jueves, 25 de agosto de 2016

NUEVA POLÍTICA FRUTO DE ANTIGUOS PACTOS.

Seguramente fruto de lo que se conoce como la globalización económica, y debido a pactos, uniones, fusiones, de todo tipo, políticas, familiares, empresariales, etc, que tuvieron lugar en la década de los 90, principalmente durante la época del expresidente Aznar, la política española se encuentra hoy apoyada sobre la inconsistente superficie de un pantano de enorme confusión ideológica, en el que no se sabe que realmente defienden los partidos políticos. Un pantano sobre el cual la política española se encuentra atascada debido a la existencia de numerosos y escandalosos pactos antinatura, que aunque no se dan a conocer, numerosos hechos evidencian  que existen.

La política española se encuentra atascada debido a numerosos y escandalosos pactos antinatura, mezclando lo que ideológicamente, cuando no por ley, es incompatible. Por ejemplo, los numerosos e importantes apoyos que de la derecha e izquierda española, es decir, del  PP y del PSOE, recibe la nueva cara visible del comunismo internacional en España,  Podemos y sus satélites autonómicos. O por ejemplo, que todavía hoy juzgándose en la Audiencia Nacional el asunto de la ilegalización de Batasuna, nada más y nada menos, que con 35 acusados, los cuales han cerrado un pacto con el tribunal a cambio de condenas inferiores a dos años,  el ex diputado autonómico de HB, Arnaldo Otegui, sea candidato a lendakari. O por ejemplo, que la Guardia Civil y la Fiscalía Anticorrupción haya irrumpido  recientemente en el domicilio de la jefa de la Oficina Nacional de Investigación del Fraude (ONIF) de la Agencia Tributaria, Marga García-Valdecasas, debido, presuntamente a actividades ilegales realizadas por su marido, Alejandro Pérez Calzada, relacionadas con el blanqueo de capitales, dándose el agravante de que la directora de la ONIF tiene acceso a información clasificada de la Fiscalía Antifraude.

En este ambiente, de confusión ideológica, en el que al más alto nivel, dicho de forma coloquial,  policías y chorizos comparten cama, y posiblemente también información, ha surgido lo que se conoce como la nueva política liderada por los denominados partidos emergentes, Podemos y Ciudadanos. La cual, nueva política, decían que llegaba para regenerar la vida política española y dar soluciones a los problemas de la sociedad, pero que ha acabado haciendo que lo que iba mal pasara a ir todavía peor. La nueva política es ante todo un gran fraude al electorado español. Se dice que Ciudadanos es el partido del IBEX-35, no lo sé, no me muevo yo a ese nivel, pero muy sobradas andan  entonces  las empresas del IBEX-35, pues muchas de ellas con enormes intereses en el exterior le están dando de forma clara apoyo a Podemos. Es evidente, que en el pantano de confusión ideológica que es la política española,  Ciudadanos y Podemos, los emergentes, tienen muchos apoyos y objetivos comunes. La nueva política es un completo fraude al electorado español.

La nueva política es un completo fraude al electorado español, no soluciona nada y lo complica todo. Han puesto de moda decir que lo que hacen, lo hacen por el bien de España, lo cual representa un insulto a la inteligencia de los ciudadanos que perciben que sus posicionamientos y decisiones son adoptadas en función de sus intereses particulares y  de los grupos a los que pertenecen. ¿Por el bien de España? Por el bien de España muchos de los actuales dirigentes políticos españoles lo mejor que podrían hacer es dejar la política e irse para casa. Ciudadanos se ha convertido en el comodín de la política española, inútil en el actual mapa político. Además, es un partido con numerosas contradicciones ideológicas. Ha firmado el pacto antiterrorista pero a la vez tienen dirigentes como el eurodiputado, Javier Nart,  el cual ha defendido en su función de abogado a acusados de terrorismo islamista. Dicen que no darán ni agua a los nacionalistas, en concreto al nacionalismo catalán, pero recientemente, una de sus dirigentes Inés Arrimadas, acaba de casarse con un dirigente político catalán independentista, ex miembro de CDC. ¿De qué estamos hablando? La nueva política es un completo fraude al electorado español, no soluciona nada y lo complica todo. Por ejemplo, otro de sus eslóganes, mensajes, es que lo importante no son las personas sino los proyectos, una completa mentira, como lo evidencia lo que está ocurriendo con el PSOE en Galicia, lo que ha ocurrido En Marea , o el hecho de que EH Bildu haya propuesto como líder a Otegui.

El PSOE de Galicia está completamente dividido y enfrentado por la composición de las listas a las autonómicas del próximo 25 de Septiembre, algo normal, si consideramos que Fernández Leiceaga, el cual ha rellenado las listas con afines ideológicos y leales a su proyecto, no es un hombre del PSdeG, sino que inexplicablemente ha llegado a ser candidato a la Xunta gracias los numerosos casos de corrupción que golpean al socialismo gallego, imputados sus dos anteriores ex secretarios generales, Pachi Vázquez y Gómez Besteiro. Lo que está ocurriendo en el socialismo gallego es debido a enfrentamientos internos a nivel autonómico, pero también de forma clara y principalmente a la falta de liderazgo a nivel nacional existente en el actual PSOE. Mientras en Galicia se producían importantes luchas antidemocráticas para confeccionar las listas, el secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, se relajaba en las playas de Almería.

El asunto de En Marea es todavía más escandaloso. Desde el primer momento considere el denominado Movimiento 15-M un completo fraude, un engaño a la opinión pública española, un proceso de manipulación política. Un proceso de manipulación política que debo de reconocer que ha sido un enorme éxito. Los que lideraron el 15-M hoy gobiernan importantes ayuntamientos de España, gracias al inexplicable apoyo del PSOE. Proceso de manipulación política a través del cual y contando con el  apoyo de importantes medios de comunicación, se le oculto a la opinión publica lo más importante: Que el comunismo internacional había puesto en marcha el 15-M utilizando a sectores residuales de comunismo español, contando para ello con el apoyo de sectores de la derecha española. El 15-M fue un gran fraude. Decían que era un movimiento espontaneo,  sentirse indignados, fuera del sistema democrático, exigían justicia social y mayor separación de poderes. Decían que carecían de dignidad y exigían mayor igualdad. Pero hoy sabemos que sus dirigentes eran todos de clase media y media alta, profesores universitarios, jueces, incluso algún general, como el ex JEMAD, Julio Rodríguez. Pero hoy sabemos que no fue un fenómeno ni espontaneo ni abierto. No fue espontaneo sino organizado para lanzar un nuevo partido, Podemos y sus satélites autonómicos. No fue abierto, pues Podemos no ha integrado desde entontes a nuevos cuadros. Como he dicho lo ocurrido en Galicia con Podemos y sus satélite autonómico, En Marea, es escandaloso. En Marea es un nuevo intento de manipulación de la opinión pública española, un nuevo intento de manipulación del electorado. En Marea es un conglomerado de partidos políticos, con la misma ideología, con los mismos vínculos internacionales, países de la órbita del comunismo internacional, el bloque BRICS, etc, pero con distintos líderes. Conglomerado en el que ha tenido que diluirse Podemos debido al menor poder de sus líderes.

Aquellos que decían estar indignados, que exigían justicia social y mayor separación de poderes. Aquellos que decían que el sistema no les representaba, han elegido como candidato a la Xunta a alguien que no podría ser más del sistema,  Luis Villares Naveira, un magistrado del Tribunal Superior de Galicia. La elección de Villares como candidato de En Marea representa una burla al electorado. No es que En Marea y Podemos sean  cosas distintas, únicamente ha ocurrido que Villares tienen más poder que la secretaria general de Podemos, Carmen Santos, y está en contra de la opinión de las bases, se ha integrado en En Marea, diluyendo Podemos y aceptando ser la numero uno por la lista de Pontevedra. Es evidente que la opinión de las bases de Podemos pinta más bien poco en la definición de políticas y la elección de candidatos.

Por último, el asunto de Arnaldo Otegui. La Junta Electoral de Guipúzcoa ha decidido que Otegui no puede ser candidato debido a estar inhabilitado para ocupar cargo público por el caso Bateragune. En política uno se puede arrimar a los aliados que quiera, pero elegir unos aliados en vez de otros siempre tiene consecuencias. Yo no soy vasco, ni tengo intereses ni ambiciones políticas en el País Vasco, que Otegui se presente a lendakari o no me es totalmente indiferente, a mí como si deciden hacerle presidente de Eroski. Dicho eso, Otegui es un personaje que no me gusta. Personalmente le considero un fruto de la era Aznar, de cuando Aznar decía que estaba negociando con el Movimiento de Liberación Nacional Vasco, no sé si se refería precisamente a Otegui. Un fruto de la era Aznar, en la que el juez Baltasar Garzón, hoy expulsado de la judicatura, detuvo a la cúpula de HB, pasando Otegui a liderar ese partido. Fruto de la era Aznar, en la que Garzón ordeno cerrar el diario Eguin, algo que represento un completo ataque a la libertad de expresión. Fruto de aquella época en la que se hacían trajes a medida y el Gobierno de Aznar le hizo uno a HB, luego Batasuna,  la Ley de Partidos Políticos, ilegalizándola, hoy todavía juzgándose los detenidos en la operación realizada en Segura. El expresidente Aznar es el principal responsable de muchos de los problemas que hoy tienen España. De la elevada corrupción política, de la situación de la economía,  del fraccionamiento del mapa político, e directa o indirectamente, es difícil saberlo, también de que hoy Otegui sea candidato a lendakari. Otegui no me gusta. Hay muchas dudas sobre Otegui. Durante la era Aznar el Gobierno de España cerro a nivel internacional un  pacto con la organización terrorista ETA, tal vez fruto de ese pacto sea también la candidatura de Otegui.

viernes, 19 de agosto de 2016

DE REPENTE, ES URGENTE LA INVESTIDURA ¿POR QUÉ?

La presidenta del Congreso de los Diputados, Ana Pastor, ha fijado la fecha del próximo debate de investidura, al que tendrá que presentarse el presidente en funciones  Mariano Rajoy,  el próximo 30 de Agosto. Coincidiendo con dicho hecho, no se conoce a qué nivel de relación, el PP y Ciudadanos han firmado un, no sé cómo llamarlo, tal vez lo más adecuado sea  un preacuerdo, muy ambiguo, que no está claro, sobre seis puntos, paso previo para comenzar una negociación. Curiosamente, dicho preacuerdo ha sido firmado por los números dos, sino menos, de los respectivos partidos, Rafael Hernando y Juan Carlos  Girauta,  a lo mejor, parafraseando al diputado Hernando,  porque es entre los únicos que hay amor, aunque también se evidencia una enorme desconfianza, pues lo normal hubiera sido que  primero se negociara y luego se firmara el acuerdo final. Si la investidura fracasa, como todo parece indicar de acuerdo con las declaraciones de los líderes  de los partidos de la oposición, que representan 180 noes, las próximas elecciones generales serán el próximo 25 de diciembre, día de Navidad.

En un país de gran tradición navideña, como es España, llamar a los ciudadanos a votar el día de Navidad, no parece ni muy apropiado, ni muy inteligente y, además, será bastante caro,  teniendo en cuenta, por ejemplo, el despliegue en seguridad que se activa cuando hay elecciones generales. Dando a entender que la elección de la fecha se ha hecho por alguna razón oculta,  como se dice coloquialmente, todo indica que aquí hay gato encerrado. Pero ¿Qué gato y a quién beneficia? Rafael Hernando ha dicho “La fecha no viene determinada por nosotros” No sé a quién se refiere con nosotros, tal vez debería aclararlo mañana, pues a no ser que la haya fijado Papa Noel, todo da a entender que ha sido la presidente del Congreso, Ana Pastor, la que la ha fijado con el visto bueno del partido al que pertenece, el PP. En mi opinión,  de acuerdo a la situación política de España, lo más apropiado  es que se hubiera cuadrado el día de investidura para que en el caso de esta fracasar, las próximas elecciones fueran el 22 de Diciembre, día de la lotería de Navidad, pues hoy por hoy parece que es una lotería lo único capaz de  elegir a un nuevo presidente del Gobierno. Con ya varios meses con un Gobierno en funciones, y varias semanas retrasando la elección de la fecha del debate de investidura, es evidente e indiscutible, que no hubiera pasado nada por retrasarla diez días más. ¿Por qué no lo han hecho? Alguien debería de explicarlo mañana, pues todo da a entender que hay ocultas intenciones, y todo lo que se oculta en política, como en el amor, suele ser por lo general muy negativo para aquellos que lo desconocen.

A pesar de que el acuerdo prematrimonial que han firmado Hernando y Girauta logre acabar en matrimonio, es decir, en un sí de Ciudadanos a la investidura, no sería suficiente para tener nuevo Presidente,  el PP necesitara la abstención del PSOE. El líder del PSOE, Pedro Sánchez, se ha reafirmado hoy en su no a la investidura de Rajoy. A no ser que el PP confié en que haya miembros del PSOE, en torno a 11,  que decidan en el momento de la votación ir al servicio o al hotel de enfrente del Congreso a pasar un rato, es decir, que se ausenten de la votación, el proceso de investidura fallida habrá sido un acto de manipulación de la opinión pública española. Acto que representara una pérdida de tiempo que contribuirá a erosionar el sistema democrático, a incrementar la inestabilidad política  y a  dañar la economía y el mercado laboral. Incluso poniéndonos en la mejor de las hipótesis posibles, es decir, que sea investido presidente Rajoy con el sutil apoyo del PSOE, los problemas de España no se solucionaran, España seguirá siendo ingobernable, pues a día de hoy es muy difícil que un Gobierno del PP logre aprobar los Presupuestos Generales del Estado, con el no reafirmado hoy por el PSOE.

España vive, ya desde hace tiempo,  una época en la que no solo la derecha, sino la política en general, está liderada, controlada, por los sectores más retrógrados y fascistas de la sociedad española, o mejor dicho, de las elites dirigentes, que al final son las que deciden, las que ordenan, las que fijan modas políticas,  las que establecen los límites a lo que se puede hacer o no sin temer a consecuencias. Una época en la que ha habido terrorismo de Estado, una época en la que las elites han recurrido, con total impunidad y apoyo por parte de las instituciones del Estado,  a lo que se conoce como prácticas de medicina punitiva para defender sus intereses, logrando así oprimir a  sectores más desfavorecidos y vulnerables de la sociedad española. Fruto de ello es, sin lugar a dudas, la extraña elección del 30 de Agosto como fecha de la investidura. Tal vez son esas elites de las que se quiere desmarcar Hernando, pero en tal caso debería dimitir de su cargo, o aclarar mañana,  quienes son “Ellos”.

En una coyuntura como la actual de España, en la que hay sectores de la derecha española que están apoyando el crecimiento del comunismo, es decir, de Podemos o alguno de sus satélites, como en Galicia, En Marea, el PP podría favorecer un gobierno del PSOE sin sufrir ningún desgaste, su electorado lo entendería, algo que debió de hacer tras el 20-D, al firmarse el pacto PSOE-Ciudadanos. Pero lo contrario, que el PSOE favorezca la investidura de un presidente del PP, contribuyendo a aprobar, además, como sería necesario,  los Presupuestos Generales del Estado  para el 2017, supondría un enorme desgate para el PSOE. El PSOE con ello estaría cavando su propia fosa, dándole a Podemos, los comunistas, el liderazgo de la izquierda española, algo que sería muy malo para la sociedad española.

Con la llegada de los partidos emergentes España ha entrado en una situación de ingobernabilidad. Ingobernabilidad que según las encuestas  se puede trasladar del ámbito nacional al autonómico, tras las elecciones autonómicas vascas y gallegas del próximo 25 de Septiembre. El problema por tanto está claro, ingobernabilidad por un real o simulado, no lo sé,  fraccionamiento del mapa político español, pero no así la solución. El PP está a favor de lo que se ha llamado un pacto constitucionalista para convertir así a los comunistas, a  Podemos, en líder de la oposición, algo que acabaría siendo muy malo tanto para el PSOE, y repito, también para la sociedad española. Por el contrario, el PSOE parece partidario de solucionar el problema cansando con sucesivas elecciones no a sus adversarios sino al electorado, esperando ganar gracias a una oleada favorable de votos útiles. Esta ya claro que los emergentes, Podemos y Ciudadanos, no han nacido para solucionar nada sino para complicar el funcionamiento de la desacreditada e imperfecta democracia española.

jueves, 11 de agosto de 2016

RIVERA CONTRIBUYE A ALARGAR EL DEPENDE DE RAJOY.

La política española se ha convertido en una caja de sorpresas. Al depende dado por el presidente en funciones Mariano Rajoy, recordando a Jarabe de Palo (1998), como respuesta a si se presentara o no al debate de investidura, ahora se suma la propuesta de Ciudadanos de abrir negociaciones con el PP, no está claro todavía para que, pues su presidente Albert Rivera todavía no ha dicho si dichas negociaciones pueden conducir o no a que Ciudadanos vote sí a la investidura de Rajoy, lógicamente si este decide presentarse. Propuesta de Albert Rivera que sorprende por lo absurda que es, al reiterar cosas que ya llevan meses sobre la mesa de las negociaciones entre los partidos políticos e insistir en algunas que claramente son inviables, por ejemplo, la de la circunscripción única. Teniendo de nuevo, únicamente, que le exige a Mariano Rajoy que fije fecha para el debate de investidura. A mi entender, la propuesta ha sido elaborada en complicidad entre el PP y Ciudadanos. Y Alberta Rivera,  dándola a conocer a la opinión pública,  solo busca, dicho de forma coloquial, hacer el paripé, aparentar que se está haciendo algo para dar a España un Gobierno, dándole a Mariano Rajoy un argumento para poder mantener su depende, sin fijar fecha para la investidura o confirmar que no se presentara a la misma, algo que por el momento ya ha logrado retrasar hasta el próximo 17 de Agosto, argumentando que la decisión la debe de tomar el Comité Ejecutivo.

La democracia española se hunde en una ya profunda espiral de sinsentidos políticos, en la que el mayor sinsentido, a mi parecer, es la clara, cómplice  e interesada obsesión de los partidos políticos de retrasar  la convocatoria de unas nuevas elecciones, sabiendo que la investidura de un nuevo presidente es imposible. Y digo que la investidura es imposible, porque no hay acuerdo entre las fuerzas políticas sobre qué tipo de acuerdo la debería permitir. Al PSOE le interesaría que Rajoy fuera investido sin su apoyo. A Ciudadanos que Rajoy lo fuera sin tener que entrar en el Gobierno, lo que dejaría al Gobierno de Rajoy en una situación de enorme debilidad, teniendo que ceder al continuo chantaje de otras fuerzas políticas, teniendo siempre enfrente el no del segundo partido político en número de diputados, el PSOE. Además, el PP ha dejado claro en reiteradas ocasiones que su propuesta es un acuerdo entre lo que se denomina partidos constitucionalistas, PP, PSOE y Ciudadanos, convirtiendo así a Podemos en principal partido de la oposición, algo en lo que está muy interesado el PP, y  que es difícil que llegue a aceptar el PSOE, pues muy probablemente, como mínimo, ello supondría que Podemos le quitara el liderazgo de la izquierda, produciéndose el dañino sorpaso. En mi opinión, el PP no lográndose un acuerdo entre los partidos  constitucionalistas, intentara provocar unas nuevas y terceras elecciones.

La democracia española se hunde en una ya profunda espiral de sinsentidos políticos, en la que el mayor sinsentido, a mi parecer, es la clara, cómplice  e interesada obsesión de los partidos políticos de retrasar  la convocatoria de unas nuevas elecciones, sabiendo que la investidura de un nuevo presidente es imposible. ¿Pero para que quieren más tiempo? ¿Qué está en juego? ¿Por qué los cuatro partidos políticos de dimensión nacional, PP, PSOE, Podemos y Ciudadanos, están, a mi entender,  contribuyendo a ello desde las elecciones del  20-D? Extraña situación, difícil de entender, con la cual las elites dirigentes españolas desean cocinar algo que algún día se dará a conocer a la opinión pública. Extraña situación que no va a beneficiar en nada a la sociedad española, agravando la situación de la economía, del mercado laboral, de la Seguridad Social, etc.  

jueves, 4 de agosto de 2016

ALTA IRRESPONSABILIDAD POLÍTICA Y FALSAS EXPECTATIVAS.

La falta de consenso parlamentario para elegir un nuevo Presidente del Gobierno de España, tras dos elecciones generales, si no fuera un tema importante, deberíamos calificarlo de situación quijotesca, pero al tener la transcendencia que tiene para el conjunto de la sociedad, cuando más avanza el tiempo mayores serán sus consecuencias negativas, debemos de calificarlo de tomadura de pelo al pueblo español. Los líderes de los principales partidos políticos con representación en el Congreso de los Diputados, una y otra vez se reiteran en sus posiciones, posiciones que impiden la formación de un nuevo Gobierno, pero a la vez, apoyándose en los medios de comunicaron,  crean falsas expectativas, diciendo cosas como “estamos trabajando” “estamos negociando” “hay posibilidad de acuerdo”. Falsas expectativas que representan un insulto a la inteligencia de los españoles y que solo tienen un fin, manipular a la opinión pública, justificando una situación política que se eterniza y con la que no esta claro que desean lograr.  Faltas expectativas creadas para logar más tiempo, pero ¿Más tiempo para qué? Ante la falta de acuerdo ¿Por qué no convocan unas nuevas elecciones ya?

Siempre que leo algo sobre historia de España del siglo XX,  llego a la misma conclusión. Los responsables de la guerra civil no fueron los militares que dieron el Golpe de Estado, sino aquellos que crearon la situación que lo provoco, en concreto, la Monarquía y la clase política de la época.  Una situación caracterizada por una elevada pobreza y una elevada desigualdad económica, alta inseguridad ciudadana, fracaso del impero de la ley, lo que se conoce como el Estado de Derecho, y elevada inestabilidad política. Inestabilidad política alimentada por actores exteriores, los regímenes totalitarios de la época,  y los grupos monárquicos resentidos por la cobarde abdicación  del rey Alfonso XIII. Hoy, muy lejos de aquella época, y con una coyuntura nacional e internacional muy distintas, España vuelve a vivir una situación parecida. Con un comportamiento altamente irresponsable de la clase política, entendiendo por clase política la cara visible de las elites dirigentes. Con un actor exterior, el comunismo internacional, otra vez contribuyendo a desestabilizar España, a través de  Podemos y sus satélites, lo que denominan las confluencias. Instrumento del comunismo internacional, Podemos, creado gracias a contar con el claro apoyo de sectores de la derecha española, con intereses en grandes empresas que realizan sus actividades en países de la órbita del comunismo de nuestra época. Sectores de la derecha española que no solo les dan apoyo de diferentes formas, económico, mediático, sino que también votos canalizando hacia ellos el voto de sectores clientelares de la derecha española.

Hoy como en el 36 la política vuelve a ser el principal problema de España, es evidente, que el pueblo español, que tuvo que sufrir casi 40 años de dictadura militar, y que luego supo evolucionar a una democracia de una forma poco traumática, no se merece la clase política que  tiene. El discurso de los líderes de los principales partidos con representación en el Congreso de los Diputados, Rajoy, Sánchez, Rivera e Iglesias, se resume en una frase “No cambiaremos nuestros posicionamientos pero las cosas cambiaran”, es decir, llevan meses diciendo “No cambiaremos nuestra postura respecto al resto de partidos pero se podrá formar Gobierno” algo, que hasta el más negado en matemáticas puede apreciar que es imposible. ¿A que están jugando? ¿Está ya España políticamente fuera de control o las elites dirigentes españolas están cocinando, quieren provocar,  una determinada situación? Es difícil saber que está ocurriendo, pero en mi opinión, todo es resultado de un comportamiento poco democrático perseguido por sectores de las elites dirigentes españolas, sectores que no se conforman con gobernar, sino que también quieren someter a los ciudadanos, también quieren aplicar contra los ciudadanos sutiles medidas represivas, propias de una tiranía, no propias ni aceptables en una democracia.

La democracia consiste, dicho a groso modo, en que los ciudadanos voten cada cierto tiempo para elegir a sus gobernantes. Pero hay muchas formas diferentes de contar los votos, todas ellas justas. El sistema electoral que tiene España, unido al matiz de democracia parlamentaria, es decir, que son los diputados los que eligen al Presidente del Gobierno, es evidente, que no es el más adecuado para la actual coyuntura política de España, con un alto fraccionamiento del mapa político. Todo aquel que siga la vida política española, percibirá que los actos de irresponsabilidad de los principales líderes no cesan de sucederse, parece que no quieren que llegue la última, día tras día parecen estar  dispuestos a cometer un mayor acto de irresponsabilidad, eso sí, siempre, cínicamente, exigiendo responsabilidad política a los adversarios.


En mi opinión, la situación política de España mejoraría con pequeños actos de responsabilidad política de los principales partidos políticos, o sectores sociales sobre los que estos ejercen poder o influencia, cito algunos. Uno, el PP podría quitarle el apoyo que le lleva dando desde que se organizó el 11-M a Podemos y sus confluencias. Dos, Ciudadanos es un partido que no tiene espacio ideológico propio en el espectro político español. En Estados Unidos entre Clinton y Sanders hay más diferencias ideológicas que las que pueda haber entre Rivera y Rajoy o Sánchez, y en cambio están en el mismo partido. Un partido político como Ciudadanos, integrado en un porcentaje importante por ex cuadros del PP y del PSOE,  no tiene sentido en el mapa político español, contribuyendo únicamente a favorecer la ingobernabilidad de España. La disolución de Ciudadanos o su integración en otro partido, como ha hecho IU sumándose a Podemos, sería un acto de enorme responsabilidad política. Tres, el PSOE podría quitarle el apoyo que le da a Podemos y sus satélites para que gobiernen en importantes ayuntamientos de España. Entiendo que el líder del PSOE, Pedro Sánchez, no quiere favorecer que el presidente Rajoy vuelva a ser investido presidente, me parece además, una decisión acertada, pues de otra forma estaría contribuyendo a que Podemos se convirtiera en el principal partido de la izquierda española. Lo que es realmente incomprensible es que el PSOE, negándoles en reiteradas ocasiones su apoyo Podemos, sigua dándole su apoyo, permitiendo que gobierne en importantes ayuntamientos, contribuyendo así a que sus líderes hagan caja y se haga más fuerte como partido. Con esos tres pequeños actos de responsabilidad política y la convocatoria, lo antes posible, de unas nuevas elecciones, está claro que la gobernabilidad de España volvería a estar garantizada de forma democrática. La otra opción es romper la baraja.

sábado, 30 de julio de 2016

¿CLINTON O TRUMP, DECADENCIA O AUGE?

En Occidente, desgraciadamente, vivimos unos tiempos políticos complejos, interesantes y convulsos, de inmovilismo en las soluciones  y de decadencia colectiva. Decadencia colectiva que la gran mayoría de los Estados ocultan incrementando su deuda pública, y que se traduce en un incremento de la desigualdad económica, y de todo tipo, entre las elites, los que más tienen, los más ricos y los más desfavorecidos, grupo que no cesa de incrementarse debido al empobrecimiento de lo que se conoce como las clases medias. Todo ello es algo generalizado en los países occidentales, incluida España, como bien describe Niall Ferguson, en su libro “La Gran Degeneración”. Decadencia, como afirma Ferguson, motivada por el surgir de unas elites gobernantes cuyas decisiones están orientadas, principalmente, a su enriquecimiento, corrompiendo así el funcionamiento de las instituciones. Además, políticamente, en Occidente se ha puesto de moda dejar que problemas importantes se enquisten, se conviertan en crónicos, lo que muchas veces provoca que se agraven. ¿La causa? Seguramente haya varias, pero en mi opinión, principalmente dos. Primera, las elites suelen ser inmunes a los efectos de dichos problemas y por lo tanto prefieren esperar que arriesgarse a dar una solución. Segunda, nuestra época se caracteriza por la existencia de grandes redes supranacionales de elites con intereses comunes, lo que impide consensos para dar soluciones a dichos problemas.

La UE todavía no se ha recuperado de la crisis financiero-económica del 2008, todo lo contrario, la situación de la economía europea puede todavía ir a peor si el asunto del Brexit no logra llegar a buen puerto de una forma pausada y aceptada por todas las partes. La UE tampoco logra dar solución al problema de la inmigración. Con unas sociedades cuyos mercados laborales se encuentran saturados de mano de obra, y que rechazan mayoritariamente la entrada de más población inmigrante, la cual pone en riesgo sus derechos y calidad de vida, la UE sigue defendiendo una política de puertas abiertas a la inmigración exterior. La UE tampoco ha sido capaz de frenar la oleada de refugiados-inmigrantes, principalmente sirios, que desde Turquía, entrando por Grecia,  se han trasladado a la UE a través de los Balcanes, teniendo que pagarle a Turquía para que acepte su retorno y no deje salir más. Luego está  el oscuro asunto del terrorismo islamista, que ataca y  amenaza a los sectores más vulnerables de la sociedades europeas para lograr chantajear a sus elites políticas, para logar obtener de aquellos que gobiernan unas reivindicaciones que no se hacen públicas, pero que existen. Terrorismo islamista que de forma clara cuenta con un fuerte apoyo de sectores con poder dentro de las estructuras de los Estados en los que actúa. Bueno, y aquí en España tenemos el problema de la ingobernabilidad, de la incapacidad democrática para elegir un gobierno, problema que amenaza con convertirse en crónico poniendo en entredicho el funcionamiento del sistema democrático. Interesantes, inmovilistas,  decadentes, y complicados tiempos políticos  que hacen que las próximas elecciones a la presidencia de los Estados Unidos, que tendrán lugar en noviembre, vayan a tener, incluso desde una perspectiva europea, una transcendencia, yo me atrevería a decir, sin precedentes en la historia de ese país.

Ambos partidos, Republicano y Demócrata, han designado ya su candidato para las próximas elecciones generales, respectivamente, Donald Trump y Hillary Clinton. A la hora de votar los electores lo tendrán fácil, pues los candidatos tienen perfiles muy distintos, defendiendo en numerosos asuntos posicionamientos políticos totalmente opuestos. Trump representa cambio, Clinton continuismo. Trump, es nuevo en política, inexplicablemente ha logrado el apoyo del Partido Republicano. Hillary Clinton, es la esposa del ex presidente Bill Clinton, lleva ya mucho en política, ha sido senadora por el Estado de Nueva York, y Secretaria de Estado con la Administración Obama, además, es la segunda vez que es candidata en las primarias del Partido Demócrata. Hillary Clinton, o mejor dicho, los Clinton,  ya desde hace mucho tiempo tienen mucho poder en el Partido Demócrata, hasta el punto que se ha denunciado que en las elecciones primarias  Clinton ha sido favorecida por la cúpula del partido en contra de su rival, el senador Bernie Sanders.

Trump, es partidario de revisar los tratados de libre comercio, es decir, se declara proteccionista,  pues considera que han  dañado de forma importante la industria americana. En el tema de inmigración, considera que se debe de frenar la entrada de inmigración en los Estados Unidos, proponiendo la construcción de un muro en la frontera con México, además, es partidario de medidas de seguridad y control más duras frente a la inmigración de origen musulmán. En cuanto al asunto del Estado Islámico ha dicho que le declarara la guerra,  incrementando para ello el despliegue  de Inteligencia. Además, se ha declarado a favor de revisar el Tratado de Washington (1949), es decir, el papel de los Estados Unidos dentro de la NATO, estando a favor de que Estados Unidos reduzca  el despliegue militar exterior, aunque a la vez promete incrementar el gasto en Defensa. Hillary Clinton representa, de una forma resumida, continuismo, a favor de los tratados de libre comercio, de dar papeles a los inmigrantes ilegales, de favorecer la entrada de nueva  inmigración, partidaria de suprimir el embargo a Cuba y permitir los viajes de los estadounidenses a la isla, y una política poco intervencionista  en asuntos exteriores, por ejemplo en temas como el de Siria, Irak, Afganistán o Ucrania. Hillary Clinton lleva mucho en política, pero su gestión se ha caracterizado por resultados muy pobres.

A lo largo de la historia, el  pueblo americano ha demostrado en numerosas ocasiones ser un pueblo inteligente, haciendo de los Estados Unidos el primer país democrático, creando el famoso sueño americano, abriéndose al talento exterior, contribuyendo de forma importante en  dos ocasiones a pacificar Europa, o más recientemente, derrocando militarmente el tiránico y amenazante régimen de Sadam Husein. Seguramente en este momento el pueblo americano ya es consciente de que votar a Hillary Clinton significa votar a favor de la decadencia americana y Trump representa una posibilidad de auge, de que Estados Unidos recupere su esplendor y  el liderazgo internacional.  El problema es que en los Estados Unidos ahora no vota ya solo el pueblo americano, sino que en los últimos años se han producido importantes cambios demográficos, surgiendo minorías con peso electoral que tienen más intereses fuera que dentro del país. Por ejemplo, el motivo del  reciente y apresurado  viaje del presidente Obama a España no ha sido otro que el de buscar el apoyo para el Partido Demócrata de elites dirigentes españolas con influencia sobre sectores hispanos de la sociedad americana.

En mi opinión, desde una perspectiva europea la elección está clara, independientemente del perfil de D. Trump,  Occidente necesita cuanto antes un Gobierno republicano en Estados Unidos. El actual Partido Demócrata no es el del ex presidente F. Kennedy, al que tienen tanto interés en recordar hoy los dirigentes demócratas en sus discursos. Hillary Clinton, lo hizo en su discurso de aceptación de la nominación, buscando manipular a la opinión pública, pues Kennedy, como todos sabemos, no se valió de su condición de negro o mujer para ganar unas elecciones sino de sus ideas, ideas entre las que se encontraba el bloqueo a la dictadura comunista que todavía hoy gobierna Cuba. El Partido Demócrata es hoy un partido sometido al chantaje de minorías demográficas lo que condiciona la elección de candidatos y de sus políticas, en concreto de Exterior y de Defensa. Occidente necesita un Estados Unidos fuerte, partidario de usar su fuerza cuando sea necesario, intervencionista, que reaccione frente a atentados del terrorismo islamista, como  por ejemplo, frente al atentado de   la Maratón de Boston (Abril del 2013). Y  contrario al libre comercio internacional que tanto daño está haciendo a las economías de los países desarrollados. Los tratados de libre comercio tienen sentido cuando se realizan entre países o áreas económicas que se complementan, pero no entre las que compiten, pues en este caso aquella en la que los trabajadores disfrutan de mejores condiciones laborales y mayor nivel de vida, y por lo tanto hay unos costes laborales más altos, saldrá perjudicada.

Que Europa necesita un Gobierno republicano en los Estados Unidos es, en mi opinión, algo indiscutible. Hillary Clinton representa continuidad, no solo  de la Administración Obama sino todavía peor, de la Administración Clinton, que gobernó Estados Unidos durante la decana de los 90. Muchas de los problemas que hoy padece Estados Unidos, y Occidente en su conjunto, fueron causados por políticas aplicadas por el expresidente Clinton. Por ejemplo, fue la política de Defensa de la Administración Clinton la que favoreció que sucediera el 11-S. Por ejemplo, fue Clinton el que derogó la Ley Glass-Steagall, entre otras cosas, para favorecer la entrada de Travelers Group en Citibank, dando lugar a Citigroup. Según los expertos una de las principales causas de que se produjera la crisis financiera del 2008, la cual afecto de forma importante a Citigroup teniendo que ser rescatado por el Gobierno, banco hoy con importantes problemas debido a su expansión internacional, en concreto, en economías emergentes. Por ejemplo, las políticas de Clinton favorecieron la deslocalización  de empresas e inversiones, contribuyendo a ponerla de  moda en toda Europa,  algo muy dañino tanto para  los Estados Unidos como para otros Estados miembros de  la UE.

Hillary Clinton, o mejor dicho los Clinton,  pertenecen  a ese conjunto de elites dirigentes occidentales sin escrúpulos y sin valores, que miran hacia aquellos que más dinero ponen sobre la mesa, que aplican políticas favoreciendo a aquellos  que más dinero aportan a su enriquecimiento, en el caso de los Clinton, por ejemplo, a través de los negocios de su hija Chelsea, o por ejemplo,  a través de la fundación Clinton, la cual ha recibido importantes aportaciones de reinos de la península arábiga, por ejemplo, de Arabia Saudí. ¿Qué derechos de las mujeres defiende Hillary Clinton? Acaso, los mismos que les otorgan en Arabia Saudí. Los Clinton son unos hipócritas que darían la espalda y pisarían la cabeza a quien fuera a cambio de enriquecerse. Es evidente, que lo importante no debería ser investigar los correos que pueda haber enviado o recibido Hillary Clinton sino los millones de dólares que ha recibido la Fundación Clinton de gobiernos extranjeros, ¿A cambio de que están cobrando? “La grandeza es algo con lo que uno nace, no se puede adquirir ni comprar”, los Clinton son un claro ejemplo de ello. 

viernes, 29 de julio de 2016

EL DEPENDE DE RAJOY SINÓNIMO DE CRISIS INSTITUCIONAL.

La comparecencia hoy ante los medios de comunicación del presidente en funciones Mariano Rajoy, después de cerrar lo que se conoce como la ronda de consultas del Jefe del Estado para proponer candidato, ha sido insólita y sin precedentes en la democracia española. Rajoy ha dicho que el rey Felipe VI le ha encargado  algo, él lo ha aceptado, pero no sabe muy bien que encargo ha aceptado. El Jefe del Estado, el rey Felipe VI, ha propuesto al líder del PP, Mariano  Rajoy, como candidato a ser investido presidente, pero este, Rajoy, ha dicho que el Rey le ha encargado que intente conseguir votos para eso, me imagino, que entendiéndose por eso lograr ser investido y formar gobierno. A preguntas de los periodistas sobre si acudiría a la investidura sin contar con los apoyos necesarios, Rajoy ha contestado “no adelantemos acontecimientos”, dando a entender que no, algo, que según los expertos, contradice lo establecido en la Constitución, que en el artículo 99 dice que el candidato propuesto por el Rey “expondrá ante el Congreso de los Diputados el programa político del Gobierno que pretenda formar y solicitara la confianza de la Cámara”.

Si repasamos las recientes y no tan recientes comparecencias de los líderes de los principales partidos con representación en el Congreso de los Diputados, está más que claro que  Mariano Rajoy no cuenta con los apoyos necesarios para ser investido presidente, ni hay perspectivas de que pueda logarlos a corto plazo sino hay previamente un cambio importante de las circunstancias, que provoque cambios de posturas de los partidos de la oposición, en concreto del PSOE y de Ciudadanos, partidos  que ahora le niegan el apoyo que necesita. Ante la evidencia de que Rajoy no cuenta con los votos necesarios para ser investido como presidente del Gobierno, lo ocurrido hoy, a mi entender, solo tiene una interpretación: El rey Felipe VI se ha visto obligado a proponer al líder del PP, Mariano  Rajoy como candidato, posiblemente presionado por los líderes de otros  partidos, y Rajoy se ha visto obligado a aceptar, aunque según él no tiene claro lo que ha aceptado, pues lo que él ha interpretado como el encargo de intentar lograr los apoyos para ser investido, líderes de la oposición, POSE, Ciudadanos, etc., lo interpretan como su obligación de presentarse a la investidura.

El depende de Rajoy, conociendo como él y sus asesores deben conocer la Constitución, evidencia que: O los principales líderes políticos españoles lo disimulan muy bien, incluido el mismo, o España ha entrado en una crisis institucional, motivada por ocultos intereses. Ocultos intereses que han provocado que el Jefe del Estado, Felipe VI, haya  propuesto a un candidato que no cuenta con los apoyos para ser investido y que además no desea acudir a la investidura sin contar con  los apoyos necesarios.  

Como se suele decir futbolísticamente hablando, “A estas alturas del partido”, Rajoy ya sabe, como sabe la opinión pública que no podrá formar Gobierno. Abrir un proceso de investidura,  como el de Pedro Sánchez en la anterior y fracasada XI Legislatura, en vez de buscar otras soluciones o convocar de forma inmediata unas terceras elecciones,  es, en mi opinión,  un sin sentido que no aportara nada positivo para España, y que contribuirá únicamente  a que los partidos políticos tengan más tiempo para lo suyo. A mi entender, ocultos intereses, que han conducido a que el Rey haya propuesto a Rajoy como candidato, también están provocando que los principales partidos políticos con representación en el Congreso estén  pidiendo más tiempo, ocultándosele a la opinión publica cuanto tiempo, no se sabe cuándo se celebrara el pleno de investidura, y lo más importante, para qué.  

miércoles, 20 de julio de 2016

CLARO OSCURO PACTO DEL GALLEGUISMO CON LOS NACIONALISMOS VASCO Y CATALÁN

Ayer se ha constituido el Congreso de los Diputados de la XII Legislatura. El líder del PP, Mariano Rajoy, ha empezado con buen pie, logrando un pacto con Ciudadanos, y obteniendo 10 votos de los  nacionalistas PNV y CDC, para nombrar los miembros de la mesa,  dejando claro que la política española se desarrolla en un ambiente de completo cinismo, en el que la ideología y los posicionamientos políticos importan menos que otro tipo de intereses, partidistas, económicos, etc. Gracias al pacto con Ciudadanos el PP ha logrado hacerse con la presidencia del Congreso, nombrando a Ana Pastor, actual ministra en funciones de Fomento,  dejando así claro que lo que se conoce como el galleguismo sigue aumentando su poder en la política española, pues Ana Pastor, aunque zamorana, se considera que pertenece a las elites políticas que constituyen dicho galleguismo. Aun así, Rajoy lo tendrá muy difícil para formar Gobierno y evitar ir a unas terceras elecciones, a no ser que el mismo, el líder de Ciudadanos, y los nacionalistas, se retracten de muchos de los posicionamientos defendidos hasta ayer.

Ciudadanos, buscando situarse en el centro del espectro político español, ha demostrado tener mucha cintura política, o mejor dicho pocos condicionamientos ideológicos,  pactando a nivel autonómico con el PSOE en Andalucía a la vez que también pacta con el PP en Madrid. En la fallida XI Legislatura, su líder Albert Rivera cerro un pacto con el líder del PSOE, Pedro Sánchez, buscando poder gobernar gracias a la abstención de Podemos o el PP, partidos que votaron no a Pedro Sánchez. Ahora parece que intenta algo parecido con el PP, pero por el momento no se ha atrevido a firmar un pacto Ciudadanos-PP. Ciudadanos es un partido encuadrado en el liberalismo, y por tanto, próximo ideológicamente al PP, pero muchos de sus dirigentes han sido miembros del PSOE, y  un importante porcentaje de sus votos los obtiene de feudos en los que tradicionalmente ganaba el PSOE. Desconozco a que pacto ha llegado Rivera con Rajoy para constituir la mesa del Congreso, pero creo que un sí de Rivera a su investidura, sería un si al comienzo de la desaparición de Ciudadanos, tal vez no una desaparición total, quedándole Barcelona, pero si como partido de dimensión  nacional, pues el PP se tragaría su parte liberal y lo que quedara volvería al PSOE.

El oscuro apoyo que los nacionalistas, CDC y PNV, han dado al pacto PP-Ciudadanos para nombrar los miembros de la mesa del Congreso, evidencia que los nacionalismos vasco y catalán, hasta ayer muy distantes ideológicamente  del PP, han preferido acercarse a dicho partido que al PSOE, ello puede deberse a que el PP les ha ofrecido algo a cambio, o simplemente a que temen que el crecimiento de Podemos en dichas regiones y buscan el apoyo del PP para hacer frente a posibles  pactos a nivel autonómico Podemos-PSOE. Evidentemente, en la actual coyuntura catalana, reivindicando Convergencia la independencia de Cataluña, el apoyo que le ha dado al PP es muy difícil de entender, o han firmado ya otro oscuro Pacto del Majestic, como en la época de Aznar, que no hace público a la espera de que Rajoy puede ser investido con el sí de Ciudadanos,  o el temor al crecimiento de En Comú Podem, y un pacto de este partido con el PSOE para gobernar Cataluña,  es superior a su rechazo al PP.

La constitución de la XII Legislatura ha dejado una cosa clara, el PSOE todavía está más débil que en la anterior legislatura. El pacto con Ciudadanos se ha roto, los nacionalistas le temen más que al PP, y lógicamente no puede pactar con Podemos, un partido que gracias al apoyo de la derecha española, busca convertirse en el principal partido de la izquierda española condenando al PSOE a la total irrelevancia política. Con solo 85 diputados, el PSOE se encuentra en una situación tremendamente difícil, como se suele decir entre la espada y la pared, no puede dar su apoyo a Rajoy para que gobierne, pues pasaría a ser ante el electorado el responsable de sus políticas, y tampoco puede formar un Gobierno de coalición con Podemos, pues muchas de las políticas que exigiría aplicar Podemos no las podría aceptar el PSOE o contribuirían a complicar todavía más la situación política, social y económica  de España. En mi opinión, los ciudadanos no quieren políticas de derecha o de izquierdas, quieren políticas que resuelvan sus problemas. Con el expresidente Zapatero el PSOE se inclinó excesivamente a la izquierda, aplicando políticas que perjudicaron de forma importante los intereses de los ciudadanos, y dando el apoyo al crecimiento de un partido como Podemos, un instrumento en España del comunismo internacional, que surgió en el mapa político español gracias al apoyo de sectores de la derecha española, con el fin de fraccionar el voto de la izquierda. Ahora, el  PSOE lo tiene muy difícil, la sociedad española corre el peligro de quedarse sin socialdemocracia. Es incomprensible que negándose Podemos a darle su apoyo el PSOE este contribuyendo a que Podemos se haga más fuerte, gobierne importantes ayuntamientos, y haga caja. En mi modesta opinión, al PSOE solo le quedan dos alternativas positivas, estar en la oposición gobernando el PP sin su apoyo o provocar unas terceras elecciones, en las que muy probablemente los emergentes, Podemos y Ciudadanos, se hundirían.