perdedores. El PSOE, aunque sigue siendo la fuerza más votada, ha perdido 14 diputados. El PP, también ha bajado, perdiendo 7. Y la alianza entre Podemos e IU da la impresión de que no ha dado resultado, como ya había ocurrido en las elecciones generales, estos partidos obtienen juntos menos votos que presentándose por separado, si antes sumaban 20 diputados, Adelante Andalucía se ha quedado en 17. Si extrapolamos los resultados de las elecciones andaluzas al conjunto de España, la conclusión está clara, España retrocede políticamente, con un fraccionamiento del mapa político similar al del 79.    

Las encuestas sobre intención de voto no se han cumplido en las elecciones al Parlamento de Andalucía. Además, la caída de PSOE, PP y de la alianza Podemos-IU, dificulta mucho la interpretación de los resultados. Sin conocer en que mesas electorales ha obtenido votos la extrema derecha, VOX, es evidente, que a pesar de que le votaran todos los electores que ha perdido el PP, algo bastante improbable, no hubieran sido suficientes, este nuevo partido ha tenido también que coger votos o de la abstención o de otros partidos. Pero, de los resultados se puede extraer una clara conclusión, y es que las propuestas políticas de la izquierda no han convencido al electorado andaluz, el bloque formado por PP, Ciudadanos y VOX, que en algunos temas, como el de Cataluña o la inmigración, coinciden en sus posicionamientos, ha ganado en unos 200.000 al bloque de izquierdas, PSOE y Adelante Andalucía. Si el presidente Sánchez hubiera logrado una mayor entrada de inmigrantes en territorio español,  y especialmente en Andalucía, seguramente  con ello le hubiera dado un clara victoria a VOX, claro que de aquí a las generales todavía le queda tiempo de aplicar una política de inmigración favorable a la extrema derecha.

Andalucía va a entrar a partir de ahora en una situación de difícil gobernabilidad. Si en el 2015, Susana Díaz, que era vista como una clara ganadora, lo tuvo difícil para gobernar, lográndolo gracias al apoyo de Ciudadanos, ahora la situación todavía es peor. El PP y Ciudadanos, con 26 y 21 diputados respectivamente, ya han anunciado que sus respectivos candidatos se presentaran a una futura investidura para presidente del Gobierno autonómico. Ciudadanos es un partido político ideológicamente ambiguo. Últimamente se ha autodefinido como un partido liberal, pero en las elecciones capta votos de feudos tradicionalmente socialistas. Que su líder, Juan Marín, pueda ser investido presidente siendo Ciudadanos la tercera fuerza política en votos es una simple ilusión. Ciudadanos tendrá que decidir a quién le interesa más arrimarse esta vez, si al PP o al PSOE,  con vistas a próximas elecciones en otras comunidades, y sobre todo, a las generales.  En mi opinión, teniendo en cuenta afinidades ideológicas e intereses electorales, se abren 3 escenarios posibles: Uno, que Susana Díaz vuelva a ser presidenta con un gobierno de coalición PSOE-Ciudadanos; dos, que el PP logre formar gobierno, con Juanma Moreno como presidente gracias a la abstención del PSOE y de Ciudadanos; y tercera, y la más probable, que se repitan elecciones. Lo único claro, es que la democracia en España cada día lo tiene más difícil.

martes, 27 de noviembre de 2018

UCRANIA: LA UE COQUETEA CON UNA RUSIA QUE AMENAZA SU ESTABILIDAD.


En los últimos días la Unión Europea ha tenido que volver a enfrentarse con la dura realidad, el principal conflicto que afecto a Europa  a partir del final de la IIGM y durante todo el siglo pasado, entre Rusia y Occidente, sigue vivo. La Caída del Muro de Berlín, 1989, dando a conocer la enorme brecha económica y de calidad de vida que existía entre la República Federal  de Alemania, y  la parte alemana que había quedado bajo control soviético, la Republica Democrática de Alemania; la posterior desintegración de la URSS, disolviéndose el Pacto de Varsovia, pasando muchos de los países que lo formaban a integrarse en la esfera occidental, es decir, en la actual Unión Europea y la NATO; y el  esfuerzo integrador que  Europa occidental realizo con lo que se conoció durante casi medio siglo como el Bloque comunista, impulsando la globalización económica, abriendo las puertas a las inversiones de sus dirigentes, muchos de los cuales se convirtieron en millonarios oligarcas al desintegrarse la URSS, no ha llegado para que Rusia haya dejado de ser una amenaza a la estabilidad y la paz en Europa, en este momento,  utilizando el conflicto latente que mantiene con Ucrania, pero ya desde hace años, a través de la guerra civil siria. 

La actual crisis entre Ucrania y Rusia, es una clara consecuencia de la equivocada política exterior que  ha venido manteniendo la UE desde hace años, buscando estrechar lazos  empresariales con las elites dirigentes rusas, abriéndoles las puertas a sus exportaciones e inversiones a la vez que intervenía en asuntos políticos de sus áreas de interés, áreas de interés como son el Cáucaso y Ucrania.  La Revolución de las Rosas, en Georgia, y la Revolución Naranja, en Ucrania, apoyadas desde la UE, fueron dos completos fracasos, que solo contribuyeron a beneficiar los intereses de sectores de las  elites políticas de esos países, algo lógico, si tenemos en cuenta la elevada clara influencia que todavía ejerce Rusia sobre dos países que pertenecieron durante décadas al Bloque soviético. Los experimentos en Georgia, acabaron con la Guerra de Osetia del Sur del 2008, las repúblicas de Osetia del Sur y Abjasia, prorrusas, y que contaron con el apoyo de las Fuerzas Armadas de Rusia, son hoy independientes, y el expresidente Mijeil Saakashvili, líder de la Revolución de las Rosas, se encuentra refugiado en Ucrania, acusado por el Gobierno de Georgia de crímenes contra los derechos humanos. En Enero del 2004,  el candidato a presidente Víktor Yúschenko, denuncio fraude electoral favorable al candidato  Víktor Yanukóvich, prorruso, provocando revueltas sociales que darían lugar a la Revolución Naranja. Yúschenko, apoyado por la UE, fue considerado ganador y nombrado presidente por decisión de la Suprema Corte de Ucrania. En el 2014 volvería a pasar algo parecido. El presidente Víktor Yanukóvich, prorruso, y que había ganado las elecciones en el 2010, se opuso a firmar el tratado de asociación con la UE, y la oposición salió a la calle, teniendo lugar una serie de manifestaciones y disturbios, liderados por grupos fascistas apoyados desde la UE, dando lugar a lo que se denominó el Euromaidám. Como con la Revolución Naranja, el Euromaidam favoreció los intereses de sectores de las elites dirigentes. El presidente Víktor Yanukóvich dimitió, se convocaron elecciones, que ganaría el actual presidente de Ucrania, Petró Poroshenko, un millonario oligarca, y la ex primera ministra, Yulia Timosenko, encarcelada por corrupción, quedaría en libertad, pero fue muy malo para el país. Rusia provoco la desestabilización del este de Ucrania, en el que es mayoría la población de origen ruso; se anexiono Crimea; las repúblicas de Donetsk y Lugansk se han declarado independientes, y Ucrania está lejos de poder ingresar en la UE, pues ni su economía ni su política reúnen las mínimas condiciones necesarias.

Ucrania es una república exsoviética, un porcentaje importante de su ejército todavía es prorruso. El Gobierno de Ucrania sabe qué no tiene capacidad militar ni económica para enfrentarse a Rusia. Ucrania depende energéticamente del gas ruso, el cual recibe a muy buen precio al permitir que  Rusia utilice los gaseoductos que cruzan su territorio. El Gobierno de Ucrania no ha hecho nada por recuperar, ya no Crimea, sino  el control de las repúblicas de Donetsk y Lugansk, que se declararon independientes en el 2014, sería extraño que lo hiciera ahora. La declaración de la ley marcial en el Este del país, es una acción más que nada simbólica. Los militares rusos no suelen, por decirlo de alguna forma, amagar, han basado siempre su táctica en concentración, choque, movimiento, sorpresa y rapidez, por tanto, si tuvieran intención de invadir Ucrania ya lo hubieran hecho. ¿Por qué, entonces, el Gobierno de Rusia ha provocado esta crisis, justo ahora,  cerrando el acceso al mar de Azov? Da la impresión de que frente a las últimas sanciones impuestas por Estados Unidos por el asunto del ex espía ruso Sergei Skripal, Rusia quiere enviar el mensaje de que puede desestabilizar fácilmente el Este de Europa, y muy probablemente busque  también con ello hacer oír su voz en las próximas elecciones presidenciales que tendrán lugar en marzo de 2019.


sábado, 24 de noviembre de 2018

EL SÁNCHEZ CÍNICO Y CONTRADICTORIO, AHORA TAMBIÉN PELICULERO.


Mañana, el Consejo Europeo se reunirá para dar su visto bueno al acuerdo del Brexit, que recogerá las condiciones para la salida de Reino Unido de la Unión Europa (UE), prevista para Marzo de 2019. La semana pasada el  Gobierno de Sánchez anuncio que por sorpresa se había introducido un nuevo artículo, el 184, que podría afectar en el futuro, de forma negativa, a las reivindicaciones españolas sobre la soberanía de Gibraltar, pues abría la puerta a que  el Gobierno británico y la UE pudieran llegar a algún tipo de acuerdo sobre Gibraltar sin contar con el Gobierno español. Debido a lo cual el presidente Sánchez dijo que no daría su apoyo al acuerdo, y digo apoyo y no veto, pues la capacidad de veto de un Estado miembro de la UE desapareció con la entrada en vigor del Tratado de Lisboa, adoptándose las decisiones por mayoría cualificada a partir del 2014. Esta tarde el presidente Sánchez ha anunciado que ha  llegado a un acuerdo con la UE y el Gobierno  May, de tal forma que en el acuerdo del Brexit se incluirá un documento que garantizara que las relaciones política, jurídica e incluso geográfica de Gibraltar con la UE deberán ser fijadas teniendo en cuenta la posición de España.

Lo ocurrido con el Brexit respecto a Gibraltar es, como mínimo, intrigante, por dos razones. Primera, el Brexit se lleva negociando desde hace dos años, por lo tanto parece poco lógico, y menos todavía conveniente para su aprobación, como se ha dicho, que el acuerdo final se modificara  una semana antes de ser firmado, y sin avisar al Gobierno de España. Segunda, desde el anuncio del Brexit,  en Junio del 2016, si bien es cierto que las empresas españolas no han realizado grandes inversiones en Reino Unido, también es cierto que no han realizado movimientos importantes para retirarse del país, manteniendo en la actualidad una inversión acumulada de aproximadamente 50.000 millones de euros. Dicho volumen de inversiones es un indicador suficiente de que las elites dirigentes españolas no tienen previsto a medio plazo realizar ninguna acción reivindicativa relativa a la soberanía de Gibraltar que pueda enturbiar las relaciones con ese país. Entonces, ¿Qué ha pasado? Da la impresión de que hemos conocido una nueva cara del presidente Sánchez, la de peliculero, que se suma a las de cínico y contradictorio, ya dadas a conocer en numerosas ocasiones. El Gobierno de Sánchez ha creado una falsa crisis con el Gobierno de la primera ministra May, para luego ofrecer una solución que no resuelve nada en lo relativo a la situación de Gibraltar dentro de la UE. Es probable que Sánchez y May hayan llegado a algún tipo de acuerdo, pero ese acuerdo se habra  cerrado hace mucho y su contenido todavía no se ha hecho público. Y Sánchez ha querido aprovechar la oportunidad, para venderle a la opinión pública una película poco creíble, que solo contribuirá a desacreditar todavía más su imagen política. Claro que si lo que se quiere es una crisis, una verdadera crisis en Europa, todavía es posible si el Parlamento británico vota no al acuerdo que mañana aprobara el Consejo Europeo. Entonces lo que habrá no será ya una oportunidad sino una salida de Reino Unido sin acuerdo, es decir, un Brexit muy duro.

miércoles, 7 de noviembre de 2018

ELECCIONES ESTADOS UNIDOS- 2018: TRUMP PIERDE EL CONTROL DE LA CÁMARA DE REPRESENTANTES.


Los resultados de las elecciones legislativas que han tenido lugar ayer en los Estados Unidos, se pueden resumir en tres: Uno, los demócratas recuperan el control de la Cámara de Representantes, que no tenían desde el 2010. Dos, los republicanos siguen manteniendo el control del Senado. Y tres, de las 36 gobernaciones en juego, el Partido Republicano (PR) ha ganado 18, y el Partido Demócrata (PD) solo 15. El mensaje que ha enviado la sociedad americana ayer es claro “La economía no lo es todo”. A pesar de que la economía americana va mejor que en décadas, bajando el paro a mínimos que no había desde la guerra de Vietnam, y estar subiendo los  salarios, la sociedad americana ha negado a Trump el control de la Cámara de Representantes, lo que le impedirá aprobar leyes sin contar con el apoyo del PD hasta las presidenciales del 2020.

La victoria que ha permitido que el Partido Demócrata se haga con el control de la Cámara de Representantes, se debe a dos claras razones. Primera, la forma de elección de los miembros de la Cámara de Representantes, que premia y mucho a las grandes áreas metropolitanas, en las que habitan nuevas minorías raciales y religiosas en las que se apoya el PD. El nuevo Congreso de los Estados unidos, será muy distinto al de ayer, con la entrada de representantes de minorías raciales, culturales y religiosas a caballo del Partido Demócrata. Las elecciones de ayer confirman que el PD se ha convertido en un partido, principalmente, con ideas y miembros de nuevas minorías culturales y religiosas, que han adquirido en los últimos años el derecho al voto, pudiendo así influir en los procesos electorales.  

Segunda,  Trump es un presidente que tiene comportamientos no típicos en un presidente de los Estados Unidos, en especial cuatro: Uno, claros y excesivos intereses económicos que condicionan sus posicionamientos en política exterior. Dos, la forma en la que ha introducido en la política americana a su hija y yerno, Ivanka Trump y Jared Kushner, los cuales se han dedicado de forma descarada a hacer negocios desde la Casa Blanca, para más inri, contradiciendo los  posicionamientos políticos que decía defender Trump. Por ejemplo, a la vez que Trump endurecía la política comercial con China su hija cerraba negocios con elites de ese país. Tercero, el hecho de que Trump esté siendo investigado por la Comisión de Inteligencia del Senado por sus vínculos con el Gobierno ruso. Y cuarto, el poco claro coqueteo que Trump y gente de su entorno, como Steve Bannon, están teniendo con la extrema derecha europea. Comportamientos de Trump que generan desconfianza hacia su presidencia no solo entre el electorado sino también entre sectores de las elites republicanas, lo que ha hecho que ejercer un control sobre Trump a través de una Cámara de Representantes bajo control demócrata, haya pesado más a la hora de votar que posicionamientos antinmigración o la buena evolución de la economía.

Es evidente, que Trump es un personaje con una personalidad política  muy contradictoria. Está siendo investigado porque se sospecha que tiene preocupantes e improcedentes vínculos rusos, pero a la vez, una caravana de inmigración, al estilo del flujo de inmigración que procedente del sur del Mediterráneo provoco en el 2015 la crisis de inmigración en la UE, que todo indica que es liderada por satélites rusos en la zona, se dirige hacia la frontera de los Estados Unidos, y ha ordenado duras medidas en la frontera para frenar su entrada. Ayer, la sociedad americana ha votado a favor de un mayor control sobre la gestión de la Administración Trump dándole el control de la Cámara de Representantes al PD. Pero ello, no tiene por qué ser malo para Trump, pues lo podrá utilizar como disculpa para no llevar adelante polémicas y complicadas promesas que realizo durante su campaña electoral. Lo que si puede ser muy malo para Trump, es una conclusión negativa del fiscal general Robert Mueller con la Cámara de Representantes bajo control demócrata.

El poder político americano está cambiando. Estados Unidos es objeto de un continuo proceso de colonización política, realizado a través de movimientos migratorios, que están provocando cambios demográficos con capacidad ya para influir en los procesos electorales. Nuevas minorías raciales, culturales y religiosas, algunas de las cuales  se autodefinen como antiamericanas, están aumentando su poder en la política estadounidense, perdiendo poder lo que podríamos denominar la tradicional política anglosajona. Ello se empezó a notar con la victoria de Barack Obama en el 2008. El Partido Demócrata busca de forma clara ganar elecciones dando poder esas nuevas minorías. Pero el crecimiento de esas minorías también se está haciendo notar dentro del PR. En las últimas primarias de los republicanos para elegir candidato a presidente, Trump se acabó enfrentando a dos candidatos de origen hispano, Ted Cruz y Marco Rubio, lo que le concedió a Trump el apoyo de los sectores republicanos partidarios de la necesidad de frenar la entrada de inmigración. La política americana está cambiando, hoy es mucho menos anglosajona que en el 2008, y ello está provocando negativas repercusiones globales al tener Estados Unidos nuevos posicionamientos, fundamentalmente menos intervencionistas,  en política internacional.

martes, 6 de noviembre de 2018

EL TEDH DA SU APOYO A OTEGI.


Este alto Tribunal,  tiene un nombre incompleto, debería llamarse Alto Tribunal de los Derechos Humanos de las  Elites Políticas. Es importante recordar que el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH), no depende de la UE sino del Consejo de Europa. El Consejo de Europa surgió al final de la IIGM como reacción a la OTAN, al atlantismo liderado por los Estados Unidos,  y con la clara intención de crear un foro de dialogo donde tuvieran también cabida los países la órbita soviética. En el actual Consejo de Estado están hoy integrados los antiguos miembros del Pacto de Varsovia, incluido, Rusia. En mi opinión, un  Tribunal Europeo de los Derechos Humanos ajeno a la Unión Europea no tiene sentido, debería cerrarse y crearse uno que dependiera directamente de las instituciones de la UE.

Como se suele decir para buenos entendedores pocas palabras, y por tanto, en lo referente a la decisión del TEDH respecto a Otegi, creo que todo se resume con una frase: “En política la evolución de los hechos suele contribuir a explicar el pasado”. Todo da a entender, que el fin del denominado conflicto vasco, es decir, el fin de la lucha armada por parte de la organización terrorista ETA, se debió a nivel español,  principalmente,  a las negociaciones y acuerdos entre  dos personajes políticos, el expresidente José María  Aznar y Arnaldo Otegi. Otegi fue elegido para liderar ese proceso, se le apoyo para ello desde los poderes del Estado, y ahora se busca premiarle.


miércoles, 31 de octubre de 2018

LOS MONÁRQUICOS AFIANZAN LA SUCESIÓN AL REY FELIPE VI, EN LA FIGURA DE LEONOR.


España es hoy la antítesis de lo que debe ser una democracia. Es un país políticamente putrefacto, en el que los casos de corrupción política no cesan. Es un país, en el que se ejerce represión judicial y policial, y en la que se ordenan detenciones ilegales,  en beneficio de los intereses de la clase dominante, que todos sabemos que  existe, aunque no se da a conocer  como tal, y cuya cara visible es la conocida como casta política. España es una democracia en la que ha habido terrorismo de Estado, como el denunciado por muchos expertos, 11-M, y en la que se cometen flagrantes, continuas e impunes violaciones de los Derechos Humanos. Hoy, en un acto de lectura de la Constitución   para conmemorar su aprobación en las Cortes Generales el 31 de Octubre de 1978, la clase dominante ha querido dejar claro una vez más el respecto a la  jerarquización que la rige al frente de los  poderes e instituciones del Estado. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, cargo que ocupa por decisión de los representantes que constituyen el Congreso, democráticamente elegidos por el pueblo español, ha tenido que leer en tercer lugar, después del rey Felipe VI y su hija la ya princesa Leonor, personajes cuyos roles en la estructura del Estado son heredados, gracias a pertenecer a la Casa Real de Borbón y por tanto totalmente antidemocráticos. Todo ello, para escenificar públicamente, ante el pueblo español, el respecto a  dicha jerarquía.   

Ha comenzado el rey Felipe VI leyendo el Preámbulo, y luego la princesa Leonor ha leído el Artículo 1,  a pesar de su edad, sin ruborizarse los mas mínimo, probablemente porque todavía no comprende su sentido, o si lo comprende, porque ya le han enseñado a mentir, como aconsejaba Maquiavelo en su obra El Príncipe. Pues dicho artículo dice “España se constituye en un Estado social y democrático de derecho”, lo cual traducido a la dura realidad viene a decir, democrático para todo excepto para la Jefatura del Estado, institución cuya presidencia quedara por los siglos de los siglos reservada a un miembro de la familia Borbón. Que la princesa Leonor, sea el único niño que puede participar, como se suele decir coloquialmente, en actos de mayores, representa ya por si lo mas antidemocrático, pues se discrimina así por razón de nacimiento y por condición social al resto de niños españoles.

Personalmente, uno de los artículos que más me gustan de la Constitución es el 23º:
1.   Los ciudadanos tienen el derecho a participar en los asuntos públicos, directamente o por medio de representantes, libremente elegidos en elecciones periódicas por sufragio universal.
2.   Asimismo, tienen derecho a acceder en condiciones de igualdad a las funciones y cargos públicos, con los requisitos que señalen las leyes.

Lamentablemente, el expresidente Aznar logro también limitar el contenido de este artículo, de diferentes formas, la principal logrando aprobar la ley orgánica 6/2002,  de Partidos Políticos, dando a conocer así que la Constitución está llena de artículos que han sido vaciados de contenido para beneficiar a  las elites dirigentes españolas. Lógicamente, al leer este articulo lo primero que se pregunta todo demócrata, es ¿Quién ha elegido al rey Felipe VI y la princesa Leonor para los cargos que ostentan? ¿En qué elecciones han participado, tal vez en unas realizadas por la Familia Borbón? Democracia y monarquía son incompatibles. En una democracia no tiene sentido, es totalmente inaceptable, que el cargo más elevado en la estructura del Estado este ocupado por una familia con carácter hereditario. No solo eso, sino que el hecho de que España sea una monarquía impiden el desarrollo democrático de España, al transmitirse al resto de la sociedad una jerarquización social basada en la cuna, en el origen familiar, y no en valores democráticos como la igualdad y la justicia. Seguramente, en la escuela Leonor se sienta con los demás niños y no en la silla del profesor, pero en cambio hoy, en un acto oficial, ha desplazado de su puesto en la estructura de poder del Estado al presidente del Gobierno democráticamente elegido por todos los españoles.

Lógicamente, denunciando el anacronismo que representa que un Estado moderno, occidental y democrático sea también una monarquía, no estoy proponiendo que España pase mañana a ser una república, ello representaría un completo desastre, pues como es evidente la Casa Real de Borbón cuenta con el total control de las Fuerzas Armadas Españolas, como ocurría en el 36 del pasado siglo. Pero si considero, como un simple humilde ciudadano español, que es urgente abrir un debate sobre cuál debe ser el rol que el Rey debe jugar en la sociedad española, y en la estructura del Estado. En mi opinión, el Titulo II debería ser revisado, empezando por el mando supremo de las Fuerzas Armadas, que la Constitución otorga el Rey. El rey Felipe VI no es reconocido como mando supremo de las Fuerzas Armadas en ningún foro militar internacional, por ejemplo, en la NATO. Que el Rey ejerza dicho cargo es antidemocrático y además, totalmente inoperativo. Y también, contraproducente, pues ello permite a la familia Borbón seguir ejerciendo el control del Ejército. El rey Felipe VI debería renunciar a ocupar dicho cargo. También es ilógico e inaceptable, que le corresponda al  Rey y no al presidente del Gobierno democráticamente elegido, previa autorización de las Cortes Generales,  declarar la guerra o hacer la paz, es decir, la familia de Borbón se reserva así, una vez más, la representación eterna y antidemocrática de España en un asunto de suma transcendencia. Esperemos que alguien explique a la princesa Leonor que España no es un Estado tan democrático  como define la Constitución, pareciéndose mucho más al Estado resultado de la gestión del Príncipe de Maquiavelo.